Log 18: Lo normal es historia
May 8, 2007 Category: Resumen semanal No Comments »
El momento habÃÂa llegado. Todos los preparativos de un semestre, semanas y semanas, montones de avances y miles de lecturas para la presentación final de proyectos o examenes. SerÃÂa un final ideal porque la presentación de la mayorÃÂa de los exámenes finales ya habÃÂa ocurrido, seguido de un puente gracias al dÃÂa del niño y al dÃÂa del trabajo.
Esta vez la semana comenzarÃÂa el miércoles, a las siete de la mañana con la presentación final de la clase de emprendedores tecnológicos. Remarco que a las siete de la mañana, porque.. porque odio las siete de la mañana, al menos la mayorÃÂa de las veces. La noche del miércoles tuvo que haber obviamente un desvelo, tranquilo, pero desvelo al fin, para poder arreglar los imprevistos que causaron en su mayorÃÂa descuidos acumulados durante el semestre, y sobre todo, terminar la tradicional presentación en diapositivas. Afortunada o desafortunadamente al final no hubo que hacer la presentación, sino únicamente entregar los archivos que hicimos, y ya se terminarÃÂa todo. De manera que los nervios de la presentación final quedaron nada más en susto, pero el trabajo ahita ahita y ahiquedó.
Yo ya habÃÂa asistido formal ese dÃÂa, asàque favoreció algo gracioso en informática. Ese miércoles los compañeros de la clase de desarrollo de aplicaciones en internet, alumnos de W expondrÃÂan su proyecto final, pero al verme formal, y dado que paso tanto tiempo en informática, comenzaron a surgir rumores de que serÃÂa juez de sus proyectos. W entonces me confirmó el rumor, y yo acepté gustoso porque querÃÂa ver esos proyectos. Al final incluso cooperé con califas, y hasta nos dieron unos chocolates muy buenos, y además los proyectos estuvieron geniales, asàque fue un buen dÃÂa después de todo.
El jueves serÃÂa la última exposición, ApocalACA. Ir nuevamente formal, y esta vez sàserÃÂa exposición, porque habrÃÂa público de por medio. Antes de la exposición, que serÃÂa por la tarde, a eso del mediodÃÂa acabarÃÂa definitivamente, y de una vez por todas, con el servicio social. Ahora sàya no queda nada más que hacer.. y confÃÂo en ello. Al llegar el momento de la exposición, todo salió bien, dentro de lo que cabe, pero bien al fin. Nuevamente fue más el susto, pero una exposición termina en un instante, o unos cuantos minutos, pero uno demuestra lo que sabe y la libertad al terminar es invaluable.
Con eso ya terminarÃÂa por la semana y estarÃÂa a sólo un CEOP de terminar. Ya que se trataba nada más de un último examen final, de cierta forma podÃÂa decir que ya habÃÂa terminado, de todas formas tomé ciertas precauciones y no solté la ley federal del trabajo. Durante el fin de semana estuve leyendo y leyendo, aunque también jugué un poco. Terminé otra vez el juego de The Legend of Zelda The Windwaker y avancé un poco más de Jump Ultimate Stars.. o al menos lo que he podido entender. Dibujos, nada.
Llegado el lunes, nuevamente a las siete de la mañana, serÃÂa el momento final. Nunca habÃÂa un examen tan, pero taaan largo desde que estaba en secundaria. Un examen variado, con espacios para completar, opción múltiple, de falso o verdadero, y todo eso, para lograr un total de alrededor de 110 preguntas.. realmente no habÃÂa visto algo asàdesde esos exámenes de la secundaria que aplicaban a nivel nacional, pero esta vez sin esos libritos de respuestas. A las ocho y media ya habÃÂa terminado, y con algo de suerte y ayuda de El Vaso todo saldrá bien y habré sido liberado de una vez y para.. bueno, hasta agosto.
Pero quedaba una cosa más por hacer. En gobierno quisieron hacerme algo de despedida por haber terminado el servicio profesional con ellos. Ya me habÃÂan dado la carta de liberación hace como dos semanas, y hasta ahora pude confirmarles la fecha para poder ir. Cuando llegué me encontré al jefe, de quien no habÃÂa podido despedirme el otro dÃÂa porque yo ya estaba con eso de presentar otros exámenes que me extirpaban el dÃÂa completo, pero esta vez fue él a quien me encontré justo a la entrada. Como él estaba platicando, lo saludé y pasé rápido a la oficina.
Todo estaba justo como cuando me fui, incluyendo la computadora que usaba, ese extraño mousepad de una ciclista, y hasta la maquinita de cobro que lleva meses y meses en reparación. Cuando entré no habÃÂa nadie, lo cual se me hizo muy raro porque supuestamente me estaban esperando.. asàque no me quedó más que llegar y volver a sentarme en el que era mi lugar, a esperar. Pasaron minutos y más minutos, y yo empezaba a pensar si tal vez debÃÂa irme, pero en vez de eso mejor me puse a ver la ley del trabajo, para ver todas las respuestas que lamentablemente, sÃÂ, asàes, tenÃÂa mal.
De repente entró el jefe, con un pastel, asàque no me irÃÂa asànada más, pero noté que empezaron a entrar, y entrar, y entrar más y más personas. Llegaron a entrar hasta 26 personas, y yo ya estaba todo frikeado porque no sabÃÂa ni que decir. Todos llegaron a felicitarme por haber terminado el servicio, y a decirme adios porque parece que ya no irÃÂa más. Ya con todos reunidos se forma un ambiente muy agradable, e igual que en todas las reuniones puede notarse que hay revoltosos, serios, los que defienden a los que no están en ese momento, los que arman chismes, y todos los tipos de personalidades. Al final, las historias sobre la experiencia en la escuela, maestros y todo eso, y los buenos deseos a futuro.
Ahora, martes, algo no menos relevante lo que entra en rutina se termina, y es el programa otro rollo. Es uno de mis programas favoritos de producción nacional, que cada semana desde hace varios años ya acostumbro ver, y que más recientemente pasa al mismo tiempo que cada resumen de semana, o log. Terminan las clases normales, en las que no soy ‘graduando’, en las que la carga de trabajo es normal, en las que tengo un horario normal, en las que no estoy en rango máximo, y ahora que hasta se terminó un programa de rutina. Este periodo serán las últimas vacaciones dentro de lo normal, después semestre de excepciones y diferencias, y en adelante, lo desconocido.
Esta historia continuará.




