key 5: Fin de juego, inicio de juego
August 7, 2007 Category: Resumen semanal No Comments »
Los últimos dÃÂas, el final de las vacaciones han llegado. Lo que menos querÃÂa hacer, el estar atento a cuántos dÃÂas libres me quedaban, llegó a la fuerza, pues en ningún momento me preocupé por registrar los dÃÂas o las semanas transcurridas desde que terminó el último periodo de clases. Lo único que comenzaba a notar era que en el blog, el número de logs o de keys comenzaba a sobrepasar o por lo menos casi a alcanzar a los registros que incluÃÂan el periodo activo de clases. Lo único que me queda es sacar el máximo provecho al tiempo que queda. Lo único que quedaba oficialmente como clase era el curso de natación, mismo que terminarÃÂa el viernes, al menos para mÃÂ, ya que tendrÃÂa que salir para regresar a Culiacán. Ya que los demás alumnos progresaban, o se retiraban, comencé a ganar espacio y libertad para seguir haciendo los ejercicios que dejaba el profesor. En realidad ya eran varios dÃÂas los que tenÃÂa haciendo los mismos ejercicios, ya que al parecer algo me faltaba por hacer correctamente. Parece ser que el hecho de salir a tomar aire un instante para volver a meter la cara al agua, pero expulsando antes todo el aire, me resultaba demasiado complicado o de cierta forma sentÃÂa que lo hacÃÂa pero siempre no, o de plano no tomaba aire. Afortunadamente superé eso. Dado el hecho que el tiempo pasaba, tuve que hacer la lista de lo que necesitaba para la escuela, asàque hubo que ir a la papelerÃÂa. No puedo creer que tanto las empresas como los padres quieren mandar de regreso a la escuela a los estudiantes apenas y ellos salen. Es evidente que a una o dos semanas de que terminaran las clases para los niveles de primaria y secundaria, comenzaron a aparecer comerciales y promociones de todo tipo sobre uniformes, libretas, colores, crayones, etcétera, para que les compraran toda la lista de una buena vez, sin importar que faltaran prácticamente meses para el inicio de clases. Yo pude verme beneficiado por varias de esas promociones, aunque sólo compré dos libretas, algunos bolÃÂgrafos y muchÃÂsimas puntillas 0.7 que ahora atesoro con recelo. En ese periodo, pude ver la cantidad de gente que ya está haciendo todas las compras, a pesar de que los normales entran a clases como dentro de un mes. Ya que el curso de manejo terminó hace varios dÃÂas, lo que resta es hacer oficial todo lo aprendido, y no podÃÂa ser de otra forma que obteniendo la licencia de manejo. La escuela de manejo apoya en esos trámites, por lo que todo el papeleo fue transparente para mÃÂ, ya que todo es en la oficina de la escuela, que definitivamente es más tranquilo y menos intimidante que las oficinas de gobierno. Aunque por el lado de papeleo y trámites tuve suerte, el balance es que tuve muy pero muy mala suerte el dÃÂa que elegÃÂ, ya que el sistema se cayó unas cuatro o cinco veces. Según la escuela de manejo, el trámite dura cinco minutos con todo y el apoyo de la escuela, y todo el numerito que me aventé en la oficina fue de alrededor de dos horas y media, entre caÃÂdas de sistema y gente más afortunada que pasaba antes que yo y antes de que se volviera a caer el sistema. Esa mañana pude desayunarme unos tacos de canasta que seguramente ya están estratégicamente colocados justo afuera de las oficinas de tránsito, sabiendo que habrá personas que no han desayunado y les tocó un retraso imperdonable por caÃÂdas de sistema. Lo curioso es que haciendo el servicio profesional en gobierno, en meses anteriores, me pareció escuchar varias veces que en las oficinas de tránsito de Los Mochis contÃÂnuamente tenÃÂan problemas de caÃÂda de sistema. La licencia tardó, pero después de todo salió ese mismo dÃÂa y yo ya tengo otra identificación oficial con fotografÃÂa. El viernes ya fue el último dÃÂa de natación, mismo en el que casi como final esperado pude moverme libremente por el área que quedó para màsolo en la alberca, ya sin miedo de moverme en dirección hacia dentro o hacia la orilla, tomando aire en intervalos y sin la remota posibilidad de entrar en pánico por sentir que no iba a poder salir. Aún asàsiento que todavÃÂa me quedaron cosas por practicar, por el simple hecho de que otros que empezaron como yo pasaron a carriles más avanzados y vi que hicieron muchos más ejercicios distintos, pero era demasiado pedir que yo lo hiciera todo en poco tiempo y más considerando lo miedoso que soy. Pero habrá más tiempo en los siguientes meses o tal vez otras oportunidades en otro lugar, para poder sentir que soy capaz de moverme libremente en cualquier área acuática. Para estos momentos yo ya tenÃÂa que estar terminando los trámites de inscripción a la escuela. Una posible premunición para problemas o conflictos en el futuro podrÃÂa ser que al momento de intentar elaborar el horario al primer intento, por ser candidato a graduarme, becado y con una materia adelantada, el sistema de inscripciones al parecer no estaba listo para esta cantidad de excepciones al mismo tiempo, por lo que tuve que llamar a Culiacán a pedir apoyo. Tomó algo de tiempo, de hecho hasta el lÃÂmite de tiempo, pero quedó bien según lo marcado en el sistema. Lo que quedó entonces fue un horario no de mi total agrado, pues por un lado tengo libre los dÃÂas lunes, miércoles y viernes, pero por otro lado el martes abarca toda la mañana, el jueves es sólo una clase de seis a nueve de la noche, y lo peor, ¡tengo que ir los sábados! Bueno, al menos por rumores se dice que sólo es el primer sábado y después se arregla por equipos con el profesor para reuniones independientes entre semana. ConfÃÂo en ello. El nuevo horario me permitió que la salida a Culiacán fuese hasta el lunes, no el domingo como tradicionalmente ocurrÃÂa, asàque la rutina comenzó a tomar forma, aunque ligeramente distinta, y de todas formas tener que seguir comprando boleto para viajar. Ese lunes fue, según recuerdo, la primera vez que tengo un problema con otro pasajero que venÃÂa ocupando mi lugar, pero siendo pasajero hombre. Sin tener nada contra las mujeres, estadÃÂsticamente son ellas las que casi en la totalidad de los casos causan conflictos de tipo usurpar lugar, llevar bebés escandalosos, ir comiendo alimentos de olor también escandaloso, ir platicando con otras mujeres, etcétera. En este caso, al parecer eran un padre y su hijo que iban ocupando ambos lugares, que por cierto, no eran en la fila que acostumbro, ya que al parecer una familia completa me ganó toda el ala norte, por asàllamar a las primeras filas. Estos caballeros argumentaron que cuando les vendieron los boletos no les dieron asientos numerados, por lo que podrÃÂan tomar cualquier lugar que quisieran, y esos lugares incluÃÂan el mÃÂo. Sin muchas ganas de querer moverse, me dijeron que "agarrara cualquier otro, al fin que todos son iguales". No pude evitar exalar casi colérico, eso sÃÂ, siempre guardando la compostura, por lo que para evitar cualquier escándalo, y también al parecer porque no tenÃÂa ganas de pelear con nadie, tomé el lugar que estaba inmediatamente después del mÃÂo, que venÃÂa vacÃÂo. Por buena suerte, estas personas se bajaron en Guasave, es decir como a cuarenta y cinco minutos de camino, por lo que después de asegurarme que ya no regresarÃÂan a los lugares, una vez que el autobús volvió a caminar, pude recuperar mi lugar, comprobando que estaba destinado que ese dÃÂa yo viajara con el otro lugar vacÃÂo desde un princpio, pues lo tuve para màel resto del viaje. Al ver eso me alegré de no haber armado un escándalo, aunque sé que no estuvo del todo mal no haber dicho nada porque van a seguir queriendo comportarse como rancheros tomando lugares de otros, existiendo un procedimiento para seguir. Y después de eso llegue a Culiacán, para comenzar el último semestre y acabar de una vez por todas con... bueno, ya lo he dicho muchas veces. Para este momento lo que menos me interesa ya es preocuparme por salir excelentemente bien, o aprendérmelo todo de memoria o cursilerÃÂas de esas que sólo sirven y alentan en niveles menores. Claro que me interesa tener un buen desempeño, pero ahora lo único que me interesa es poder terminar la carrera de forma bien y tranquilo, y lo demás serán extras agradables nada más. La función está por comenzar una vez más. El primer movimiento está por realizarse.




