El semestre no tiene mucho de haber comenzado, o al menos esa es la impresión que tengo, porque al darme cuenta en estos momentos, ya han transcurrido cinco semanas con todo lo que ello implica. Por fortuna o para mal, no he sentido el tiempo transcurrir, de tal suerte que vivo el momento y nada más veo pasar y pasar los fines de semana uno tras otro, y ya que en las materias las actividades más fuertes son los proyectos finales, tampoco he tenido muchas actividades que digamos.

Pero al pasar las semanas, algo que tenía ya tiempo de no suceder, tenía que regresar una vez más para atormentarme la existencia a mí y seguramente al resto de los compañeros también los atormenta. Los exámenes parciales que había dejado de ver desde hace como cuatro meses han vuelto para ponerme a prueba literalmente sobre lo que he presenciado en todas estas semanas. Todavía recuerdo cuando al inicio de la carrera y por algunos semestre, no había exámenes parciales, sino únicamente dos grupos de exámenes: medio término y finales.

Tener un sistema de sólo dos evaluaciones era un arma de doble filo, pues por un lado te evitas la presión mensual de tener que contestar exámenes, que por sí solos implican frustración, pero por otro lado en el examen de medio término tenías que soportar el peso de dos meses de trabajo y te estarías jugando un gran porcentaje de la calificación final, para que al final de todas formas el examen final tuviera un peso gigantesco, pues evaluaría con más rigor la segunda mitad del curso.

Es por eso que desde que regresaron los exámenes parciales llamo a ese el sistema de “la cama de clavos”, pues repartes la presión en muchos puntos, como exámenes parciales y exámenes rápidos, pero no por eso dejas de sufrir por obvias razones. Al sistema de exámenes de medio término lo llamaría el sistema de “ojo de huracán”, pues consiste en la peor parte de todo el proceso, y es lo más fuerte en dos tiempos: justo al entrar al ojo, y justo al salir del ojo. Ya que es algo que no se puede evitar, creo que prefiero el sistema de la cama de clavos, si pudiera considerarse el menor de los males.

El martes sería un día oscuro, pues tendría dos exámenes juntos, uno tras otro, siendo primero elite XinSIE, e inmediatamente después elite KuroSOCS. Incluso el día se puso triste pues estaba lloviendo constantemente, porque el huracán Henriette pasaría muy cerca de Sinaloa. Justo como lo pensaba, XinSIE sería mucho pero mucho más difícil que el resto de las materias, por alguna misteriosa razón. KuroSOCS fue algo considerablemente más relajado, aunque no por eso significa que tuviera menor nivel de presión.

La siguiente ronda sería indeterminada, pues elite MugenCE no es una clase en sí ya que consiste únicamente de un proyecto, por lo que creo que no habrá evaluaciones parciales. Elite ShiroSSI resultó ser la carta ganadora al ser el examen con mejores resultados a primera vista y seguro lo que más influyó en ello es que el contenido me resulta demasiado interesante con respeto a las demás materias, y por lo tanto siento más empatía hacia ese curso.

Con la ronda de exámenes la semana pasó extremadamente más rápido. Como creo que me merecía un descanso, el fin de semana me olvidé un poco de dibujar y hacer respaldos, para jugar un poco de Zelda y pasar ese reto de cincuenta batallas seguidas en la cueva de quién sabe qué. Sé que fue un pequeño lujo pero creo que lo valgo y me distraje bastante bien.

Ya que ha pasado el primer parcial, la mitad del semestre seguramente llegará en un instante y con ello el resto pasará mucho más rápido y todo habrá acabado cuando menos me dé cuenta. Eso es algo que estaré esperando y seguramente ocurrirán cosas bastante interesantes y anecdóticas. Un momento.. ¿se acerca el segundo aniversario del blog en octubre?

¡Espera el siguiente movimiento!


Leave a Reply



Temporada

Temporada 16: STR - Aruku

Cuentas regresivas

  • Fin de trimestre

    De vacaciones

    Feliz año nuevo

Navegadores recomendados

  • Firefox Opera

Meta

Web 2.0

  • RSS RSS RSS

Ioxwol.com

  • QRCode