Key 25: Más festejos
December 31, 2007 Category: Resumen semanal No Comments »
Después de más o menos 355 dÃÂas otra vez llegó la oportunidad de viajar para ver a la familia. Aunque durante el verano pasado existió esa oportunidad extra, por diversas causas no pudo concretarse nada, y en ese momento dolió, pero el tiempo pasó y ahora sàes momento de viajar para variar un poco.
Cada año los preparativos se retrasan más y más. Ahora todo fue un solo dÃÂa antes: un dÃÂa antes para ver boletos, un dÃÂa antes para hacer compras y depósitos, y un dÃÂa antes para comenzar a hacer las grabaciones de las series que me habÃÂan pedido. Me estaba distrayendo mucho con televisión y videojuegos, asàque ponerme a grabar esos discos fue algo excesivamente tardado por la misma distracción, y no eran pocos discos, eran muchÃÂsimos, resumidos en unos cuantos DVD’s, pero me sirvió para recordar un poco de esas series.
A pesar de que yo generalmente trato de hacer caso a los dichos y refranes, esta vez salimos en martes, pero no fue sacrificio pues para este momento ya vàesos capÃÂtulos de House y no me pierdo de nada, pero sigo diciendo que deberÃÂa conseguirme ya una televisión portátil o mejor todavÃÂa, un teléfono móvil con televisión satelital, o de cable, o como le digan.
El viaje estuvo tranquilo, pude ver nuevas pelÃÂculas como Poseidón, que me hizo recordar que no me quiero subir nunca a un barco (haya o no haya icebergs de por medio) y por segundo año consecutivo no me puse a jugar durante el viaje. Una tranquila noche de sueño y un bonito amancer, y llegamos a Guadalajara, en donde descansamos dos horas para seguir el camino a San Luis PotosÃÂ.
Lo más extraño que comencé a notar es que tanto en Guadalajara como en San Luis PotosÃÂ, desde la llegada, no hacÃÂa absolutamente nada de frÃÂo, de hecho… se sentÃÂa más calor que en Los Mochis, o en Los Mochis se sentÃÂa más frÃÂo, como quisiera verse. Lo más preocupante fue que comencé a sudar aunque no tuviese puesta la playera o sudadera, y pensé de inmediato en el calentamiento global.
Llegamos sin mucho aviso previo pues sólo algunos estaban enterados de el dÃÂa de llegada y la hora más o menos estimada, pero aún asàhabÃÂa ya tÃÂos en el momento, asàque procedimos a los saludos, después de tantos y tantos dÃÂas. Otra cosa rara es que a pesar de no haber comido mucho, lo que más tenÃÂa era sed, y pude tomar varios vasos de agua en vez de preferir una sopa de no sé qué, pero estaba bien para mÃÂ.
Como ya habÃÂan comenzado los dÃÂas de las posadas, por la noche llegaron más tÃÂos y primos y pude hacerle la entrega a Edgar de los discos, y mi mamá fue la más alegre de que al fin hiciera algo con esos discos porque la tenÃÂa harta que no la hubiera ayudado demasiado con los preparativos del viaje por estar preparándo los DVD’s. No pasó mucho tiempo antes de la primera salida de mi mamá para ver los “preparativos” de mi evento. Yo no quise saber más de eso y nos quedamos viendo Naruto.
El jueves ya estaba más o menos repuesto y reseteado del cansancio fÃÂsico y mental del viaje, asàque estaba listo para salir a la calle. No tenÃÂa una idea fija de lo que querÃÂa, pero siguiendo los resultados del año pasado en el que me fue mucho mejor estando lejos de mi mamá, salàsin saber qué querÃÂa hacer, pero pude comprar algunos tÃÂtulos de manga que me faltaban, y enterarme mejor de un evento de esos dÃÂas que serÃÂa la Expocomic, que al parecer ya lleva como diez años en San Luis.
Durante el viernes se decidió que siempre sàme comprarÃÂa un traje en vez de rentar, asàque fue un escape de emergencia para comprar el traje en Sears y sobrevivir a la presión de que no hubiera los colores que querÃÂa o que estarÃÂa listo hasta el dÃÂa siguiente, etcétera. Para esto mi mamá seguÃÂa viendo al paralelo los preparativos para mi evento, lo que de cierta forma me tranquilizaba porque tenÃÂa la mente distraÃÂda de mÃÂ.
Por la tarde ya se me estaba olvidando que era el penúltimo dÃÂa para ir a la Expocomic, y casi como segundo escape imprevisto salàcon Edgar sin saber exactamente a dónde era, pero afortunadamente dimos con el lugar en donde pude ver un entorno como el que normalmente veo digitalmente, pero ahora real y es bueno, bastante bueno. Pudimos pasar algo de tiempo de calidad y ver mucho que se podÃÂa comprar, pero yo con la mente frÃÂa traté de controlarme y sólo compré otro manga.
Edgar y Artemisa me habÃÂan estado comentando en últimos meses cosas acerca de los emos, cosas como que no hacen cosas muy productivas o que su personalidad los metÃÂan en conflictos. Como si yo solito quisiera meterme en problemas, el estar en un ambiente que me gustaba y estar contento activaron mi lado negativo de géminis, asàque comencé a sentirme un poco deprimido. Definitivamente no era la primera vez que me sucedÃÂa, pero sàera la primera que me pasaba en esas circunstancias.
Para empeorar, recapacité de que últimamente las cosas me estaban dando igual: si habÃÂa o no habÃÂa navidad, si viajaba o no, entre otras, pero siempre terminaba alegrándome. Ahora, esto era demasiado incómodo porque sabiendo que deberÃÂa estar alegre y juntarme con los demás, la maldita personalidad me hacÃÂa quedarme trabado pensando en quién sabe qué, alejándome y desperdiciando tiempo valioso, y yo sabiéndolo conscientemente sin poder hacer nada.
El primer evento resultó ser el aniversario de muchos años de casados de unos tÃÂos, por lo que hubo misa y posteriormente comida. La misa estuvo bastante bonita, toda la familia se reunió de a deveras y los ánimos estaban elevadÃÂsimos. Por alguna razón ya comenzaron a mencionarme en esa misa acerca de que terminé la carrera y todo eso, yo nada más me quedé de *giggles* *giggles* y siguiendo el protocolo. Fue al término de la misa que otra vez tuve un ataque emo tendiente… me daba igual con quien irme o si no llegaba, y se puso peor a la llegada, pues me alejé completamente.
Ahora, quiero creer que no soy tan débil mentalmente, y puse algo de mi parte para juntarme más. Quedaba la opción de ir a plaza Tangamanga a ver algunas cosas, que al final se convirtió en necesidad para màpues sin avisar ni nada mi cinturón tuvo una fractura letal irreversible que me hizo ir forzosamente a comprar otro nuevo cinturón. Al regresar a la comida, ya noche, ya todo habÃÂa terminado y para variar tuve el más grande ataque hasta el momento, al punto de preferir irme en taxi porque no cabÃÂamos o algo asÃÂ, pero al final siempre no pasó. TodavÃÂa no sé por qué rayos me estaba pasando eso. SerÃÂa mejor que arreglara eso, porque el siguiente dÃÂa serÃÂa ahora sÃÂ, el evento que me preparaban.
-Próximo avance-
Siguen los eventos familiares: rezos, comidas, cenas, navidad, recalentado, etcétera. Entre mis personalidades en momento muy alegres y en otras tan reprimidas no sé qué deberÃÂa hacer ya, excepto por ciertos momentos y personas estoy bastante extremo, quisiera mejorar antes de que se me termine el tiempo. Lo malo es que cuando todo termina, me pongo todavÃÂa peor al regresar a la soledad, sólo queda pensar que los buenos momentos se repetirán algún dÃÂa.
Final Key: Personal
Fue un año genial, todavÃÂa mejor que el anterior y el mejor hasta ahora, que el año siguiente repita y mejore todo lo bueno de éste. Espera el último movimiento.




