Road 12: Por un objetivo

March 28, 2008    Category: Resumen semanal   No Comments »

-En el capítulo anterior- Fui llamado inesperadamente desde Monterrey, y dado que el domingo a las 6 de la mañana debo salir rumbo a Chihuahua, tengo sólo tres días para llegar a Monterrey, presentarme a la entrevista y regresar a tiempo. Aunque pude llegar perfectamente en avión y hasta tuve tiempo para pasear con Marco por el centro, el regreso tuvo que ser en autobús, lo que según mis cálculos es teóricamente posible, pero con pocas horas de colchón para error. La primera escala es en San Luis, y lo que sigue es salir de inmediato a Guadalajara. -Ahora la continuación- Llegué a San Luis a la mágica hora de las doce de la noche, específicamente media noche y como ya oficialmente eran vacaciones de semana santa había muchísimo movimiento, al menos en la terminal justo como en Monterrey, lo cual no me dejó sentirme ni un poquito triste. ¿Por qué habría de sentirme triste? Yo me comprendo sólo. Antes que comer o beber cualquier cosa corrí a la taquilla, de ETN primero, para ver la salida a Guadalajara. ¡Quedaba el último lugar! Lo compré de inmediato y saldría a la una y media de la mañana, lo cual me daba más de una hora para caminar, descansar, comer o beber algo, o lo que yo quisiera hacer. Aproveché para llamar a casa y decir que hacía todo lo posible para llegar a tiempo y que ni se les ocurriera sacarme del programa del viaje. Lo único que quise comer fueron unas galletitas y comprar una botella de agua de sabor muy grande para que durara, después de todo, me iban a dar lunch en el autobús. Por unos momentos me dio la curiosidad de salir a pasear al centro pero eso era ridículo, no tenía tiempo para nada con sólo una hora para salir. Al momento de subir al autobús muchas de las personas que veía pasar por toda la terminal resultaron ir en el mismo viaje. Como ya tenía mucha experiencia en la ruta SLP-GDA sabía lo que sucedería: guardaría el lunch para en la mañana, podría dormir toda la noche con considerable nivel de comodidad, y despertaría como relojito justo a la llegada a Guadalajara. Y así sucedió, sólo por precaución puse el celular en modo despertador porque el mismo conductor dijo que era una escala en Guadalajara y el destino final era Puerto Vallarta, y aunque poco posible que me dejaran irme dormido hasta allá, no descuidaría la mínima posibilidad de irme de paso. -Dawn of the final day / 24 hours remaining- Pero cuando llegamos a la terminal de autobuses no llegamos de inmediato a los andenes, sino que el autobús llegó a un taller de mantenimiento para hacerle no sé qué. Lo que necesitaba era apurarme lo más posible y eso nos retrasó quince minutos. Al terminar el mantenimiento pude bajar y correr a la terminal TAP que se encuentra a un lado de ETN para comprar el boleto a Los Mochis. Había muchísima gente, como en las otras dos terminales, y hasta en la fila de la taquilla se tardaron para que llegara mi turno con sólo dos personas y yo sólo en la fila. Malas noticias: eran las seis y media de la mañana y ya todas las salidas de las próximas seis horas estaban llenas, tendría que esperar hasta las doce y media para salir a Los Mochis. Entré en pánico por un momento pero había hecho cálculos: tenía de margen de tiempo hasta las tres de la tarde de Guadalajara para salir y todavía llegar a tiempo a Los Mochis para ir a Chihuahua, de lo contrario me regresaba a San Luis y me iba a comer gorditas a Morales. Entonces tenía que estar seis horas en Guadalajara a la fuerza, pero eso ya era suficiente tiempo como para hacer algo. Pensé en llamar a Toño, pero como era muy temprano y primer día de vacaciones preferí no hacerlo para no incomodar. Pensé en la posibilidad de salir yo sólo a pasear como en los viejos tiempos, pero ya que tenía la maleta, seguía vestido semi-formal aunque ya todo arrugado, y no tenía ni idea de a qué lugar en específico pedir ir, mejor no me arriesgué y me quedé en la sala de espera. De hecho ya comenzaba a pesarme el viaje, me costaba poner atención y la espalda ya me molestaba algo. Me comí el sandwich del lunch de ETN a manera de desayuno y después jugué un rato con el DS hasta que tuve sueño nuevamente y como muchas personas estaban dormidas esperando, yo también usé la maleta como almohada y me recosté a dormir. No sé cómo pero las seis horas pasaron y sobreviví cuerdo para darme cuenta. Antes de subir al autobús compré un lunch básico de hamburguesa, papas y galletas para sobrevivir las siguientes catorce horas de viaje. Siempre he dicho que las primeras dos horas de viaje desde Guadalajara hacia cualquier otro lado no cuentan, porque primero pasa una hora para llegar a otra terminal de la misma ciudad, y luego pasa otra hora para más o menos decir que ya se salió de la ciudad. Me preparé y comencé a reducir los signos vitales para poder resistir, tratando de estar despierto lo más posible ya sea viendo por la ventana o viendo las películas, y así llegué hasta Tepic. De Tepic en adelante ya pude dormir nuevamente, pues sólo sería viable estar despierto desde Culiacán hasta llegar a Los Mochis. -Night of the final day / 12 hours remaining- Algo sucedió al llegar a Mazatlán, y es que justo como lo temía, pidieron a los pasajeros que bajáramos para limpiar el autobús y cargar combustible. Allí se perdieron prácticamente dos horas: unos cien minutos en entrar y salir de Mazatlán, y unos veinte minutos en esperar el mantenimiento del autobús. En ese lapso volví a llamar a Los Mochis para avisar dónde me encontraba. Justo en ese rato estaban recogiendo a mi tía Antonieta y a Esmeralda del aeropuerto y las llevarían a la cena de bienvenida para ellas / despedida de Laura y Jorge quienes irónicamente se irían a vivir a Mazatlán. Es obvio que ya no me daría tiempo de llegar a la carne asada ni con toda el hambre que ya me cargaba para ese momento, pero ya no había modo de salir del predicamento en el que estaba. Cuando salimos de Mazatlán pude darme cuenta de que allí sí hay autobuses Primera Plus, los mismos que por alguna razón no pudieron llegar a Los Mochis... si hubieran llegado en esos momentos estaría viajando en Primera Plus y no en TAP. Nuevamente me auto sugestioné para quedarme dormido hasta llegar a Culiacán. Afortunadamente mi reloj interno y las luces de las casetas me despertaron cuando noté que pasamos por la susodicha autopista Benito Juárez, lo que indicaría que ya estaba en tierras culichis. Como noté que no se veía que entráramos a la ciudad consideré la posibilidad de que de hecho no entrara a Culiacán, pero al poco tiempo resultó que siempre sí, lo que seguramente me haría perder otros cuarenta minutos. Al momento de salir de Culiacán nuevamente volví a llamar a Los Mochis para avisar la hora estimada de llegada: dos y media de la mañana... después de todo sí llegaría a tiempo. Ya que el autobús no llegó ni a Guamúchil ni a Guasave, sorpresivamente llegué a las dos de la mañana a Los Mochis, algo fantabulosamente bueno porque tendría más minutos para.. para.. bueno, para hacer lo que quisiera menos dormir. Claro que cuando llegué a la casa ya todos estaban dormidos, y los muy malvados ni siquiera me habían guardado ni una quesadillita. Lo primero que hice fue poner a cargar todos mis dispositivos electrónicos y luego tomé un baño. Como no era para nada recomendable que comiera nada, tomé un jugo y me comí una gelatina que encontré en el refrigerador, y aunque sabía que no podía ni debía dormirme, me recosté un rato para más o menos descansar un poco los músculos. Como había puesto el despertador del celular, sonó a las cinco de la mañana cuando todos se levantaron. Saludé a mi tía Antonieta y a Esmeralda y nos preparamos para salir a la terminal de trenes. Después de un pequeño contratiempo con el taxi que no llegaba y con muchísima gente conglomerada en ese espacio tan pequeño, estábamos listos para salir a las barrancas del cobre. -Dawn of a new day- Hacía muchísimo tiempo que no me subía a un tren, y dado que yo no estaba totalmente en mis cinco sentidos incluso sentí algo de miedo por la estructura, y por ese chirrido que hacen los vagones al chocar metal con metal. Irónicamente todos se durmieron menos yo, que me puse a ver el paisaje y a escuchar música. Cuando despertaron entonces sí sientieron hambre a eso de las siete y media que fue cuando abrió el vagón restaurante. No puedo decir que fue la comida más deliciosa del mundo ni mucho menos la más barata, pero estaba bien y más con el hambre que tenía pues no comía formalmente desde hacía dos días. Estuvimos mucho rato en el vagón restaurante y luego pasamos al vagón bar para platicar más a gusto, y notamos que más de la mitad de los pasajeros eran extranjeros. Luego regresamos a nuestros asientos a seguir durmiendo. En total fueron ocho horas de viaje en el tren, y cuando llegamos al hotel fue algo así de "¡bajen! ¡rápido rápido rápido!" pero no por mala onda de los boleteros sino porque la parada fue tan rápida que prácticamente a los dos minutos que bajamos el tren siguió en movimiento. Cuando llegamos al hotel nos dieron unos minutos para arreglar las habitaciones, e inmediatamente fuimos al otro hotel que se encontraba a un minuto en camioneta, donde ya nos tenían servida comidita, pescado en salsa de mango, que sabe mejor de lo que suena la combinación. Por algo ese hotel es llamado mirador, y es porque efectivamente tiene una perfecta vista de lo que es la barranca del cobre. Terminando de comer fuimos a estar en contacto con esas barrancas, por un caminito que de no haber sido porque tenía el estómago lleno lo hubiera caminado mejor. En ese recorrido estoy seguro de que salvamos a Esmeralda de una caída segura por querer subirse a la "piedra voladero" pero que evitamos a toda costa que se subiera. Después fuimos a visitar la "cueva de los tarahumaras" que es según dicen donde viven realmente. Es como tal una cueva pero dentro hay casas de madera. Muy humildes y todo pero manejan dólares eh. Por la noche ya se sentía un frío aterrador, y era necesario usar chamarra, guantes y bufanda para permanecer afuera, por eso mismo dentro siempre tienen una fogata encendida en el hotel. A las seis de la tarde tienen una hora feliz que es cuando hay música en vivo, dan palomitas de maíz y todas las bebidas están al 2x1. En la hora feliz uno puede darse cuenta fácilmente que el 80% de los turistas son extranjeros, y por alguna razón a Esmeralda y a mí nos miraban algo raro, diciéndonos algo de que tenemos ojos rasgados. De Esmeralda no me extraña, por eso le dicen "chinita", pero para mí eso es algo nuevo, que deveras no me habían comentado antes. En la cena parece que eso se repitió porque una pareja de extranjeros se sentó con nosotros y parece que les sorprendió en particular que yo hablara español, pero yo también tuve algo de culpa porque en ese rato les estaba diciendo a mi tía Antonieta y a Esmeralda frases en japonés. Llegó la hora de dormir y me quedé dormido INMEDIATAMENTE, comprensible porque no había dormido bien en.. bueno, en muchísimas horas. Al siguiente día algo estaba muy raro: era como si estuviera lloviznando pero no lo parecía realmente. Esmeralda entonces dijo que se trataba de aguanieve. Era como granizo, pero tamaño gotitas de agua, y se derretía al contacto. Después del desayuno-buffet salimos en un paseo en camioneta (no en Hummer, snif) con destino final Creel. Primero pasamos a un lugar llamado "divisadero" que me hace creer que es el mismo lugar en el que estuve hace como doce años. Durante el viaje el aguanieve se convirtió en tormenta de aguanieve, y era chidísimo porque llegamos a un lago y podía verse cómo se iba formando una capa de hielo en la superficie. Otra parada fue en "el valle de las ranas" y "el valle de los hongos" donde también podía sentirse un ambiente genial por todo el hielito que volaba en el viento. Al final llegamos a Creel, que no sé si sea pueblo o ciudad pero está bien desarrollado y llegamos a tomar chocolate caliente y galletas que sabían a coricos... porque eran coricos con forma de galletas. Regresamos para la hora de la comida y seguía haciendo muchísimo frío. Incluso con la fogata de la chimenea encendida uno podía ver su aliento al hablar. Fue en esa comida en donde vimos la mayor cantidad de mexicanos en el lugar: unas treinta personas que eran una sola familia y unos 20 eran niños ruidosos y maleducados que dejaron basura de pistaches por todo el comedor. Como estábamos cansados fuimos a ver televisión para esperar la hora feliz nuevamente. Para llegar al mirador esa tarde no había camionetas disponibles, pero nos sugirieron ir por un camino que hay entre los dos hoteles, y eso junto con el paisaje y el aguanieve/nieve que estaba cayendo se veía fantástico. En esa hora feliz otra vez hubo la música en vivo, que por cierto el guía del paseo es el mismo cantante, y esta vez me tocó llamar la atención porque un mesero al que le regalé el periódico local de Los Mochis que había llevado me puso un sombrero mexicano "porque me lo gané", y estoy muy seguro que algunos extranjeros hasta fotografías me tomaron. A la salida era oficial que estaba nevando. Había nieve por todos lados y se podía escuchar cómo crujía al pisarla, y sentir lo resbalosa que es cuando se comprime y se forma una pista. Claro que por la mañana todo estaba totalmente cubierto de nieve. Los niños eran los que más estaban aprovechándola y Esmeralda hasta se veía más ilusionada que yo. Después del desayuno nos sugirieron ir caminando al mirador nuevamente por el camino de ayer, que esta vez estaba totalmente nevado. Como ninguno llevábamos guantes la nieve calaba muchísimo y con tan sólo unos segundos era insoportable seguir tocándola. Esmeralda tuvo su guerra de nieve y hasta ángeles de nieve hicimos, y como al llegar al hotel nos dijeron que no había paseos disponibles, regresamos por el mismo camino y seguimos jugando con la nieve, donde comprobamos lo de si las bolas de nieve van creciendo mientras caen en una pendiente. También hicimos muñecos de nieve que se derritieron en unas horas pero que se veían muy bonitos. Al mediodía regresamos a Los Mochis en el tren y esta vez fueron 10 horas de viaje. Esta ocasión sí tomé fotografías desde el espacio entre vagones y no me pude quedar dormido mucho tiempo así que fueron de utilidad el DS y el MP3. Salimos a las 2:30 P.M. y llegamos a la media noche. En cuanto llegamos nos quedamos dormidos y ahora sí pude descansar muchas horas para reponerme totalmente. Nos levantamos muy tarde a desayunar y fue en ese momento en el que nos dimos cuenta de algo terrible: mi televisión no quería encender. Intentamos con el botón de encendido manual, con el control remoto, desconectando y reconectando y no pasaba nada, y yo recuerdo que cuando salí a Monterrey y la apagué por última vez seguía funcionando perfectamente bien. La vida puede ser muy cruel. Resulta que Laura se fue hasta las dos de la tarde del miércoles, así que sí pude despedirme de ella, y vaya que ella lloró mucho, es muy emocional y más cuando le tocan las cosas difíciles a ella. En la tarde pasamos a Wal-Mart para comprar muchas cosas para los días que seguían, sobre todo pepinos para muchas botanas. Comimos en McDonald's y se nos ocurrió ir al cine. Como nos quedaba una hora para entrar a la película Esmeralda y yo fuimos a Sam's a pasar el rato, mientras mi tía Antonieta y mi mamá se quedaron tomando un café en el cine. ¡Lo primero que veo al entrar a Sam's es Guitar Hero III para Wii! No lo pensé ni dos segundos y tomé el primero que estaba al alcance. La verdad no esperaba encontrar nada seriamente pero fue una sorpresa agradable, deveras. Después de la película parece que todos menos yo estaban cansados, así que aproveché para entrar a Internet después de como diez días de abstinencia. La última vez que había pasado tantos días seguidos sin usar Internet fue el diciembre pasado. La mañana siguiente ya todos nos despertamos más temprano, pero ni así nos rindió más el día. Después de un desayuno fallido y porque ya eran los días santos mi tía quiso ir a la iglesia más cercana para rezar lo del vía crucis y las estaciones. Después de eso fuimos a Plaza Fiesta y nuevamente a Wal-Mart, donde por curiosidad busqué Smash Bros Brawl, mismo que no encontré y me volvió a deprimir... pero sí encontré Charlie y la Fábrica de Chocolate, y Esmeralda llevó otras películas. Esa tarde vimos la película de la Fábrica de Chocolate y después como Águeda estaba de viaje en Durango fuimos a revisar a su perrita Perlita, que yo creo que le pusieron de nombre por la hija de don Cangrejo. Al siguiente día al fin fue el técnico por la televisión, que espero no tarde mucho en reparar. Como no había muchos planes para el día pude volver a usar la computadora un rato, y después regresamos a Wal-Mart para ver lo de la comida del día y comprar palomitas para la noche. De cena preparamos nachos, que fueron con tres tipos de queso: americano, manchego y parmesano, y fueron tan buenos que hasta les tomamos fotografías. Después vimos una de las películas de Esmeralda: V de venganza que me gustó mucho sobre todo por el estilo del héroe. -Próximo avance- El tiempo pasó muy rápido y ahora hay que decir adiós a las visitas. Debo esperar por si soy llamado nuevamente de Monterrey y eso me pone todavía más nervioso antes de tiempo. ¿Culiacán nuevamente? Parece que será ya la última vez. ¡Uno elige el camino a seguir! Road 13: Adiós a Culiacán

Soy abstracto

March 25, 2008    Category: Información, Tests   No Comments »

Your Thinking is Abstract and Random You are flexible, adaptable, and creative. There's many ways that you can learn - and you're up for any of them. You relate well to other people, and you do well working in groups. You can help people communicate together and work with each other's strengths. You don't work well with people who are competitive or adversarial. You prefer to work toward a common goal... not toward conflicting goals. What Kind of Thinker Are You? [1] Yo de acuerdo. [1] http://www.blogthings.com/whatkindofthinkerareyouquiz/

Terminando con Culiacán

March 24, 2008    Category: On the road, Shinka, Traumas   No Comments »

Parece que esto no tiene para cuándo terminar, y los viajes continúan. Mañana nuevamente iré a Culiacán, esta vez para recoger todas las cosas que había dejado en la casa de asistencia y con ello terminar ahora sí por completo el enlace físico. Había dejado muchas cosas por aquella teoría de que supuestamente entraría a trabajar en el Campus Sinaloa (ahora se sabe que siempre no) y por eso como medida de precaución guardé las cosas para evitar retrabajo de mudanza, y como ya pasó el tiempo y nada de nada, ahora sí todo se retacha a Los Mochis. Es interesante que esas cosas hubieran servido en Culiacán, porque de concretarse lo de Monterrey tal vez podría usar esas cosas, aunque sería muy poco práctico y hasta cansado cargar con todo eso hasta por allá, resultando más sencillo repetir la receta y construir una nueva base desde cero en Monterrey. Por cierto, en caso de que mi televisión (la que enfermó mortalmente) ya no quisiera o pudiera recuperarse, la televisión que tenía en Culiacán saldrá al quite y me apoyará con mi dosis diaria de programas de televisión, que justo en estos momentos está bajísima pues no la he visto en más de diez días. Ahora ¿qué tal si no se concreta nada con Monterrey? No pasa nada y todo seguiría como en el pasado, donde respiraba, dormía y soñaba tranquilo en Los Mochis sin ninguna base extra en otro lugar. Pero eso no significaría renunciar a la decisión que he tomado: me iré de Sinaloa tarde o temprano, aunque sea muy tarde, no es mi intención seguir aquí y será mejor que no se me olvide pase lo que pase. Si soy llamado nuevamente a Monterrey tendría que regresar a Culiacán, pero sería ya solamente como puente de paso intermedio. ¿Este rompimiento será el principio del rompimiento definitivo con Sinaloa? ¿Será el principio del fin y el final que dará paso a un nuevo principio? Me emocionaría decir que sí, así que como tanto las sorpresas buenas como las decepciones terribles están a la orden del día, mejor me reservo mi derecho a sonreír como precaución ante decepciones.

Road 11: Flujo de oscuridad

March 23, 2008    Category: Resumen semanal   No Comments »

Como sé que en estos días salió Smash Bros Brawl he estado tratando de revisar más seguido los lugares donde podría llegar. En el pequeño Los Mochis los únicos lugares que conozco que podría ser seguro que llegue es Sam's y WalMart, pero lo de que sea seguro es que algún día llegará, no que llegará en esta fecha de salida y mucho menos muy pronto o en cantidades suficientes. El sábado fui a ver si había llegado el juego, y claro que no había llegado. Lo que sí pude ver en el estacionamiento de la palza fue una gran cantidad de casas rodantes, muy bien acomodados y formando una especie de fuerte. Al parecer se trataba de un convoy que venía desde Estados Unidos, porque podía verse que en el centro había muchas personas que definitivamente no eran mexicanos, y parecían estar descansando como de un largo viaje. Me pareció bastante raro que eligieran quedarse en un estacionamiento de WalMart, tal vez lo consideran algo así como una embajada americana en donde sea que se encuentren. No me rendiría muy fácil así que el domingo regresé a las tiendas. Nada, no había llegado para nada, aunque sí había muchos XBox 360 apilados (los mismos desde hace meses) y también con muchos juegos. Definitivamente algún día me compraré uno, pero no hoy ni muy pronto, así que sigo esperando. Esperaría con más esperanzas pero justo cuando llegué de Sam's resulta que veo en la televisión el comercial de Nintendo anunciando el Smash Bros Brawl. Claro que me enojé, me enojé mucho y más porque ya muchísimas personas lo tienen, por ejemplo en deviantART y comentan lo bueno que está y lo mucho mucho que se divierten. El asunto del trabajo, la falta de proveedores confiables de videojuegos, el clima, la cultura y otras cosas nuevamente se desbordaron y me hicieron tomar una decisión definitiva. Me iré de Sinaloa aunque tome mucho tiempo o sea lo último que haga, pero ya estoy harto. Lo único que me mantiene controlado es que me gusta dónde y cómo vivo y la tranquilidad del lugar, pero ya solamente eso, y los proveedores de entretenimiento dejan mucho por desear y ahora me doy cuenta muy bien de eso. Ahora la idea es irme a vivir a otro estado bajo las siguientes condiciones: no será un estado con costa, no será del noroeste ni sureste, no será el Distrito Federal ni Guadalajara ni Monterrey, y preferentemente será la ciudad capital del estado en cuestión. Ya que de momento no hay cuestiones laborales, lo que ya me había estado sugiriendo mi mamá es que comenzara a buscar maestrías para estudiar. Y no pasó mucho tiempo para encontrar una apropiada: maestría en gestión de tecnologías de información. Ahora, lo interesante es que es impartida en la Universidad del Valle de México Campus Estado de México y Campus San Luis Potosí, y ya que está la decisión de cambiar de lugar, definitivamente prefiero SLP que EDOMEX. Ahora ya tengo una opción a considerar y puedo ir trabajando en ella, pero debo seguir buscando alternativas. Con la idea en la mente se me ocurrió una cosa retomando el tema de los videojuegos. Todavía queda un proveedor que podría tener videojuegos y es Blockbuster. Cuando llegué a preguntar mi enojo creció porque me dijeron que sí tenían Brawl pero se les había terminado porque ya todo estaba apartado y no sabrían si les llegaría nuevamente... pero como consolación sí encontré otros juegos: Pokemon Battle Revolution a la mitad del precio de salida, y No More Heroes al mismo precio, así que no dudé ni cinco segundos y los compré de inmediato. El juego de No More Heroes me llamó la atención por las buenas críticas que ha recibido, y es algo que deveras no acostumbro hacer, un juego con rating Mature y con decenas de baños de sangre por minuto.. expando mis horizontes. Pero no pude disfrutar por mucho tiempo los nuevos juegos. En algún momento de la semana anterior apliqué para una vacante en el ITESM Campus Monterrey porque el puesto parecía coincidir perfectamente con mi especialidad, y el miércoles recibí un email diciéndome que me entrevistara cuanto antes con ellos. Era algo que sí podía esperar pero no tan pronto, y más porque querían que fuera antes de salir de vacaciones de semana santa, y ni cómo decirles que no, así que después de una discusión sobre cuándo debía salir, se decidió que sería el jueves por la mañana, partiendo de Culiacán para llegar a Monterrey el jueves por la tarde, y la entrevista sería el viernes al mediodía. Debía darme prisa porque el domingo muy de mañana debemos viajar a Chihuahua con mi tía Antonieta y Esmeralda que llegan de visita. Aseguré boletos por Internet para ir, pero lamentablemente el regreso tendría que verlo ya en Monterrey, así que el tiempo es corto y extremadamente importante aprovecharlo por completo. -Dawn of the first day / 72 hours remaining- Tuve que despertar muy temprano el jueves. Para empezar no había podido imprimir el comprobante de compra de boletos (el que envían por email) porque las impresoras que tengo ya valieron hace mucho, así que desperté a las seis de la mañana para desayunar y correr a un cibercafé frente a la Universidad para imprimir. En cuanto tuve los papeles hubo que correr a Tufesa, pues la salida sería desde el aeropuerto de Culiacán. Otra vez llegué cuando el autobús ya iba de salida, pero esta vez sí se detuvo y subí a la mala. Me tocó el último lugar hasta atrás, pero iba cómodo y pasaron una buena película. Pude dormir en el camino y durante todo el tiempo estuve pensando "no quiero llegar, no quiero llegar, no quiero llegar". Pero sí llegué e inmediatamente tomé un taxi al aeropuerto. Era la primera vez que viajaba yo sólo en avión, y no conocía el aeropuerto, así que primero hice un reconocimiento del lugar y luego ya procedí a la documentación. Fue una gran ventaja no llevar equipaje grande, así que fui de los primeros registrado. Una vez registrado tuve que esperar dos horas (es de las cosas que más repudio de viajar en avión, todo el tiempo que se tiene que perder sin sentido) pero iba preparado con MP3 y DS y pude pasar mejor el rato, pero eso sí, estaba muy poco tranquilo porque como ya dije, no me gusta viajar en avión, y menos si como antes había dicho Maura, se trata de una línea que son camiones con alas. El viaje fue extremadamente rápido y claro que se cumplió todo lo que había dicho Maura (a quien por cierto le llamé porque se me olvidó lo que había dicho y me tranquilizó un poquito), claro que sentí feo el despegue y el aterrizaje, y hubo turbulencias feas que me hicieron dudar de la estructura del avión, pero fuera de eso fue tan rápido que estoy seguro que hubo gente que no se pudo terminar el sandwich y refresco que compró. Al llegar yo tenía un hotel en mente para llegar, pero al ver una publicidad donde decía que era tecnológico tuve una corazonada y decidí ir mejor allí. Fue un largo, largo trayecto en taxi por tratarse de hora pico y sabía que así iban a ponerse las cosas, es el tipo de cosas que me hacen no querer vivir en Monterrey. Al llegar al hotel la corazonada fue cierta y estaba a sólo cinco minutos del ITESM. No sólo eso, sino que está en una placita donde hay muchos restaurantes y tiendas bastante nice, lástima que no iba en plan vacacional. -Night of the first day / 60 hours remaining- Había platicado con Marco -que ya lleva tiempo viviendo en Monterrey- sobre indicaciones que debería tener en cuenta para la ciudad, y ya que me había dicho que lo llamara para ver si salíamos por lo menos a comer o cenar, lo llamé para ver si seguía vigente la invitación y resultó que como no estaba ocupado pasó por mí para dar un mini-tour por la ciudad. Hacía como diez años que no iba a la macroplaza, que ahora parece estar mucho más grande o con más cosas, y al estar por una calle exclusiva para peatones recordé mucho ese mismo tipo de calles con tiendas tipo pasadero que hay en SLP, supongo que es algo que hay en muchas ciudades excepto en Sinaloa. Como llevaba todo el día sin comer, llegamos a un restaurante donde todas las meseras estaban disfrazadas de monjas. Estaba bastante bueno, pero como Marco dijo, como que a la carne le faltaba enjundia, y ése fue un punto a favor para Sinaloa (al menos en lo de comida sí tenía que ser mejor que otros estados, ya sería el colmo) y después fuimos por un McFlurry. A pesar de ser noche (ya como las 10 P.M.) todavía había mucha actividad y todo se veía bastante seguro. También pude ver tribus urbanas de cerca en su ambiente diario, incluídos hippies, darketos y punketos, y no pude ver emos, pero para ver esos basta y sobra con Internet. Lo que siguió fue ver el paseo de Santa Lucía, que de verdad les quedó muy bonito. Como no iba en plan vacacional no llevaba cámara y no pude tomar fotografías para recuerdos... en fin, el caso es que es un paseo bastante largo y según Marco recorrimos más o menos la mitad, y de haber continuado habríamos llegado hasta Parque Fundidora, pero ya estaban cerrando los accesos y tuvimos que regresar. En el regreso según Marco nos perdimos unos minutos en la ciudad, pero recuperamos el camino y me mostró el ITESM Campus Monterrey por fuera y también dónde quedaba La Rifadora (donde él trabaja). Quedamos de ir a comer el día siguiente, antes de mi entrevista, y ahora sí podía descansar. Lo bueno es que comencé a sentirme cansado hasta que llegué al hotel y no antes. Será mejor que descanse muy bien esta noche, porque tengo el presentimiento de que será la última vez en días que podré dormir y descansar decentemente. -Dawn of the second day / 48 hours remaining- Aunque había puesto el despertador a las siete de la mañana, no me levanté como hasta las ocho y media (entregándome al cansancio y ganas de seguir dormido) y al levantarme lo primero que me tocó hacer fue ponerme a planchar la ropa que había llevado para la entrevista. Como estaba fuera de práctica en esa actividad, estuve entretenido como media hora asegurándome que todas las arrugas del viaje desaparecieran. Después de eso tomé un baño de tina... y fue mi error porque para cuando me dí cuenta, ya había pasado la hora del desayuno (el cupón expiró) así que me resigné a no desayunar y mejor dedicarme a buscar boletos de avión para regresar. Nada. Era plena temporada de semana santa y ya todo estaba vendido. Incluso en ETN hacia Guadalajara ya no había nada. La cosa se estaba poniendo fea para el regreso aunque yo ya había considerado esa posiblidad como el plan C. El checkout del hotel era a la una de la tarde, así que decidí irme al ITESM. Justo a esa hora sentí un calor espantoso, similar al que ocurre en Sinaloa en Julio o Agosto, así que me dio mucho miedo porque apenas era Marzo y se sentía como si me estuviera rostizando, con un calor que calaba muchísimo y no hacía sudar. En diez minutos llegué al Campus Monterrey y entonces recibí un mensaje de Marco diciendo que no podría comer conmigo, lo que me hizo reaccionar y pensar que hubiera sido mejor quedarme a comer en el hotel, porque no quería quedarme a comer en el Campus porque a lo mejor me pedían credencial de alumno o trabajador, y definitivamente no era opción salir yo solo a la ciudad sólo para comer. Decidí no comer y esperar en el Campus (al cual me dejaron entrar gracias a la credencial exatec) para la hora de la entrevista. No me tocó ver flamingos pero sí había muchos patitos, y logré identificar el lugar donde sería la entrevista, así que me senté a jugar DS para esperar la hora. Al terminar la entrevista tenía mucha sed, porque aunque había tomado agua en el hotel (agua malísima porque era potable pero de llave) pero ya hacía muchas horas de eso. Para ese momento ya sabía que mi única opción era regresar por autobús hasta Los Mochis, así que no quería perder ni cinco minutos comprando un refresco en la cafetería. Salí lo más rápido posible en taxi a la terminal de autobuses. Hice alrededor de cuarenta minutos del Campus a la terminal y pude reconocer varios lugares de las veces anteriores que había ido (en ese trayecto sí me tocó ver grupitos emo y se ven muy interesantes disfrazados e interactuando entre ellos) y claro que sigo odiando el tráfico que hay. En la terminal tenía la opción de buscar una salida directamente a Guadalajara, o llegar a San Luis Potosí para recobrar fuerzas a manera de intermedio. Decidí llegar a SLP, y la salida inmediata que había tenía el último lugar, al fondo en el número 48, pero había otra salida una hora después en donde había muchos más lugares. Esperé una hora. Le mandé un mensaje a Marco para agradecerle otra vez el mini-tour y decirle que ya me iba... me prometió que para la próxima sí sería un tour real, pero parte de mí no desea tener que volver formalmente a Monterrey, más que en calidad turística, eso sí que es una contradicción. A este paso tenía una idea más o menos clara: haría unas siete horas a SLP y allí se decidiría todo, pues si había salida inmediata a Guadalajara podría lograr llegar de madrugada y conseguir salida inmediata a Los Mochis y llegaría a tiempo para la carne asada que habían organizado. A partir de ese momento tendría un tiempo de holgura de nueve horas, así que si todo salía bien podría llegar a tiempo para viajar a Chihuahua. Salí rumbo a San Luis y preferí ir despierto el mayor tiempo posible, por películas o solamente viendo por la ventana. Como no había comido en todo el día lo único que quise comprar fueron dos botellas de agua mineral y unas papas fritas, ésa sería mi única comida de todo el día. -Night of the second day / 36 hours remaining- Como ya me sentía cansado, me dormí más o menos a la mitad del camino, y cuando desperté pude notar que habría una escala en Matehuala. Aunque ya había escuchado mucho de ese lugar, nunca me había ni siquiera acercado allí por ningún tipo de paseo. Por la hora de llegada y el tiempo total del viaje deduje que se encuentra a aproximadamente dos horas de la ciudad de San Luis Potosí, lo que lo haría más o menos equivalente a Guasave o Guamúchil contra Culiacán. Saliendo de Matehuala estuve despierto todo el tiempo hasta llegar a SLP. Contrario a lo que siempre sucede, esta vez supongo que llegué por la entrada norte, pues fue un camino distinto al que siempre se ve llegando desde Guadalajara, pero comencé a reconocer lugares más adentro, sobre todo los montones de puentes que hay. Ahora finalmente estoy en San Luis pero ya es media noche, lo primero que tengo que hacer es correr para informarme sobre la salida más próxima a Guadalajara. Me resulta bastante irónico que hace algunas semanas yo haya querido tanto venir y haya decidido que mejor no, pero ahora estoy aquí y lo que tengo que hacer es salir cuanto antes. Si resulta que no habrá salida a Guadalajara en las próximas nueve horas tendré que desertar y aceptar que no podré llegar a tiempo para viajar a Chihuahua, y en tal caso tal vez preferiría quedarme esos dos días en San Luis. Ahora es uno de los dos momentos de la verdad. -Próximo avance- Independientemente de llegar o no a tiempo, pude encontrarme con mi tía Antonieta y Esmeralda. Esta vez no pudimos contar ni con Águeda ni con Laura como la vez anterior porque las dos viajaron y Laura se fue para no volver, así que sólo estamos nosotros. Increíble pero Esmeralda es mucho más antojadiza que yo de dulces, frituras y comida en general. ¡Uno elige el camino a seguir! Road 12: Por un objetivo

Realmente de viaje

March 20, 2008    Category: On the road, Shinka, Za Blog   No Comments »

Después de muchos días puedo volver a estar en contacto con la computadora y el... ehm, ¿cómo lo llaman? ah sí, el interweb. En los últimos días he viajado alrededor de tres mil kilómetros y no he podido estar al tanto de lo que sucede en el resto del mundo (excepto por algunas cosas) por la razón de que no he contactado ni el Internet ni he visto televisión prácticamente. Todo comenzó por esa llamada sorpresa de Monterrey pues no estava prevista para nada. Hubo que moverse rápido para llegar, y hubo muchas complicaciones para el regreso, sobre todo porque había una línea cero de tiempo para poder llegar justo a tiempo para poder viajar a Chihuahua junto con una tía y una prima que llegaron de visita. No sólo eso, sino que tanto en MTY como en CHI las actividades involucraban estar constantemente en movimiento. El estar de viaje en Chihuaha evitó que posteara el Road 11, y la posibilidad de tener que regresar a Monterrey (o incluso un viaje a Culiacán) evitarían que pudiera postear ni el Road 11 retrasado, ni el Road 12 a tiempo. ¿De qué se está tratando todo eso de Monterrey, Chihuahua y Culiacán? Quisiera tener el tiempo suficiente para escribirlo de una vez, o de preparar un post únicamente para ello o ya por lo menos mencionarlo pronto en los capítulos, pero sigo manteniéndome ocupado y no creo poder hacerlo muy pronto. Es más, esa misma posible amenaza de volver a ponerme muy pronto en movimiento me hace sentir que esto va para rato, pero ojalá todo se normalice pronto. Aunque otra vez casi me da el síndrome de abstinencia de Internet, no me sucedió y yo sigo conectándome cada vez que puedo. No puedo creerlo pero comienzo a extrañar mucho los días rutinarios. En fin, junto con las próximas actualizaciones habrá nuevos elementos debido a lo que ha venido sucediendo recientemente. Otra vez tengo ese extraño presentimiento...




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