Road 12: Por un objetivo
March 28, 2008 Category: Resumen semanal No Comments »
-En el capÃtulo anterior- Fui llamado inesperadamente desde Monterrey, y dado que el domingo a las 6 de la mañana debo salir rumbo a Chihuahua, tengo sólo tres dÃas para llegar a Monterrey, presentarme a la entrevista y regresar a tiempo. Aunque pude llegar perfectamente en avión y hasta tuve tiempo para pasear con Marco por el centro, el regreso tuvo que ser en autobús, lo que según mis cálculos es teóricamente posible, pero con pocas horas de colchón para error. La primera escala es en San Luis, y lo que sigue es salir de inmediato a Guadalajara. -Ahora la continuación- Llegué a San Luis a la mágica hora de las doce de la noche, especÃficamente media noche y como ya oficialmente eran vacaciones de semana santa habÃa muchÃsimo movimiento, al menos en la terminal justo como en Monterrey, lo cual no me dejó sentirme ni un poquito triste. ¿Por qué habrÃa de sentirme triste? Yo me comprendo sólo. Antes que comer o beber cualquier cosa corrà a la taquilla, de ETN primero, para ver la salida a Guadalajara. ¡Quedaba el último lugar! Lo compré de inmediato y saldrÃa a la una y media de la mañana, lo cual me daba más de una hora para caminar, descansar, comer o beber algo, o lo que yo quisiera hacer. Aproveché para llamar a casa y decir que hacÃa todo lo posible para llegar a tiempo y que ni se les ocurriera sacarme del programa del viaje. Lo único que quise comer fueron unas galletitas y comprar una botella de agua de sabor muy grande para que durara, después de todo, me iban a dar lunch en el autobús. Por unos momentos me dio la curiosidad de salir a pasear al centro pero eso era ridÃculo, no tenÃa tiempo para nada con sólo una hora para salir. Al momento de subir al autobús muchas de las personas que veÃa pasar por toda la terminal resultaron ir en el mismo viaje. Como ya tenÃa mucha experiencia en la ruta SLP-GDA sabÃa lo que sucederÃa: guardarÃa el lunch para en la mañana, podrÃa dormir toda la noche con considerable nivel de comodidad, y despertarÃa como relojito justo a la llegada a Guadalajara. Y asà sucedió, sólo por precaución puse el celular en modo despertador porque el mismo conductor dijo que era una escala en Guadalajara y el destino final era Puerto Vallarta, y aunque poco posible que me dejaran irme dormido hasta allá, no descuidarÃa la mÃnima posibilidad de irme de paso. -Dawn of the final day / 24 hours remaining- Pero cuando llegamos a la terminal de autobuses no llegamos de inmediato a los andenes, sino que el autobús llegó a un taller de mantenimiento para hacerle no sé qué. Lo que necesitaba era apurarme lo más posible y eso nos retrasó quince minutos. Al terminar el mantenimiento pude bajar y correr a la terminal TAP que se encuentra a un lado de ETN para comprar el boleto a Los Mochis. HabÃa muchÃsima gente, como en las otras dos terminales, y hasta en la fila de la taquilla se tardaron para que llegara mi turno con sólo dos personas y yo sólo en la fila. Malas noticias: eran las seis y media de la mañana y ya todas las salidas de las próximas seis horas estaban llenas, tendrÃa que esperar hasta las doce y media para salir a Los Mochis. Entré en pánico por un momento pero habÃa hecho cálculos: tenÃa de margen de tiempo hasta las tres de la tarde de Guadalajara para salir y todavÃa llegar a tiempo a Los Mochis para ir a Chihuahua, de lo contrario me regresaba a San Luis y me iba a comer gorditas a Morales. Entonces tenÃa que estar seis horas en Guadalajara a la fuerza, pero eso ya era suficiente tiempo como para hacer algo. Pensé en llamar a Toño, pero como era muy temprano y primer dÃa de vacaciones preferà no hacerlo para no incomodar. Pensé en la posibilidad de salir yo sólo a pasear como en los viejos tiempos, pero ya que tenÃa la maleta, seguÃa vestido semi-formal aunque ya todo arrugado, y no tenÃa ni idea de a qué lugar en especÃfico pedir ir, mejor no me arriesgué y me quedé en la sala de espera. De hecho ya comenzaba a pesarme el viaje, me costaba poner atención y la espalda ya me molestaba algo. Me comà el sandwich del lunch de ETN a manera de desayuno y después jugué un rato con el DS hasta que tuve sueño nuevamente y como muchas personas estaban dormidas esperando, yo también usé la maleta como almohada y me recosté a dormir. No sé cómo pero las seis horas pasaron y sobrevivà cuerdo para darme cuenta. Antes de subir al autobús compré un lunch básico de hamburguesa, papas y galletas para sobrevivir las siguientes catorce horas de viaje. Siempre he dicho que las primeras dos horas de viaje desde Guadalajara hacia cualquier otro lado no cuentan, porque primero pasa una hora para llegar a otra terminal de la misma ciudad, y luego pasa otra hora para más o menos decir que ya se salió de la ciudad. Me preparé y comencé a reducir los signos vitales para poder resistir, tratando de estar despierto lo más posible ya sea viendo por la ventana o viendo las pelÃculas, y asà llegué hasta Tepic. De Tepic en adelante ya pude dormir nuevamente, pues sólo serÃa viable estar despierto desde Culiacán hasta llegar a Los Mochis. -Night of the final day / 12 hours remaining- Algo sucedió al llegar a Mazatlán, y es que justo como lo temÃa, pidieron a los pasajeros que bajáramos para limpiar el autobús y cargar combustible. Allà se perdieron prácticamente dos horas: unos cien minutos en entrar y salir de Mazatlán, y unos veinte minutos en esperar el mantenimiento del autobús. En ese lapso volvà a llamar a Los Mochis para avisar dónde me encontraba. Justo en ese rato estaban recogiendo a mi tÃa Antonieta y a Esmeralda del aeropuerto y las llevarÃan a la cena de bienvenida para ellas / despedida de Laura y Jorge quienes irónicamente se irÃan a vivir a Mazatlán. Es obvio que ya no me darÃa tiempo de llegar a la carne asada ni con toda el hambre que ya me cargaba para ese momento, pero ya no habÃa modo de salir del predicamento en el que estaba. Cuando salimos de Mazatlán pude darme cuenta de que allà sà hay autobuses Primera Plus, los mismos que por alguna razón no pudieron llegar a Los Mochis... si hubieran llegado en esos momentos estarÃa viajando en Primera Plus y no en TAP. Nuevamente me auto sugestioné para quedarme dormido hasta llegar a Culiacán. Afortunadamente mi reloj interno y las luces de las casetas me despertaron cuando noté que pasamos por la susodicha autopista Benito Juárez, lo que indicarÃa que ya estaba en tierras culichis. Como noté que no se veÃa que entráramos a la ciudad consideré la posibilidad de que de hecho no entrara a Culiacán, pero al poco tiempo resultó que siempre sÃ, lo que seguramente me harÃa perder otros cuarenta minutos. Al momento de salir de Culiacán nuevamente volvà a llamar a Los Mochis para avisar la hora estimada de llegada: dos y media de la mañana... después de todo sà llegarÃa a tiempo. Ya que el autobús no llegó ni a Guamúchil ni a Guasave, sorpresivamente llegué a las dos de la mañana a Los Mochis, algo fantabulosamente bueno porque tendrÃa más minutos para.. para.. bueno, para hacer lo que quisiera menos dormir. Claro que cuando llegué a la casa ya todos estaban dormidos, y los muy malvados ni siquiera me habÃan guardado ni una quesadillita. Lo primero que hice fue poner a cargar todos mis dispositivos electrónicos y luego tomé un baño. Como no era para nada recomendable que comiera nada, tomé un jugo y me comà una gelatina que encontré en el refrigerador, y aunque sabÃa que no podÃa ni debÃa dormirme, me recosté un rato para más o menos descansar un poco los músculos. Como habÃa puesto el despertador del celular, sonó a las cinco de la mañana cuando todos se levantaron. Saludé a mi tÃa Antonieta y a Esmeralda y nos preparamos para salir a la terminal de trenes. Después de un pequeño contratiempo con el taxi que no llegaba y con muchÃsima gente conglomerada en ese espacio tan pequeño, estábamos listos para salir a las barrancas del cobre. -Dawn of a new day- HacÃa muchÃsimo tiempo que no me subÃa a un tren, y dado que yo no estaba totalmente en mis cinco sentidos incluso sentà algo de miedo por la estructura, y por ese chirrido que hacen los vagones al chocar metal con metal. Irónicamente todos se durmieron menos yo, que me puse a ver el paisaje y a escuchar música. Cuando despertaron entonces sà sientieron hambre a eso de las siete y media que fue cuando abrió el vagón restaurante. No puedo decir que fue la comida más deliciosa del mundo ni mucho menos la más barata, pero estaba bien y más con el hambre que tenÃa pues no comÃa formalmente desde hacÃa dos dÃas. Estuvimos mucho rato en el vagón restaurante y luego pasamos al vagón bar para platicar más a gusto, y notamos que más de la mitad de los pasajeros eran extranjeros. Luego regresamos a nuestros asientos a seguir durmiendo. En total fueron ocho horas de viaje en el tren, y cuando llegamos al hotel fue algo asà de "¡bajen! ¡rápido rápido rápido!" pero no por mala onda de los boleteros sino porque la parada fue tan rápida que prácticamente a los dos minutos que bajamos el tren siguió en movimiento. Cuando llegamos al hotel nos dieron unos minutos para arreglar las habitaciones, e inmediatamente fuimos al otro hotel que se encontraba a un minuto en camioneta, donde ya nos tenÃan servida comidita, pescado en salsa de mango, que sabe mejor de lo que suena la combinación. Por algo ese hotel es llamado mirador, y es porque efectivamente tiene una perfecta vista de lo que es la barranca del cobre. Terminando de comer fuimos a estar en contacto con esas barrancas, por un caminito que de no haber sido porque tenÃa el estómago lleno lo hubiera caminado mejor. En ese recorrido estoy seguro de que salvamos a Esmeralda de una caÃda segura por querer subirse a la "piedra voladero" pero que evitamos a toda costa que se subiera. Después fuimos a visitar la "cueva de los tarahumaras" que es según dicen donde viven realmente. Es como tal una cueva pero dentro hay casas de madera. Muy humildes y todo pero manejan dólares eh. Por la noche ya se sentÃa un frÃo aterrador, y era necesario usar chamarra, guantes y bufanda para permanecer afuera, por eso mismo dentro siempre tienen una fogata encendida en el hotel. A las seis de la tarde tienen una hora feliz que es cuando hay música en vivo, dan palomitas de maÃz y todas las bebidas están al 2x1. En la hora feliz uno puede darse cuenta fácilmente que el 80% de los turistas son extranjeros, y por alguna razón a Esmeralda y a mà nos miraban algo raro, diciéndonos algo de que tenemos ojos rasgados. De Esmeralda no me extraña, por eso le dicen "chinita", pero para mà eso es algo nuevo, que deveras no me habÃan comentado antes. En la cena parece que eso se repitió porque una pareja de extranjeros se sentó con nosotros y parece que les sorprendió en particular que yo hablara español, pero yo también tuve algo de culpa porque en ese rato les estaba diciendo a mi tÃa Antonieta y a Esmeralda frases en japonés. Llegó la hora de dormir y me quedé dormido INMEDIATAMENTE, comprensible porque no habÃa dormido bien en.. bueno, en muchÃsimas horas. Al siguiente dÃa algo estaba muy raro: era como si estuviera lloviznando pero no lo parecÃa realmente. Esmeralda entonces dijo que se trataba de aguanieve. Era como granizo, pero tamaño gotitas de agua, y se derretÃa al contacto. Después del desayuno-buffet salimos en un paseo en camioneta (no en Hummer, snif) con destino final Creel. Primero pasamos a un lugar llamado "divisadero" que me hace creer que es el mismo lugar en el que estuve hace como doce años. Durante el viaje el aguanieve se convirtió en tormenta de aguanieve, y era chidÃsimo porque llegamos a un lago y podÃa verse cómo se iba formando una capa de hielo en la superficie. Otra parada fue en "el valle de las ranas" y "el valle de los hongos" donde también podÃa sentirse un ambiente genial por todo el hielito que volaba en el viento. Al final llegamos a Creel, que no sé si sea pueblo o ciudad pero está bien desarrollado y llegamos a tomar chocolate caliente y galletas que sabÃan a coricos... porque eran coricos con forma de galletas. Regresamos para la hora de la comida y seguÃa haciendo muchÃsimo frÃo. Incluso con la fogata de la chimenea encendida uno podÃa ver su aliento al hablar. Fue en esa comida en donde vimos la mayor cantidad de mexicanos en el lugar: unas treinta personas que eran una sola familia y unos 20 eran niños ruidosos y maleducados que dejaron basura de pistaches por todo el comedor. Como estábamos cansados fuimos a ver televisión para esperar la hora feliz nuevamente. Para llegar al mirador esa tarde no habÃa camionetas disponibles, pero nos sugirieron ir por un camino que hay entre los dos hoteles, y eso junto con el paisaje y el aguanieve/nieve que estaba cayendo se veÃa fantástico. En esa hora feliz otra vez hubo la música en vivo, que por cierto el guÃa del paseo es el mismo cantante, y esta vez me tocó llamar la atención porque un mesero al que le regalé el periódico local de Los Mochis que habÃa llevado me puso un sombrero mexicano "porque me lo gané", y estoy muy seguro que algunos extranjeros hasta fotografÃas me tomaron. A la salida era oficial que estaba nevando. HabÃa nieve por todos lados y se podÃa escuchar cómo crujÃa al pisarla, y sentir lo resbalosa que es cuando se comprime y se forma una pista. Claro que por la mañana todo estaba totalmente cubierto de nieve. Los niños eran los que más estaban aprovechándola y Esmeralda hasta se veÃa más ilusionada que yo. Después del desayuno nos sugirieron ir caminando al mirador nuevamente por el camino de ayer, que esta vez estaba totalmente nevado. Como ninguno llevábamos guantes la nieve calaba muchÃsimo y con tan sólo unos segundos era insoportable seguir tocándola. Esmeralda tuvo su guerra de nieve y hasta ángeles de nieve hicimos, y como al llegar al hotel nos dijeron que no habÃa paseos disponibles, regresamos por el mismo camino y seguimos jugando con la nieve, donde comprobamos lo de si las bolas de nieve van creciendo mientras caen en una pendiente. También hicimos muñecos de nieve que se derritieron en unas horas pero que se veÃan muy bonitos. Al mediodÃa regresamos a Los Mochis en el tren y esta vez fueron 10 horas de viaje. Esta ocasión sà tomé fotografÃas desde el espacio entre vagones y no me pude quedar dormido mucho tiempo asà que fueron de utilidad el DS y el MP3. Salimos a las 2:30 P.M. y llegamos a la media noche. En cuanto llegamos nos quedamos dormidos y ahora sà pude descansar muchas horas para reponerme totalmente. Nos levantamos muy tarde a desayunar y fue en ese momento en el que nos dimos cuenta de algo terrible: mi televisión no querÃa encender. Intentamos con el botón de encendido manual, con el control remoto, desconectando y reconectando y no pasaba nada, y yo recuerdo que cuando salà a Monterrey y la apagué por última vez seguÃa funcionando perfectamente bien. La vida puede ser muy cruel. Resulta que Laura se fue hasta las dos de la tarde del miércoles, asà que sà pude despedirme de ella, y vaya que ella lloró mucho, es muy emocional y más cuando le tocan las cosas difÃciles a ella. En la tarde pasamos a Wal-Mart para comprar muchas cosas para los dÃas que seguÃan, sobre todo pepinos para muchas botanas. Comimos en McDonald's y se nos ocurrió ir al cine. Como nos quedaba una hora para entrar a la pelÃcula Esmeralda y yo fuimos a Sam's a pasar el rato, mientras mi tÃa Antonieta y mi mamá se quedaron tomando un café en el cine. ¡Lo primero que veo al entrar a Sam's es Guitar Hero III para Wii! No lo pensé ni dos segundos y tomé el primero que estaba al alcance. La verdad no esperaba encontrar nada seriamente pero fue una sorpresa agradable, deveras. Después de la pelÃcula parece que todos menos yo estaban cansados, asà que aproveché para entrar a Internet después de como diez dÃas de abstinencia. La última vez que habÃa pasado tantos dÃas seguidos sin usar Internet fue el diciembre pasado. La mañana siguiente ya todos nos despertamos más temprano, pero ni asà nos rindió más el dÃa. Después de un desayuno fallido y porque ya eran los dÃas santos mi tÃa quiso ir a la iglesia más cercana para rezar lo del vÃa crucis y las estaciones. Después de eso fuimos a Plaza Fiesta y nuevamente a Wal-Mart, donde por curiosidad busqué Smash Bros Brawl, mismo que no encontré y me volvió a deprimir... pero sà encontré Charlie y la Fábrica de Chocolate, y Esmeralda llevó otras pelÃculas. Esa tarde vimos la pelÃcula de la Fábrica de Chocolate y después como Ãgueda estaba de viaje en Durango fuimos a revisar a su perrita Perlita, que yo creo que le pusieron de nombre por la hija de don Cangrejo. Al siguiente dÃa al fin fue el técnico por la televisión, que espero no tarde mucho en reparar. Como no habÃa muchos planes para el dÃa pude volver a usar la computadora un rato, y después regresamos a Wal-Mart para ver lo de la comida del dÃa y comprar palomitas para la noche. De cena preparamos nachos, que fueron con tres tipos de queso: americano, manchego y parmesano, y fueron tan buenos que hasta les tomamos fotografÃas. Después vimos una de las pelÃculas de Esmeralda: V de venganza que me gustó mucho sobre todo por el estilo del héroe. -Próximo avance- El tiempo pasó muy rápido y ahora hay que decir adiós a las visitas. Debo esperar por si soy llamado nuevamente de Monterrey y eso me pone todavÃa más nervioso antes de tiempo. ¿Culiacán nuevamente? Parece que será ya la última vez. ¡Uno elige el camino a seguir! Road 13: Adiós a Culiacán
Soy abstracto
March 25, 2008 Category: Información, Tests No Comments »
Your Thinking is Abstract and Random You are flexible, adaptable, and creative. There's many ways that you can learn - and you're up for any of them. You relate well to other people, and you do well working in groups. You can help people communicate together and work with each other's strengths. You don't work well with people who are competitive or adversarial. You prefer to work toward a common goal... not toward conflicting goals. What Kind of Thinker Are You? [1] Yo de acuerdo. [1] http://www.blogthings.com/whatkindofthinkerareyouquiz/
Terminando con Culiacán
March 24, 2008 Category: On the road, Shinka, Traumas No Comments »
Parece que esto no tiene para cuándo terminar, y los viajes continúan. Mañana nuevamente iré a Culiacán, esta vez para recoger todas las cosas que habÃa dejado en la casa de asistencia y con ello terminar ahora sà por completo el enlace fÃsico. HabÃa dejado muchas cosas por aquella teorÃa de que supuestamente entrarÃa a trabajar en el Campus Sinaloa (ahora se sabe que siempre no) y por eso como medida de precaución guardé las cosas para evitar retrabajo de mudanza, y como ya pasó el tiempo y nada de nada, ahora sà todo se retacha a Los Mochis. Es interesante que esas cosas hubieran servido en Culiacán, porque de concretarse lo de Monterrey tal vez podrÃa usar esas cosas, aunque serÃa muy poco práctico y hasta cansado cargar con todo eso hasta por allá, resultando más sencillo repetir la receta y construir una nueva base desde cero en Monterrey. Por cierto, en caso de que mi televisión (la que enfermó mortalmente) ya no quisiera o pudiera recuperarse, la televisión que tenÃa en Culiacán saldrá al quite y me apoyará con mi dosis diaria de programas de televisión, que justo en estos momentos está bajÃsima pues no la he visto en más de diez dÃas. Ahora ¿qué tal si no se concreta nada con Monterrey? No pasa nada y todo seguirÃa como en el pasado, donde respiraba, dormÃa y soñaba tranquilo en Los Mochis sin ninguna base extra en otro lugar. Pero eso no significarÃa renunciar a la decisión que he tomado: me iré de Sinaloa tarde o temprano, aunque sea muy tarde, no es mi intención seguir aquà y será mejor que no se me olvide pase lo que pase. Si soy llamado nuevamente a Monterrey tendrÃa que regresar a Culiacán, pero serÃa ya solamente como puente de paso intermedio. ¿Este rompimiento será el principio del rompimiento definitivo con Sinaloa? ¿Será el principio del fin y el final que dará paso a un nuevo principio? Me emocionarÃa decir que sÃ, asà que como tanto las sorpresas buenas como las decepciones terribles están a la orden del dÃa, mejor me reservo mi derecho a sonreÃr como precaución ante decepciones.
Road 11: Flujo de oscuridad
March 23, 2008 Category: Resumen semanal No Comments »
Como sé que en estos dÃas salió Smash Bros Brawl he estado tratando de revisar más seguido los lugares donde podrÃa llegar. En el pequeño Los Mochis los únicos lugares que conozco que podrÃa ser seguro que llegue es Sam's y WalMart, pero lo de que sea seguro es que algún dÃa llegará, no que llegará en esta fecha de salida y mucho menos muy pronto o en cantidades suficientes. El sábado fui a ver si habÃa llegado el juego, y claro que no habÃa llegado. Lo que sà pude ver en el estacionamiento de la palza fue una gran cantidad de casas rodantes, muy bien acomodados y formando una especie de fuerte. Al parecer se trataba de un convoy que venÃa desde Estados Unidos, porque podÃa verse que en el centro habÃa muchas personas que definitivamente no eran mexicanos, y parecÃan estar descansando como de un largo viaje. Me pareció bastante raro que eligieran quedarse en un estacionamiento de WalMart, tal vez lo consideran algo asà como una embajada americana en donde sea que se encuentren. No me rendirÃa muy fácil asà que el domingo regresé a las tiendas. Nada, no habÃa llegado para nada, aunque sà habÃa muchos XBox 360 apilados (los mismos desde hace meses) y también con muchos juegos. Definitivamente algún dÃa me compraré uno, pero no hoy ni muy pronto, asà que sigo esperando. EsperarÃa con más esperanzas pero justo cuando llegué de Sam's resulta que veo en la televisión el comercial de Nintendo anunciando el Smash Bros Brawl. Claro que me enojé, me enojé mucho y más porque ya muchÃsimas personas lo tienen, por ejemplo en deviantART y comentan lo bueno que está y lo mucho mucho que se divierten. El asunto del trabajo, la falta de proveedores confiables de videojuegos, el clima, la cultura y otras cosas nuevamente se desbordaron y me hicieron tomar una decisión definitiva. Me iré de Sinaloa aunque tome mucho tiempo o sea lo último que haga, pero ya estoy harto. Lo único que me mantiene controlado es que me gusta dónde y cómo vivo y la tranquilidad del lugar, pero ya solamente eso, y los proveedores de entretenimiento dejan mucho por desear y ahora me doy cuenta muy bien de eso. Ahora la idea es irme a vivir a otro estado bajo las siguientes condiciones: no será un estado con costa, no será del noroeste ni sureste, no será el Distrito Federal ni Guadalajara ni Monterrey, y preferentemente será la ciudad capital del estado en cuestión. Ya que de momento no hay cuestiones laborales, lo que ya me habÃa estado sugiriendo mi mamá es que comenzara a buscar maestrÃas para estudiar. Y no pasó mucho tiempo para encontrar una apropiada: maestrÃa en gestión de tecnologÃas de información. Ahora, lo interesante es que es impartida en la Universidad del Valle de México Campus Estado de México y Campus San Luis PotosÃ, y ya que está la decisión de cambiar de lugar, definitivamente prefiero SLP que EDOMEX. Ahora ya tengo una opción a considerar y puedo ir trabajando en ella, pero debo seguir buscando alternativas. Con la idea en la mente se me ocurrió una cosa retomando el tema de los videojuegos. TodavÃa queda un proveedor que podrÃa tener videojuegos y es Blockbuster. Cuando llegué a preguntar mi enojo creció porque me dijeron que sà tenÃan Brawl pero se les habÃa terminado porque ya todo estaba apartado y no sabrÃan si les llegarÃa nuevamente... pero como consolación sà encontré otros juegos: Pokemon Battle Revolution a la mitad del precio de salida, y No More Heroes al mismo precio, asà que no dudé ni cinco segundos y los compré de inmediato. El juego de No More Heroes me llamó la atención por las buenas crÃticas que ha recibido, y es algo que deveras no acostumbro hacer, un juego con rating Mature y con decenas de baños de sangre por minuto.. expando mis horizontes. Pero no pude disfrutar por mucho tiempo los nuevos juegos. En algún momento de la semana anterior apliqué para una vacante en el ITESM Campus Monterrey porque el puesto parecÃa coincidir perfectamente con mi especialidad, y el miércoles recibà un email diciéndome que me entrevistara cuanto antes con ellos. Era algo que sà podÃa esperar pero no tan pronto, y más porque querÃan que fuera antes de salir de vacaciones de semana santa, y ni cómo decirles que no, asà que después de una discusión sobre cuándo debÃa salir, se decidió que serÃa el jueves por la mañana, partiendo de Culiacán para llegar a Monterrey el jueves por la tarde, y la entrevista serÃa el viernes al mediodÃa. DebÃa darme prisa porque el domingo muy de mañana debemos viajar a Chihuahua con mi tÃa Antonieta y Esmeralda que llegan de visita. Aseguré boletos por Internet para ir, pero lamentablemente el regreso tendrÃa que verlo ya en Monterrey, asà que el tiempo es corto y extremadamente importante aprovecharlo por completo. -Dawn of the first day / 72 hours remaining- Tuve que despertar muy temprano el jueves. Para empezar no habÃa podido imprimir el comprobante de compra de boletos (el que envÃan por email) porque las impresoras que tengo ya valieron hace mucho, asà que desperté a las seis de la mañana para desayunar y correr a un cibercafé frente a la Universidad para imprimir. En cuanto tuve los papeles hubo que correr a Tufesa, pues la salida serÃa desde el aeropuerto de Culiacán. Otra vez llegué cuando el autobús ya iba de salida, pero esta vez sà se detuvo y subà a la mala. Me tocó el último lugar hasta atrás, pero iba cómodo y pasaron una buena pelÃcula. Pude dormir en el camino y durante todo el tiempo estuve pensando "no quiero llegar, no quiero llegar, no quiero llegar". Pero sà llegué e inmediatamente tomé un taxi al aeropuerto. Era la primera vez que viajaba yo sólo en avión, y no conocÃa el aeropuerto, asà que primero hice un reconocimiento del lugar y luego ya procedà a la documentación. Fue una gran ventaja no llevar equipaje grande, asà que fui de los primeros registrado. Una vez registrado tuve que esperar dos horas (es de las cosas que más repudio de viajar en avión, todo el tiempo que se tiene que perder sin sentido) pero iba preparado con MP3 y DS y pude pasar mejor el rato, pero eso sÃ, estaba muy poco tranquilo porque como ya dije, no me gusta viajar en avión, y menos si como antes habÃa dicho Maura, se trata de una lÃnea que son camiones con alas. El viaje fue extremadamente rápido y claro que se cumplió todo lo que habÃa dicho Maura (a quien por cierto le llamé porque se me olvidó lo que habÃa dicho y me tranquilizó un poquito), claro que sentà feo el despegue y el aterrizaje, y hubo turbulencias feas que me hicieron dudar de la estructura del avión, pero fuera de eso fue tan rápido que estoy seguro que hubo gente que no se pudo terminar el sandwich y refresco que compró. Al llegar yo tenÃa un hotel en mente para llegar, pero al ver una publicidad donde decÃa que era tecnológico tuve una corazonada y decidà ir mejor allÃ. Fue un largo, largo trayecto en taxi por tratarse de hora pico y sabÃa que asà iban a ponerse las cosas, es el tipo de cosas que me hacen no querer vivir en Monterrey. Al llegar al hotel la corazonada fue cierta y estaba a sólo cinco minutos del ITESM. No sólo eso, sino que está en una placita donde hay muchos restaurantes y tiendas bastante nice, lástima que no iba en plan vacacional. -Night of the first day / 60 hours remaining- HabÃa platicado con Marco -que ya lleva tiempo viviendo en Monterrey- sobre indicaciones que deberÃa tener en cuenta para la ciudad, y ya que me habÃa dicho que lo llamara para ver si salÃamos por lo menos a comer o cenar, lo llamé para ver si seguÃa vigente la invitación y resultó que como no estaba ocupado pasó por mà para dar un mini-tour por la ciudad. HacÃa como diez años que no iba a la macroplaza, que ahora parece estar mucho más grande o con más cosas, y al estar por una calle exclusiva para peatones recordé mucho ese mismo tipo de calles con tiendas tipo pasadero que hay en SLP, supongo que es algo que hay en muchas ciudades excepto en Sinaloa. Como llevaba todo el dÃa sin comer, llegamos a un restaurante donde todas las meseras estaban disfrazadas de monjas. Estaba bastante bueno, pero como Marco dijo, como que a la carne le faltaba enjundia, y ése fue un punto a favor para Sinaloa (al menos en lo de comida sà tenÃa que ser mejor que otros estados, ya serÃa el colmo) y después fuimos por un McFlurry. A pesar de ser noche (ya como las 10 P.M.) todavÃa habÃa mucha actividad y todo se veÃa bastante seguro. También pude ver tribus urbanas de cerca en su ambiente diario, incluÃdos hippies, darketos y punketos, y no pude ver emos, pero para ver esos basta y sobra con Internet. Lo que siguió fue ver el paseo de Santa LucÃa, que de verdad les quedó muy bonito. Como no iba en plan vacacional no llevaba cámara y no pude tomar fotografÃas para recuerdos... en fin, el caso es que es un paseo bastante largo y según Marco recorrimos más o menos la mitad, y de haber continuado habrÃamos llegado hasta Parque Fundidora, pero ya estaban cerrando los accesos y tuvimos que regresar. En el regreso según Marco nos perdimos unos minutos en la ciudad, pero recuperamos el camino y me mostró el ITESM Campus Monterrey por fuera y también dónde quedaba La Rifadora (donde él trabaja). Quedamos de ir a comer el dÃa siguiente, antes de mi entrevista, y ahora sà podÃa descansar. Lo bueno es que comencé a sentirme cansado hasta que llegué al hotel y no antes. Será mejor que descanse muy bien esta noche, porque tengo el presentimiento de que será la última vez en dÃas que podré dormir y descansar decentemente. -Dawn of the second day / 48 hours remaining- Aunque habÃa puesto el despertador a las siete de la mañana, no me levanté como hasta las ocho y media (entregándome al cansancio y ganas de seguir dormido) y al levantarme lo primero que me tocó hacer fue ponerme a planchar la ropa que habÃa llevado para la entrevista. Como estaba fuera de práctica en esa actividad, estuve entretenido como media hora asegurándome que todas las arrugas del viaje desaparecieran. Después de eso tomé un baño de tina... y fue mi error porque para cuando me dà cuenta, ya habÃa pasado la hora del desayuno (el cupón expiró) asà que me resigné a no desayunar y mejor dedicarme a buscar boletos de avión para regresar. Nada. Era plena temporada de semana santa y ya todo estaba vendido. Incluso en ETN hacia Guadalajara ya no habÃa nada. La cosa se estaba poniendo fea para el regreso aunque yo ya habÃa considerado esa posiblidad como el plan C. El checkout del hotel era a la una de la tarde, asà que decidà irme al ITESM. Justo a esa hora sentà un calor espantoso, similar al que ocurre en Sinaloa en Julio o Agosto, asà que me dio mucho miedo porque apenas era Marzo y se sentÃa como si me estuviera rostizando, con un calor que calaba muchÃsimo y no hacÃa sudar. En diez minutos llegué al Campus Monterrey y entonces recibà un mensaje de Marco diciendo que no podrÃa comer conmigo, lo que me hizo reaccionar y pensar que hubiera sido mejor quedarme a comer en el hotel, porque no querÃa quedarme a comer en el Campus porque a lo mejor me pedÃan credencial de alumno o trabajador, y definitivamente no era opción salir yo solo a la ciudad sólo para comer. Decidà no comer y esperar en el Campus (al cual me dejaron entrar gracias a la credencial exatec) para la hora de la entrevista. No me tocó ver flamingos pero sà habÃa muchos patitos, y logré identificar el lugar donde serÃa la entrevista, asà que me senté a jugar DS para esperar la hora. Al terminar la entrevista tenÃa mucha sed, porque aunque habÃa tomado agua en el hotel (agua malÃsima porque era potable pero de llave) pero ya hacÃa muchas horas de eso. Para ese momento ya sabÃa que mi única opción era regresar por autobús hasta Los Mochis, asà que no querÃa perder ni cinco minutos comprando un refresco en la cafeterÃa. Salà lo más rápido posible en taxi a la terminal de autobuses. Hice alrededor de cuarenta minutos del Campus a la terminal y pude reconocer varios lugares de las veces anteriores que habÃa ido (en ese trayecto sà me tocó ver grupitos emo y se ven muy interesantes disfrazados e interactuando entre ellos) y claro que sigo odiando el tráfico que hay. En la terminal tenÃa la opción de buscar una salida directamente a Guadalajara, o llegar a San Luis Potosà para recobrar fuerzas a manera de intermedio. Decidà llegar a SLP, y la salida inmediata que habÃa tenÃa el último lugar, al fondo en el número 48, pero habÃa otra salida una hora después en donde habÃa muchos más lugares. Esperé una hora. Le mandé un mensaje a Marco para agradecerle otra vez el mini-tour y decirle que ya me iba... me prometió que para la próxima sà serÃa un tour real, pero parte de mà no desea tener que volver formalmente a Monterrey, más que en calidad turÃstica, eso sà que es una contradicción. A este paso tenÃa una idea más o menos clara: harÃa unas siete horas a SLP y allà se decidirÃa todo, pues si habÃa salida inmediata a Guadalajara podrÃa lograr llegar de madrugada y conseguir salida inmediata a Los Mochis y llegarÃa a tiempo para la carne asada que habÃan organizado. A partir de ese momento tendrÃa un tiempo de holgura de nueve horas, asà que si todo salÃa bien podrÃa llegar a tiempo para viajar a Chihuahua. Salà rumbo a San Luis y preferà ir despierto el mayor tiempo posible, por pelÃculas o solamente viendo por la ventana. Como no habÃa comido en todo el dÃa lo único que quise comprar fueron dos botellas de agua mineral y unas papas fritas, ésa serÃa mi única comida de todo el dÃa. -Night of the second day / 36 hours remaining- Como ya me sentÃa cansado, me dormà más o menos a la mitad del camino, y cuando desperté pude notar que habrÃa una escala en Matehuala. Aunque ya habÃa escuchado mucho de ese lugar, nunca me habÃa ni siquiera acercado allà por ningún tipo de paseo. Por la hora de llegada y el tiempo total del viaje deduje que se encuentra a aproximadamente dos horas de la ciudad de San Luis PotosÃ, lo que lo harÃa más o menos equivalente a Guasave o Guamúchil contra Culiacán. Saliendo de Matehuala estuve despierto todo el tiempo hasta llegar a SLP. Contrario a lo que siempre sucede, esta vez supongo que llegué por la entrada norte, pues fue un camino distinto al que siempre se ve llegando desde Guadalajara, pero comencé a reconocer lugares más adentro, sobre todo los montones de puentes que hay. Ahora finalmente estoy en San Luis pero ya es media noche, lo primero que tengo que hacer es correr para informarme sobre la salida más próxima a Guadalajara. Me resulta bastante irónico que hace algunas semanas yo haya querido tanto venir y haya decidido que mejor no, pero ahora estoy aquà y lo que tengo que hacer es salir cuanto antes. Si resulta que no habrá salida a Guadalajara en las próximas nueve horas tendré que desertar y aceptar que no podré llegar a tiempo para viajar a Chihuahua, y en tal caso tal vez preferirÃa quedarme esos dos dÃas en San Luis. Ahora es uno de los dos momentos de la verdad. -Próximo avance- Independientemente de llegar o no a tiempo, pude encontrarme con mi tÃa Antonieta y Esmeralda. Esta vez no pudimos contar ni con Ãgueda ni con Laura como la vez anterior porque las dos viajaron y Laura se fue para no volver, asà que sólo estamos nosotros. IncreÃble pero Esmeralda es mucho más antojadiza que yo de dulces, frituras y comida en general. ¡Uno elige el camino a seguir! Road 12: Por un objetivo
Realmente de viaje
March 20, 2008 Category: On the road, Shinka, Za Blog No Comments »
Después de muchos dÃas puedo volver a estar en contacto con la computadora y el... ehm, ¿cómo lo llaman? ah sÃ, el interweb. En los últimos dÃas he viajado alrededor de tres mil kilómetros y no he podido estar al tanto de lo que sucede en el resto del mundo (excepto por algunas cosas) por la razón de que no he contactado ni el Internet ni he visto televisión prácticamente. Todo comenzó por esa llamada sorpresa de Monterrey pues no estava prevista para nada. Hubo que moverse rápido para llegar, y hubo muchas complicaciones para el regreso, sobre todo porque habÃa una lÃnea cero de tiempo para poder llegar justo a tiempo para poder viajar a Chihuahua junto con una tÃa y una prima que llegaron de visita. No sólo eso, sino que tanto en MTY como en CHI las actividades involucraban estar constantemente en movimiento. El estar de viaje en Chihuaha evitó que posteara el Road 11, y la posibilidad de tener que regresar a Monterrey (o incluso un viaje a Culiacán) evitarÃan que pudiera postear ni el Road 11 retrasado, ni el Road 12 a tiempo. ¿De qué se está tratando todo eso de Monterrey, Chihuahua y Culiacán? Quisiera tener el tiempo suficiente para escribirlo de una vez, o de preparar un post únicamente para ello o ya por lo menos mencionarlo pronto en los capÃtulos, pero sigo manteniéndome ocupado y no creo poder hacerlo muy pronto. Es más, esa misma posible amenaza de volver a ponerme muy pronto en movimiento me hace sentir que esto va para rato, pero ojalá todo se normalice pronto. Aunque otra vez casi me da el sÃndrome de abstinencia de Internet, no me sucedió y yo sigo conectándome cada vez que puedo. No puedo creerlo pero comienzo a extrañar mucho los dÃas rutinarios. En fin, junto con las próximas actualizaciones habrá nuevos elementos debido a lo que ha venido sucediendo recientemente. Otra vez tengo ese extraño presentimiento...




