Road 17: Acciones medidas
April 29, 2008 Category: Resumen semanal No Comments »
Recientemente he dejado de jugar al DS y sólo para recordar viejos tiempos me he estado poniendo a jugar The Legend of Zelda – The Wind Waker, y vaya que se siente la diferencia entre ése y Twilight Princess (aparte del estilo toon shaded y el realista) en cuanto a la cámara y el sistema de movimientos. Con el Wii ya no he tocado los juegos y me he dedicado a la consola virtual especialmente con Mario Kart 64, que me paso comparando con el Mario Kart DS y cómo es que se mueve toda la cámara en vez de solamente el auto. Siento como que esa intención de hace tiempo se estuviera perdiendo otra vez, pero claro que sigo sin avanzar en Tales of Symphonia y sin abrir Final Fantasy ¿pues qué rayos me está pasando? Tal vez la sobreexplotación del DS indique que debo de cambiar de actividades.
El cambio de actividades ideal es dibujar, más ahora que estoy desbloqueado y los dibujos fluyen estupendamente, como hace mucho tiempo no, de veras. Aún no termino el meme de Apollo Justice, pero el desbloqueo me permitió dibujar tanto como para terminar el sketchbook 555, sorprendentemente con fanarts y no con originales. El recordar viejas series como Digimon Adventure y combinarla con nuevos intereses como Gyakuten Saiban es como si mi estilo se liberara de limitantes, pudiendo hacer incluso perspectivas, pero todavÃa necesitando mejorar aspectos como narices y close-ups. Como se me terminó el sketchbook 555 y aún no comienzo el siguiente (aunque ya lo tengo listo) preferà avanzar en el sketchbook extra lokuth en turno, actualizando personajes sobre todo.
Analizando la situación parece que estoy dejando de tener cosas para hacer en Internet. No es algo nuevo realmente, pero hasta ahora estoy dándome cuenta ampliamente de la situación. En deviantART hace tiempo que (de los que sigo) no publican dibujos o journals interesantes, y muchos se han declarado bloqueados artÃsticamente; los pocos blogs que sigo también están prácticamente difuntos; los foros que sigo tampoco están muy activos que digamos; y excepto por las series que sigo en realidad ya no tendrÃa nada que hacer en Internet y morirÃa en la siguiente hora. A lo mejor sólo estoy cansado mentalmente por la rutina en la que he caÃdo, pero indudablemente hay algo de verdad en lo que he reconocido. Debo cambiar de actividades o terminaré odiando las computadoras, por difÃcil que parezca.
Pero la computadora se ha convertido en algo en lo que con Internet no puedo ya dejar de considerar como básico para mÃ, porque resulta que la televisión otra vez amaneció sin querer encender, justo como la última vez cuando regresé de Monterrey, la diferencia es que esta vez fui testigo directo: lo apagué por la noche sin ningún problema y a la mañana siguiente ya no prendió por sus pistolas. Es por eso que no puedo apartarme mucho de la computadora, pero si quiero que esa extraña sensación de hartamiento hacia ella e Internet desaparezca tendré que apartarme un tiempo de esa actual rutina, al menos sólo por una semana. La idea será: me apartaré de la computadora algunos dÃas, mientras dibujaré y mientras arreglan la televisión (otra vez y si es que tiene arreglo) si quiero jugar puedo hacerlo en el DVD portátil.
SabÃa que hacÃa algunos dÃas habÃa aplicado para un trabajo.. en Monterrey, otra vez, y eso que habÃa decidido que ya nada más por allá, pero resulta que después de pensarlo por enésima vez y recordando eso que me dijeron de que era conveniente aunque no muy cómodo, creo que me hizo decidir seguir intentando ir a esa enorme y bulliciosa ciudad. Y resulta que siempre sà me enviaron un correo para decirme que querÃan entrevistarme para el martes 29 por la mañana.. bastante especÃfico dirÃa yo, asà que les contesté que sà podÃa y aunque esperé para una respuesta -y vaya que tenÃa el presentimiento que tenÃa que esperar por esa respuesta- decidà de una vez hacer la reservación de boletos de avión para ir a Monterrey la semana próxima.
Ese presentimiento que tenÃa no era nada falso. Al dÃa siguiente recibà la respuesta a mi respuesta diciendo que considerando que estoy en Sinaloa la entrevista podrÃa ser telefónica para que no tuviera que ir hasta Monterrey sólo por eso… ¡y yo ya habÃa reservado los boletos de avión! y como es de esas aerolÃneas de bajo costo, pues es obvio que no reembolsan ni la risa. Como los boletos ya estaban comprados y lo único que podÃa hacerse era cambiar la fecha de viaje, surgió la posibilidad de que sà fuera a Monterrey, para asistir a la fiesta de XV años que habÃa sido invitado hace poco (creo que la quinceañera viene siendo sobrina mÃa.. creo) y asà no se desaprovecharÃan los boletos.
El posible plan era cambiar la fecha del viaje: en vez de salir el lunes saldrÃa el mismo miércoles 30, asà llegarÃa directo a la fiesta (a la cual por cierto aún no sé a qué hora es) y al dÃa siguiente regresarÃa a Los Mochis sin ningún problema. El plan no duró mucho ya que al dÃa siguiente recibà el correo de confirmación y además hice un último intento para cancelar, y ya que sólo mencionaban un call center para cancelaciones, al llamar al call center resulta que sà se podÃa “cancelar” quedando lo ya pagado como depósito que podrÃa usarse después cuando uno quisiera, de tal forma que ya no es “absolutamente necesario” ir a los XV años porque los boletos ya no tienen que usarse forzosamente. En cambio si de la entrevista telefónica resulta que sà tengo que ir, entonces sà podré usar los boletos para ir.
Algo era extrañamente común con la situación… la vez anterior que fui a Monterrey, resultó que la televisión estaba descompuesta, y tenÃa que darme prisa para regresar porque habÃa un viaje pendiente a Chihuahua. Esta vez la televisión amanece descompuesta y en un rato recibo el correo para ir a Monterrey, y en ese viaje tendrÃa que ser rápido para regresar a tiempo para ir a Mazatlán. Tan distinto y tan similar al mismo tiempo, pero esta vez el viaje no tuvo que realizarse, y la televisión quedó arreglada al siguiente dÃa. Pero aún asÃ… bueno, son varias coincidencias. Creo que ya casi es suficiente de abstinencia de Internet, pero tal vez necesite un poco más de cambio de rutina, asà cuando vuelva a la normalidad todo parecerá mejor.
-Próximo avance-
¿Ir o no ir a Mazatlán? ¿Llamar o no llamar a Monterrey? El cambio de rutina, los cambios de actividades, y sobre todo la presión forman una visión distinta, distinto a los cambios anteriores, finalmente… ¡Uno elige el camino a seguir!
Road 18: Posible preludio




