-En capítulos anteriores- Apenas estaba sintiendo que pertenecía a un lugar y que tenía un espacio justamente como yo lo quería incluso ya en orden y con personalizaciones, y el llamado de algo que yo mismo me busqué me hizo salir de ese estado de confort. Incluso una fecha como mi cumpleaños se vio afectada por ese suceso triste, pero no tengo derecho a quejarme si yo mismo digo siempre que preferiría pasar desapercibido. En Monterrey ahora tengo que volver a comenzar y afortunadamente tuve la ayuda de mi tía Antonieta, pero ahora ella se ha ido y lo que siga en adelante depende totalmente de mí. -Y ahora la continuación- Ah, los recuerdos de cuando estaba en la carrera son de que me levantaba a prepararme algo de desayuno, por ejemplo algunos huevos fritos o un licuado de algo con algo. Ahora debe ser lo mismo, con la diferencia de que yo soy el que también va a tener que ir a comprar los ingredientes, con la posible desventaja local de que de momento no conozco el lugar y no tengo herramientas como auto o saber de camiones. Definitivamente igual que cuando comencé en Culiacán, sólo que sin poder escapar a tres horas de distancia. Aún tengo que seguir estudiando porque como todavía no tengo responsabilidades, lo correcto es que por lo menos esté revisando la parte teórica de lo que se hace, en este caso programar en Java, Oracle y en entorno Struts, así que tengo un libro por cada elemento de esos. Aunque ahora con la computadora puedo ir haciendo otras cosas como personalizarla y preparar lo que usaré para desarrollo, lo principal es que pueda adaptarme a lo práctico que se aplica de los libros, siendo eso lo principal de momento. Es algo cansado estar leyendo por horas, pero a la hora de la comida realmente se me quita el sueño por la variedad que hay. No solo eso, sino que ir en grupo y estar escuchando la plática y lo gracioso que puede ser lo que pasa en el trabajo me hacen pensar que todo saldrá bien. No todo es correcto y siguen apareciendo elementos del pasado. Suelo quedarme callado, escuchando, o viendo todo lo que los demás hacen, y aunque en ocasiones me dan ganas de participar o decir algo, no lo hago porque no me atrevo. Aun está la sensación perpetua de que estoy en un lugar al que no pertenezco, que quedo fuera y que no lo merezco, al menos eso creo porque aunque conscientemente sé en dónde estoy, esa idea constantemente me está haciendo excluirme yo mismo, una vez más. Para comenzar a avanzar en la adaptación, el miércoles decidí salir de compras, ya que al parecer muy cerca está un Soriana al que hasta se puede ir caminando. Como práctica y para conocer mejor decidí irme caminando, que es prácticamente una línea recta desde la casa, pero a las seis de la tarde en horario de verano todavía hace muchísimo sol y es muy pero muy agotador. Al llegar al fin pude refrescarme y comenzar a llenar la lista que llevaba, y pude ver que muchas personas se me quedaban viendo, como si se les hiciera raro que alguien como yo anduviera de compras, sólo. De regreso también pensaba ir caminando, de hecho llevaba peso calculado para poder completar esa misión caminando yo sólo, pero como justamente al salir pasó un taxi desocupado, le pedí que me llevara de inmediato. El recorrido en taxi también sirvió para conocer un poco más los alrededores de la parte de atrás del tec, y ver que se trata de una zona aparentemente tranquila y bonita. Varias de las cosas que llevaba eran pequeños lujos que creo que valgo para el frigobar que me pusieron en el cuarto, que en realidad es un refrigerador completo, así que puedo darme gustos como tener refrescos, dulces, galletas, aguas minerales, flanes y hasta puddin y helado al alcance de dos metros. El jueves ocurrió por primera vez que me quedé dormido de más. Resulta que sigo teniendo el ritmo de sueño en un tipo de desfaz, por lo que estuve apagando las alarmas y al momento de apagar cada una la apagué definitivamente, así que fue todo un milagro que haya abierto los ojos a las siete cuarenta yo solito sin ayuda. La grandísima ventaja es que midiendo el tiempo puedo llegar totalmente sin problemas al trabajo en unos siete minutos o dos canciones más o menos. Aún con haberme despertado tarde pude llegar a tiempo y todavía antes que varios. Durante el viernes me contactó Dobleú desde Culiacán, preguntándome cómo me estaba yendo, y claro que le dije que bien, pero lo importante es que me mencionó que próximamente estaría de visita en Monterrey porque tendría unas actividades y quería saber la posibilidad de reunirnos para platicar. Claro que espero esa visita porque sería muy significativo para mí poder volver a ver al menos una vez a amigos del pasado en estos momentos en los que todavía me estoy adaptando a la libertad. Como tenía mucha hambre y parecía que los compañeros tardarían en juntarse para ir a comer todos yo tuve que adelantarme, con la idea de posiblemente apartar mesa y ser de un poco de ayuda. Pero eso no sucedió porque nunca los ví llegar a la cafetería, así que estuve comiendo yo sólo, que fue ahora la primera vez y no pude evitar sentir algo extraño. Claro que gracias a las otras veces que los había acompañado ya sabía el procedimiento de entrada, selección de comida, lugar de cubiertos y bebidas, y procedimiento de salida. Ya que tendría un buen rato libre decidí salir a recorrer el campus, y de paso buscar ese mítico Starbucks del lugar. Estuve recorriendo un buen rato los pasillos y lugares, y lo único que encontré adentro de una cafetería fue un Italian Coffe, así que me tuve que conformar con uno de sus frappuccinos. Claro que no debí haber buscado tan bien pues de regreso ví a varias personas con su vaso de Starbucks muy orgullosamente, y sólo me dio el coraje suficiente para querer intentar encontrarlo otra vez el lunes. Al salir del tec lo primero que tenía que hacer era asegurarme de tener un lugar donde lavaran ropa, y justamente cruzando el puente peatonal de salida a unos cuantos metros está una lavandería. Me informé y fui a la casa por lo que se había juntado de ropa para lavar, y ya con el cargamento fui a dejarla. Al completar esta misión estaba casi con todos los protocolos necesarios para sobrevivir yo sólo pues sabía moverme de la casa al trabajo, cómo conseguir ingredientes y dónde lavar ropa, así que a lo mejor puedo lograrlo sin morir en el intento. Como ya era viernes y podia dormirme mas tarde sin preocupacion de quedarme dormido, saqué el Wii para jugar Mario Kart, que por momentos me hizo sentir que todo seguía igual, que estaba seguro y que no había de qué preocuparme. Aun así, es como si mi capacidad de videojuego se hubiese reducido aunque sea muy poco, o tal vez sea por el monitor pequeño del DVD portátil, pero aunque todo iba bien, mi capacidad de respuesta estaba un poco limitada, y no pude avanzar mejor de lo que ya lo estaba haciendo antes de irme. De momento no debo darle importancia, seguro se me pasará, eso espero. El sábado tenía la idea de ir temprano a revisar las plazas comerciales cercanas, para que al menos viendo varias cosas pueda identificar algo que me hace falta, o tal vez surtirme de más ropa para tener disponible más variedad. Puse el despertador como a las diez de la mañana y justamente ahora me despierto como a las ocho, con la posibilidad de volver a quedarme dormido pero con el coraje de que ahora sí quería quedarme dormido mucho rato. Fue bueno al final porque aunque estaba acostado estaba casi un 50% despierto y recibí la llamada de Luis Fernando que ya estaba por viajar a Los Mochis. Al final no salí a ninguna plaza. Luis me había comentado desde diciembre que quería ir a hacer prácticas profesionales a Los Mochis. ¿Por qué hasta allá? Ni idea, pero parece que ahora sí se le cumplió y me llamó yo creo que de la terminal de autobuses preguntándome detalles finales sobre el viaje porque saldría el domingo. Fue bueno que yo haya estado relativamente despierto porque pude hablarle un poco claro y en un alto nivel de coherencia para variar. Como ya era tarde me quedé ya levantado y me puse a revisar Internet, donde un rato más tarde otra vez estuve platicando con Luis por messenger, y al tratar de jugar Brawl nos tocó el lag más grande del universo. Después de un rato fui a recoger la ropa de la lavandería y a comer/cenar tacos gigantes justo enfrente, que al final fueron mi única y gigantesca comida del día. El domingo oficialmente fue el día que menos he hecho en toda mi vida. Otra vez tenía pensado ir a las plazas pero me quedé acostado pensando en quién sabe qué, durmiendo y despertando, creo que sigo afectado por algo. Prácticamente no salí de mi cuarto en todo el día, a nada. Solamente estuve dormitando, en Internet y jugando Wii. Recibí por Wii un mensaje de Edgar diciendo que Luis ya había salido, que me confirmó por Messenger y yo le confirmé a mi mamá más tarde. Se trata de una gran coincidencia/ironía que siempre haya querido tener visitas prolongadas de primos en Los Mochis, y justo ahora que sí se cumplió, es cuando yo me tuve que cambiar definitivamente, es decir, yo me fui y el llegó. Aunque no me lo creía al principio, el lunes sí fue día de comenzar el curso de LMS que se usa en la UV para administración de no se qué, y un instructor de la India vino especialmente a enseñarnos, y como yo ya soy parte del equipo también me tocó entrarle. Todo sería en inglés, y para cuando comenzó de veras el asunto parece que no tuve tantos problemas, claro que prefiero el acento canadiense, pero a decir verdad creo que me defendí bastante bien con el idioma. Es más, nos dieron servicio de cafetería con mucha agua, refrescos y galletas deliciosas que se deshacen en la boca. Entonces comencé a tomar café con muchísima crema y recordé que tenía que volver a buscar el Starbucks. Se repitió lo de la otra vez, y los compañeros se perdieron así que comí yo sólo en la cafetería. Sirvió para que en cuanto terminara de comer me fuera a donde ya tenía más o menos ubicado dónde podría estar el Starbucks, y resultó correcto. Es una miniplacita con un Super Salads, una librería Ghandi y el Starbucks, todos cómodamente acomodados. Claro que primero revisé la librería donde hay una gran variedad de libros y también discos, que por cierto también incluyen la animación japonesa aunque dudo que con idioma en español. Entonces después de un rato pasé ya por mi Vanilla Cream Frappuccino que claro, estaba deliciosísimo. Cuando llegué de regreso al curso aún no me terminaba el frappuccino, pero al terminarlo no tiré el vaso, y me acordé totalmente de Maura cuando viajó con su vaso en el avión. Logré llevar a salvo al vaso a la casa, donde ahora está en espera de ser consagrado y de reunir compañeros variados para rodearlo y darle más poder. En la tarde Luis me dijo por messenger que ya había llegado a Los Mochis, y mi mamá me lo confirmó por teléfono en la noche, así que la primera parte de la misión había terminado bien. El martes fue bastante parecido el día, idéntico, yo tomando café otra vez con galletas, comiendo yo sólo porque se volvieron a perder los compañeros, y yendo a Starbucks a comprarme otro frappuccino, pero esta vez más chico porque estaba bastante lleno de café, galletas y comida. De hecho comencé a sentir como que el café sí me estaba poniendo un poco alegre, además de que el frappuccino automáticamente me pone totalmente contento, sí. Ahora que he tenido una idea de cómo serán todos los días creo que puedo comenzar a pensar en más cosas, en segundo plano. De repente creo que caí en cuenta en eso de "el principio del resto de tu vida" porque realmente no tengo idea cuanto tiempo vaya a durar esto, ni cuánto se complique ni si estaré bien a largo plazo. En esos momentos lo que mejor debo hacer es distraer la mente y pensar positivo o mejor no pensar. -Próximo avance- Continúa el curso del LMS, y yo sigo tomando café con galletas, aún así creo que no me estoy aficionando del todo al café, sino a las galletas. ¡Una visita se hace realidad! Ese reencuentro mejora mi ánimo, y hasta comienzo a jugar más regularmente. ¡Uno elige el camino a seguir! Road 26: A distancia

Se trata de una prueba de personalidad: Independent Thinker: Independent Thinkers are analytical and witty persons. They are normally self-confident and do not let themselves get worked up by conflicts and criticism. They are very much aware of their own strengths and have no doubts about their abilities. People of this personality type are often very successful in their career as they have both competence and purposefulness. Independent Thinkers are excellent strategists; logic, systematics and theoretical considerations are their world. They are eager for knowledge and always endeavour to expand and perfect their knowledge in any area which is interesting for them. Abstract thinking comes naturally to them; scientists and computer specialists are often of this type. Independent Thinkers are specialists in their area. The development of their ideas and visions is important to them; they love being as flexible as possible and, ideally, of being able to work alone because they often find it a strain having to make their complex trains of thought understandable to other people. Independent Thinkers cannot stand routine. Once they consider an idea to be good it is difficult to make them give it up; they pursue the implementation of that idea obstinately and persistently, also in the face of external opposition. Independent Thinkers are not the type who easily comes out of his shell. Speaking about their emotional life is also not one of their strong points. Anyway, social relationships are not particularly important to them; they are happy with just a few, close friends who find it easy to share their intellectual world. They find it difficult to establish new ties. In love, they need a lot of space and independence but this does not mean that their partner is not important to them. Independent Thinkers often make a cool and reserved impression on others; but this impression is deceptive: they can hardly bear it if people close to them should reject them. They prefer a harmonious, balanced relationship with a partner who shares their interests and with whom they can realise their visions. Adjectives which describe your type introverted, theoretical, logical, planning, rational, independent, intellectual, self-confident, analytical, structured, dogged, witty, resolute, self-critical, visionary, inventive, independent, unsociable, reserved, nonconformist, quiet, visionary, honest, demanding, hardworking. These subjects could interest you art, jazz, classical music, science fiction, computer, drawing/painting, spiritual matters, meditation, handicraft, writing, strategic games, politics --------- Podría decir que sí acierta en un 75%, pero la verdad es que hay muchas cosas en lo que soy lo opuesto. Por ejemplo, en ocasiones soy bastante intuitivo, dependiente, no-intelectual, de poca confianza, no-estructurado, conformista y artístico, entre otras cosas, pero pues posiblemente sí sea un IT la mayor parte del tiempo. En realidad si el test hubiera sido por medio de checkbox en vez de seleccionar un solo conjunto, posiblemente hubiera seleccionado la mitad de uno y la mitad del otro, entonces hasta eso puedo decir que estoy bastante variado en personalidad -y eso ya lo decía desde antes- pero eso sí, predominantemente IT. Y finalmente es increíble que los "temas que posiblemente me interesen" sí sean acertados: arte: claro que me interesa el arte, impresionista y rococó. jazz: algún tiempo me interesó, sobre todo por saber tocar el saxofón. música clásica: totalmente. ciencia ficción: absolutamente. computadoras: completamente. dibujo/pintura: ¡claro que sí! cosas espirituales: sip. meditación: constantemente. escritura: así es. juegos de estrategia: sí aunque estoy sintiendo que ya no soy tan bueno en eso. Link del test: http://www.ipersonic.com/test.html [1] [1] http://www.ipersonic.com/test.html

Road 24: Monterrey

June 17, 2008    Category: Resumen semanal   No Comments »

El miércoles fue el día límite para ahora sí preparar ya todo lo que me llevaría de equipaje a Monterrey, así como aprovechar con mucho cariño todo lo que tengo en Los Mochis. Claro que estuve sentimental todo el día, desde que desperté -cruzando por esos hermosos cinco segundos antes de recordar por qué debo ponerme triste- y así el resto del día. Como ya estaban los boletos de avión y en general el plan sería el mismo que el de la vez anterior, eso me tranquilizaba un poco. En realidad me tomé todo todo pero todo el día haciendo las dos maletas que me llevaría. Como tenía la experiencia de viajar tanto a Culiacán, más o menos podía estimar el mínimo indispensable de ropa para dos o tres semanas, y así como me han dicho ya varias personas, casi puedo jactarme de ordenar y aprovechar bien el espacio. Todo comenzó a complicarse cuando comencé a meter cosas que no son tan apachurrables como la ropa, por ejemplo pares extras de calzado, accesorios diversos y sobre todo los videojuegos. El día transcurrió rápido como no quería y me dieron las doce de la noche todavía sin terminar las maletas. Lo peor fue que recordé el temible límite de peso por equipaje, así que por curiosidad subí las maletas a la báscula a eso de la una de la mañana, y estaban excediendo el doble del límite permitido, así que tuve que volver a abrirlas y comenzar a sacar y reacomodar cosas. Terminé acostándome a las tres de la mañana y aún así creo que todavía las maletas quedaron con sobrepeso, pero ya no podía hacer nada porque tendría que levantarme a las seis para viajar a Culiacán. Esta vez no batallé para quedarme dormido. Cuando escuché sonar los despertadores pasaron nuevamente esos segundos de estar tranquilo hasta recordar de qué se trataba. Así que ésa era mi última mañana. Realmente estaba angustiado, y prácticamente comí el desayuno a la fuerza y tenía esa sensación de que era mi última comida. Lo bueno es que mi mamá me acompañaría hasta el aeropuerto y me despediría hasta el último instante. También hasta el último instante tuve que vaciar parte de lo que llevaba en la mochila en otra maleta de mano porque ya estaba al tope en todos mis dispositivos de almacenamiento. Entonces quedaron dos maletas, una mochila y una maletita de mano, que en algún momento tendría que cargar todo yo solo. Y comenzó el característico recorrido para Culiacán. Por alguna razón el autobús -de tufesa, claro- estaba llenísimo, pero por suerte había lugares todavía. Curiosamente estaban pasando la película Ratatouille en el camino, que sí me gustó mucho pero como yo tenía mucho sueño me quedé dormido casi todo el camino, justo como la otra vez, y no quería llegar muy pronto. Al llegar -porque tuve que llegar tarde o temprano- mi mamá insistía en que tenía que comer algo para subir al avión, así que lo más que pude fueron unas papas fritas y un refresco, y entonces nos dirigimos al aeropuerto. Contrario a la vez anterior esta vez sí me tocó una gran fila para documentar, esperando como media hora para turno, y claro, sí hubo que pagar un sobrepeso de equipaje bastante elevado, pero ya no había alternativa. Después de eso pasamos a la entrada de la sala de espera y esperamos un rato, porque no quería perder valioso tiempo con mi mamá. En el momento de la despedida, ninguno de los dos lloró -y vaya que pensé que alguno iba a soltar el llanto- pero supongo que la costumbre de irme tan seguido causó esa fuerza. Ya que faltaba algo de tiempo para la salida del avión, pude conectarme por prodigimovil y revisar el correo, twitter y pues en general distraerme un poco. Lo malo era que como me había tocado fila de abordar C (que va después de la preferencial, A y B) pues iba a haber muchísima gente antes que yo. Pero El Vaso me cuidó y no sabía que también abordaban por atrás, quedando en un muy buen lugar, que hasta traía revistas de televisión. Ahora ya no iba con tensión extra por el solo viaje en avión, así que creo que ya he superado ese temor. Es más, yo diría que el viaje anterior fue malo porque esta vez no se sintió ni turbolencia, ni vibró todo el fuselaje ni se sintió nada al aterrizaje. Al momento de llegar a Monterrey hubo que esperar muchos minutos más esperando el equipaje y entonces sucedió el momento crítico en el que yo iba a tener que cargar con todo el peso. No fue mucha distancia ni tiempo, pero creo que sí me lastimé un poco los brazos por cargar todo el peso aunque fuera repartido en varias maletas. Tomé el taxi y me dirigí a donde me encontraría con mi tía Antonieta. Ella se ofreció desde el principio en ayudarme a instalarme, y justo en cuanto llegué con ella ya tenía el lugar exacto en el que sería ideal que me quedara. Está ridículamente cerca del tec y es un cómodo punto medio entre la seguridad de una casa de asistencia, y la libertad de vivir en departamento. Los señores que rentan la casa viven justo detrás, independientemente claro, y rentan los tres cuartos generalmente a estudiantes, así que como yo sigo pareciendo estudiante -y posiblemente vuelva a serlo con la maestría- está bastante bien para mí. Claro que eso de compartir la casa con otras personas sí es algo nuevo para mí, pero ya lo hice estando en la casa de asistencia en Culiacán. Después de llegar a dejar las cosas fuimos a Plaza La Silla para que pudiera comer y tomar algo. Ahora que ya estaba pasando todo sí tenía ánimos para comer y sobre todo para rehidratarme. Estuvimos platicando mucho pero mucho rato hasta que se hizo de noche, entonces pasamos a Soriana para comprar lo que necesitaría de inmediato, sobre todo un reloj despertador. La primera noche conscientemente estuve tranquilo, pero como noté que me desperté muchas veces en la noche obviamente no estaba del todo tranquilo. Creo que también pasó lo mismo en Culiacán pero de ser así se me pasará con el paso del tiempo. Al día siguiente fuimos a desayunar a Liverpool Valle Oriente aprovechando para que conociera ese rumbo, y a las once de la mañana tendría una entrevista para presentarme en el trabajo. Desayuné relativamente ligero y entonces me dirigí al tec, conociendo cómo llegar y por dónde entrar. Estando en el tec ahora sí conocí en persona a quienes había estado tratando por email y por teléfono, y claro que surgió un inconveniente que era mi afiliación al IMSS, así que en ese mismo rato recibí indicaciones para hacerlo o si no se tendría que esperar hasta el lunes siguiente. Inmediatamente realicé el trámite y fue sorpresivamente rápido. Ya con el papel necesario fuimos nuevamente de compras porque mi tía quería que fuéramos a comer a casa de Raúl -primo-. No contábamos con que mi compra de celular (para tener ya número local) tardaría tanto pues el aparatito no quería darse de alta y tuve que quedarme esperando hasta que la promotora lo hiciera vivir. Se hizo muy tarde pero aún así dio tiempo de ir, primero a conocer el departamento en el que estuvieron estudiando mis primos, y luego a casa de Raúl. Allí estuvimos mucho rato más, en parte yo aprendiéndome la receta que hizo ese día mi tía. Cuando llegó Raúl yo estaba pasándole a mi mamá el nuevo número celular y le dije en dónde estábamos, y a los momentos de haber colgado yo suena el teléfono de la casa y resulta que era ella. Claro que ya no habló conmigo pero a mi tía y a mí se nos hizo muy raro que hiciera esa maniobra. Un rato después fuimos a Wal-Mart para que pudiera comprarme el paraguas que quiero tener para época de lluvias, y queda relativamente cerca de su casa. Al regresar era oficial que no puedo reaccionar como un adulto debería con los niños pequeños (los hijos de Raúl) ni aunque yo sea su tío, sobre todo si prácticamente no los he tratado ni ellos a mí. Claro que quisiera ser tan jovial como Esmeralda o mínimo seria en el estilo de Liliana, pero por alguna razón no puedo. Como ya se estaba haciendo tarde yo preferí irme solo de regreso y mi tía se quedaría esperando para poder ver a Sofía. Me encaminó a la central de taxis y regresé bien. El plan era que me despertaría tarde para ir a comer y conocer otra parte de la ciudad. Por la mañana mi tía llama y dice que de una vez me llevara un cambio de ropa para que pasara la noche en su departamento y lo conociera bien, así que aprovecharía para comprar una nueva maleta pequeña, para llevar la ropa que ya estaba cargando, pero que me podría servir para más adelante. Fuimos a Plaza San Agustín, para comprar otras cosas de papelería que me faltan, y ahí me pude comprar la revista Atomix 100 con su portada cromática. Anduvimos paseando mucho mucho mucho pero mucho rato, viendo muchos aparadores y buscando un lugar para comer, pero como todo estaba llenísimo comimos en Sanborns. Estuvimos otro ratote y a la salida ya encontramos dónde comprar la maleta que me hacía falta. De ahí fuimos al departamento y salimos a conocer mejor el lugar. Ya antes de dormir seguimos platicando mucho mucho sobre todo de cómo se ha dispersado la familia -momento medio melancólico pues se sigue dispersando-. Por la mañana del domingo mi tía quiso que fuéramos a misa, así que la acompañé y se trata de una iglesia bastante pintoresca y muy agradable. De ahí fuimos a desayunar taquitos, bastante buenos, y el plan era ir al planetario Alfa. Guiándonos por un anuncio en el periódico supimos horarios y cómo hacerle, así que fuimos a la alameda y de ahí en autobús gratis hasta el planetario que queda en San Pedro, pero técnicamente pegado a Monterrey. Es un lugar realmente fascinante, del tipo "toca, juega y aprende" y sobre todo con una pantalla ImaxDome en donde las películas se ven padrísimas. De ahí fuimos a comer a otro Sanborns, en el centro, para aprovechar para comprar un mapa guía de la ciudad. Cuando fuimos de regreso ya a donde me voy a quedar, mi tía se despidió pues ya se iría de regreso a Tampico, así que fue otro momento de despedida pero creo que yo ya estaba más tranquilo, y ya me quedé. Esa noche me dormí lo más temprano que pude aunque seguía sin mucho sueño, y lo que tenía que hacer el lunes por la mañana era ya llevar los documentos al tec. Lo primero que tenía que hacer era sacar copias, así que aprovechando para conocer el rumbo, fui a una papelería de los alrededores, y justo en ese momento el maletín que me había mandado regalar mi tío Raúl se rompió de la correa, así que quedó en calidad de portafolios. Ya con las copias me dirigí de regreso al tec y ya pude dejar bien los documentos, con lo que iniciaría formalmente el martes. Aproveché que tenía el resto del día para ir a hacer la contratación de una línea Telmex, aprovechando para ir teniendo comprobantes de domicilio a mi nombre. Como es en Plaza La Silla pues yo ya conocía ese lugar y no tuve problemas para llegar en taxi. Pero al regreso sí fue un poco pesado, porque aunque calculé que no era una distancia gigantesca, sí resultó estar bastante retirado a pie. Cuando llegué a la casa yo ya estaba rendido, completamente agotado y posiblemente al borde de la deshidratación. No me quedaron ganas de hacer muchas cosas, así que me quedé dormido muchas horas más. Al despertar noté que era verdad que había Internet libre, así que aproveché para reconectarme al mundo y así aligerar mi presión mental poco a poco. También resulta que sí hay cable en la casa, pero de momento la única televisión está en la sala y yo siempre he estado acostumbrado a verla en mi cuarto, más específicamente, a verla mientras uso la computadora, así que entre salir a ver la televisión o quedarme en mi cuarto con la computadora, prefiero quedarme en el cuarto, además todos estos meses estuve viendo demasiada televisión.. y también usando mucho la computadora pero como que por esta vez le daré todavía más prioridad a la computadora. Me acosté y procuré dormir lo mejor posible, poniendo todos los despertadores a las seis de la mañana. Nuevamente amaneció demasiado rápido para mi gusto, y ya tenía que prepararme para ir al tec. Tengo la confianza de que está demasiado cerca, así que aunque salí faltando quince minutos para las ocho, aún así llegué bastante temprano y no había llegado nadie, así que me quedé a esperar en el sillón de la recepción. La primera que llegó fue la secretaria, que dijo que ya no debía tardar en llegar mi jefe directo. Estuve tentado a sacar el DS para pasar el rato pero me resistí, y al poco rato llegó Oswaldo. Ya estaba más o menos definido el lugar en el que yo estaría, pero dijo que no importaría mucho porque pronto remodelarían el lugar y todos iban a quedar nuevamente barajeados. Como mi computadora llegaría hasta las cuatro de la tarde, tenía tiempo para ir a ver la firma de contrato, así que me dirigí a las oficinas centrales en donde estuve un buen tiempo leyendo todos los papeles y al final firmándolos. Incluso en ese mismo instante me tomaron fotografía y me dieron mi credencial, sin chip, pero igual está bastante bien. Al regresar ya me tenían silla y mi primer deber era comenzar a leer de lo que tendría que permearme más, que es Java, para poder desempeñarme óptimamente. Hasta el mediodía estuve leyendo y más o menos reconociendo a las personas, y a la hora de comida dijeron que en la cafetería con sólo presentar la credencial la comida estaba incluída en los servicios -del modo en que alguna vez me dijo un profesor de contabilidad- que incluye muchas variedades Maura friendly y en abundancia. Es más, noté que la mayoría de la gente no se termina absolutamente todo lo que sirven, pero para mi gusto está ideal. Al regresar a la oficina no pasó mucho tiempo y ya me estaban llevando mi equipo, que resultó ser nuevo, para envidia de los demás, y que además incluye Windows Vista -el único "pero" que le pongo, pero en fin..- y monitor no widescreen pero bastante amplio y nuevo. El resto de la tarde me la pasé configurándola a mi gusto, no del todo porque resulta que no tengo privilegios de administrador, así que hice lo que pude. A la hora de salir sentí nuevamente eso que sentí cuando regresé por primera en Culiacán, esa sensación de que nadie pasaría por tí o te estaría esperando en la casa. Pero claro que eso ya lo había dominado y además era distinto, pues así como me lo habían dicho los demás, se trataba de una libertad que tendría de ahora en adelante, y a la que posiblemente era a lo que le tenía temor. Pues claro, con privilegios y derechos vienen responsabilidades y costos, con los que según estimo muy pronto tendré que lidiar, pero si es uno por uno seguro sí podré, pues al final ya lo logré una vez. -Próximo avance- Despertarme temprano y prepararme alimentos es algo que ya solía hacer, pero conseguir los ingredientes sin ayuda es algo que apenas comenzaré a hacer. Con cada día que pasa voy notando un patrón de lo que voy haciendo y esa repetición me tranquiliza un poco. Ahora recuerdo que había muchas cosas para ver en el tec, no lo debo olvidar. ¿Posibles visitas pronto? ¡Uno elige el camino a seguir! Road 25: Reconocer territorio

Comida en Mazatlán

June 16, 2008    Category: Cuisine, Fotos, On the road   No Comments »

Cuando fuimos a Mazatlán tuvimos comida de sobra. A la llegada fue ensalada de pollo y al rato fue una cena en el malecón. Al día siguiente fue desayuno con muchos huevos revueltos con frijoles, nachos y por la noche carne asada, y en el último día fue desayuno buffet en Sanborns, chiles rellenos para comida y camarones rellenos para cenar. A todo eso le pude haber tomado fotografías pero noo, todo se veía tan bueno y yo tenía tanta hambre que no recordé fotografiarlo, salvo el proceso de asar carne y los últimos camarones. [1] Aquí se enciende el carbón y se espera a que esté en su punto listo para comenzar a cocinar algo. [2] Ya se ha vuelto tradición que lo primero que se haga sea poner a asar verduras para hacer una buena salsa, que incluye tomate, cebolla y chile, además de aprovechar para poner a asar las cebollitas cambray. Mientras se están asando las verduras se están preparando las quesadillas. [3] Aquí se ponen juntas las quesadillas y las salchichas. Éstas están listas muy rápido y se van colocando en ollas para que se mantengan calientes. Al mismo tiempo se están moliendo las verduras para hacer la salsa y el guacamole. [4] Lo que seguiría en el proceso es ya el asado de carne, pero repito que como tenía mucha hambre y estaba muy buena, olvidé tomarle fotos y tampoco fotografié tacos ni quesadillas ya preparados. Lo que sí fotografié es otra cosa que se ha vuelto costumbre y es que al final la última carne se deja asar por completo hasta que se deshidrata, y queda estilo cecina. Esa carne se endurece pero se come muy sabrosa en quesadillas blanditas bañadas en harta salsa y limón. [5] Y la otra cosa que recordé fotografiar fueron los camarones que comimos el último día. Tienen un sazón distinto al de Los Mochis pero igual están riquísimos, y lo peculiar de eso es que se acompaña con ensalada dulce de manzana, como la que se acostumbra hacer en navidad, nada más le faltaban los malvaviscos y la nuez. Estos camarones los acompañé con las tostadas Jhony, orgullosamente mazatlecas. Y llegando de Mazatlán volvimos a enfrascarnos otros cuatro kilos de carne, más o menos asadas en sartén con muchas más quesadillas, pero esa es otra historia de otro post. [1] http://www.flickr.com/photos/42145184@N00/2543989740/ [2] http://www.flickr.com/photos/42145184@N00/2543163035/ [3] http://www.flickr.com/photos/42145184@N00/2543990304/ [4] http://www.flickr.com/photos/42145184@N00/2543990624/ [5] http://www.flickr.com/photos/42145184@N00/2543990910/

El acomodo de las cosas y el deshacer el altar de El Vaso (para regresarlo a su sitio original junto a Hibiki) permitió que reubicara a las revistas en ese espacio, y me refiero a las revistas Club Nintendo que he acumulado en.. ¿nueve años? más o menos, permitiendo liberar un poco de espacio en donde antes estaban y colocar cosas menos suceptibles a estar tan bajo en el piso. Como era miércoles, mi mamá recibió a sus amigas para jugar cartas y me tocó una hamburguesa, deliciosa, y mientras tanto yo liberaba unos cajones que prácticamente tenía llenos de plásticos, mismos que tiré milagrosamente para ahora destinarlos a guardar revistas y manga. Aunque en el exterior no se nota una gran diferencia, el reordenamiento que hice fue más bien para aprovechar los espacios interiores, y solamente puede notarse un poco menos de cosas dispersas en los espacios exteriores. Algo tendrá de cierto que el poner orden en el lugar donde te encuentras te afecta emocionalmente, algo así como lo de que si tienes tu armario bien ordenado tú también estarás bien internamente. Yo no creo tanto eso de que hasta tendré salud por solamente acomodar las cosas, pero mentalmente sí creo que tenga significado, pues si uno ve orden, reaccionará más tranquilamente precisamente por estar en un lugar ordenado. No podía durar mucho mi tranquilidad mental. El jueves recibí la confirmación de que pronto sería requerido para irme a Monterrey, posiblemente entre el 9 y el 16 de junio, y no falta casi nada, ni siquiera dos semanas completas. Aunque significaba el posible fin de una espera que sí me tenía tenso, el hecho de pensar que me iré tan lejos me pone más tenso, y todavía más si ya no voy a saber cuándo voy a volver a mi casa en Los Mochis. Lo pienso principalmente porque pues.. creo que ninguno de mis papás volvió a ir a San Luis (a quedarse mucho tiempo) desde que llegaron a Los Mochis, y tengo el ejemplo de mi primo Raúl que no ha vuelto a Tampico desde que vive en Monterrey, y creo que pasa lo mismo con Liliana en Querétaro. Lo cual me recuerda que para esa vacante que apliqué en Querétaro nunca recibí ninguna respuesta, que me hace analizar que en realidad para esta vacante ni siquiera apliqué yo, sino que a donde apliqué le comunicó al reclutador interesado y mi currículum resultó interesante para ese puesto. Ahora con la noticia ya de carácter tan oficial, tendré que prepararme ya para estar en Monterrey máximo para el día 8 suponiendo que me dijeran que comienzo el 9. No puedo creer que de repente ya me quede tan poco tiempo de estar en Los Mochis justo cuando comenzaba a volver a sentir que sí pertenecía a esta ciudad, pero supongo que si no me fuera a Monterrey, después me arrepentiría por ni siquiera haberlo intentado. El viernes fue uno de los días más raros que me han tocado vivir hasta ahora. La mamá de una amiga muy querida de mi mamá falleció justo por la mañana, así que la llamaron porque ella estaba siempre al pendiente, y me despertó en la mañana para decírmelo, que ya había fallecido, justo después de eso me deseó feliz cumpleaños. Claro que desde hace tiempo ni siquiera intento hacer ningún festejo para mi cumpleaños, es más, procuro evitar hasta mencionarlo porque no sé cómo reaccionarán las demás personas, así que analizándolo, creo que ahora al menos con un cierto número de personas mi cumpleaños ahora sí dejará de serlo para convertirse en un aniversario luctuoso. Incluso mi mamá lo había dicho, que este año ni siquiera se preparó para cocinarme algo o esperar algunas visitas, porque sabía que la señora estaba muy grave, y yo sé que sentía algo de culpa, por lo que esos días no me negaba ningún antojo como todos los cafés frappuccinos y blizzards que se me habían antojado y hasta me había llevado sin yo pedírselo. Claro que era culpa, así que aunque lo que ella realmente quería era estar el mayor tiempo posible con su amiga, al mediodía quiso invitarme a comer, así que fuimos al Palacio Chino, que posiblemente también sirva a modo de despedida para mí. Y claro, aunque comí bastante bien, ella misma me preguntó si no quería otro blizzard. El resto del día lo dediqué a jugar y ya ni siquiera quise encender la computadora. Solamente estuve jugando Mario Kart y Guitar Hero, y como tenía sueño por haberme levantado temprano, me recosté y me quedé dormido un rato sosteniendo la guitarra, al fin que sí podía hacerlo. Como a las diez de la noche llegó mi mamá, seguramente con sentimientos todavía de culpa, porque me llevó tacos para cenar, e inmediatamente se regresó a pasar tiempo con su amiga, pues estaban velando a la señora. Y así terminó rápido el día. Como lo dije, estoy seguro que no volverá a ser como antes, es más, no sé cómo vaya a ser de ahora en adelante. Y claro que iba a seguir yo sólo los siguientes días. Solamente me quedaba aceptar las muestras de culpa de mi mamá que sin que yo se lo pidiera trataba de mantenerme comprado con gustos aunque ni siquiera los pidiera, principalmente de comidas pues ha de estar razonando que ya no tendrá que volver a cocinarme ni podrá invitarme nada en posiblemente mucho tiempo, aún así, se seguía yendo. El sábado hasta me compró un pastel -de cumpleaños- mismo que tampoco pido desde hace años, que sirvió más para compartir con Águeda y César que fueron a visitarnos, pero claro que el tema de la plática era que la señora había fallecido. No me quedaba más que apreciar el estar yo solo y posiblemente razonar que sólo por tratarse de tradición el que un día se te dedique, saca de onda que se cumpla el pedir pasar desapercibido. El domingo se acordó también oficialmente sobre la visita de Luis Fernando a Los Mochis. Llegará para cuando yo ya no esté y estará más o menos un mes haciendo algo tipo prácticas profesionales de ingeniería civil. También mi mamá aprovechó para decirle a mi tía Chela eso de que me iba a Monterrey, y resultó interesante que ella quería haberse quedado a vivir allá, porque allá estudió, así que me deseó mucha suerte. Sólo quedaba ya comprar los boletos y comenzar a preparar lo que me llevaría a Monterrey. Tentativamente la salida sería el jueves, ya que la confirmación de cuándo comenzaré será el miércoles y lo conveniente es que ya esté allá aunque comience hasta el 16. Se ha acordado que mi tía Antonieta viajará de Tampico a Monterrey para ayudarme en mi instalación, sobre dónde estaré y creo que para guiarme un poco en la ciudad, pues parece ser que ella la conoce relativamente bien. Mientras más pasaban los días, y sobre todo por estar solo, más nostalgia iba sintiendo. Algo similar a cuando hace meses fui a la otra entrevista, y ojalá que sea caso parecido, ya que estuve nervioso solamente antes de irme, y ya estando en la ciudad, el miedo, nervios y angustias se nulificaron. Pero es que la idea de que no regresaré a mi casa me traumatiza, el simple hecho de no saber cuándo, y que estaré solamente tan bien como yo mismo pueda valerme. Los demás tratan de contrarrestarlo diciéndome las cosas buenas que implica estar en esa ciudad, y es verdad, tiene muchas cosas buenas, pero mientras aún estoy en Los Mochis, solamente me puedo concentrar en lo que ya tengo aquí. Aún y con todos los sentimientos, creo que ya no tengo modo de llorar. -Próximo avance- Para mi suerte el qué y el cómo ya lo sé por la vez anterior que fui, aunque por experiencia sé de lo que se trata: borrón y cuenta casi nueva. Lo bueno es que parece que no estaré solo y el aprendizaje será gradual.. metropolitanamente hablando, claro. ¡Uno elige el camino a seguir! Road 24: Monterrey




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