Road 23: Ante agridulces caminos
June 11, 2008 Category: Resumen semanal No Comments »
El acomodo de las cosas y el deshacer el altar de El Vaso (para regresarlo a su sitio original junto a Hibiki) permitió que reubicara a las revistas en ese espacio, y me refiero a las revistas Club Nintendo que he acumulado en.. ¿nueve años? más o menos, permitiendo liberar un poco de espacio en donde antes estaban y colocar cosas menos suceptibles a estar tan bajo en el piso. Como era miércoles, mi mamá recibió a sus amigas para jugar cartas y me tocó una hamburguesa, deliciosa, y mientras tanto yo liberaba unos cajones que prácticamente tenÃa llenos de plásticos, mismos que tiré milagrosamente para ahora destinarlos a guardar revistas y manga.
Aunque en el exterior no se nota una gran diferencia, el reordenamiento que hice fue más bien para aprovechar los espacios interiores, y solamente puede notarse un poco menos de cosas dispersas en los espacios exteriores. Algo tendrá de cierto que el poner orden en el lugar donde te encuentras te afecta emocionalmente, algo asà como lo de que si tienes tu armario bien ordenado tú también estarás bien internamente. Yo no creo tanto eso de que hasta tendré salud por solamente acomodar las cosas, pero mentalmente sà creo que tenga significado, pues si uno ve orden, reaccionará más tranquilamente precisamente por estar en un lugar ordenado.
No podÃa durar mucho mi tranquilidad mental. El jueves recibà la confirmación de que pronto serÃa requerido para irme a Monterrey, posiblemente entre el 9 y el 16 de junio, y no falta casi nada, ni siquiera dos semanas completas. Aunque significaba el posible fin de una espera que sà me tenÃa tenso, el hecho de pensar que me iré tan lejos me pone más tenso, y todavÃa más si ya no voy a saber cuándo voy a volver a mi casa en Los Mochis. Lo pienso principalmente porque pues.. creo que ninguno de mis papás volvió a ir a San Luis (a quedarse mucho tiempo) desde que llegaron a Los Mochis, y tengo el ejemplo de mi primo Raúl que no ha vuelto a Tampico desde que vive en Monterrey, y creo que pasa lo mismo con Liliana en Querétaro.
Lo cual me recuerda que para esa vacante que apliqué en Querétaro nunca recibà ninguna respuesta, que me hace analizar que en realidad para esta vacante ni siquiera apliqué yo, sino que a donde apliqué le comunicó al reclutador interesado y mi currÃculum resultó interesante para ese puesto. Ahora con la noticia ya de carácter tan oficial, tendré que prepararme ya para estar en Monterrey máximo para el dÃa 8 suponiendo que me dijeran que comienzo el 9. No puedo creer que de repente ya me quede tan poco tiempo de estar en Los Mochis justo cuando comenzaba a volver a sentir que sà pertenecÃa a esta ciudad, pero supongo que si no me fuera a Monterrey, después me arrepentirÃa por ni siquiera haberlo intentado.
El viernes fue uno de los dÃas más raros que me han tocado vivir hasta ahora. La mamá de una amiga muy querida de mi mamá falleció justo por la mañana, asà que la llamaron porque ella estaba siempre al pendiente, y me despertó en la mañana para decÃrmelo, que ya habÃa fallecido, justo después de eso me deseó feliz cumpleaños. Claro que desde hace tiempo ni siquiera intento hacer ningún festejo para mi cumpleaños, es más, procuro evitar hasta mencionarlo porque no sé cómo reaccionarán las demás personas, asà que analizándolo, creo que ahora al menos con un cierto número de personas mi cumpleaños ahora sà dejará de serlo para convertirse en un aniversario luctuoso.
Incluso mi mamá lo habÃa dicho, que este año ni siquiera se preparó para cocinarme algo o esperar algunas visitas, porque sabÃa que la señora estaba muy grave, y yo sé que sentÃa algo de culpa, por lo que esos dÃas no me negaba ningún antojo como todos los cafés frappuccinos y blizzards que se me habÃan antojado y hasta me habÃa llevado sin yo pedÃrselo. Claro que era culpa, asà que aunque lo que ella realmente querÃa era estar el mayor tiempo posible con su amiga, al mediodÃa quiso invitarme a comer, asà que fuimos al Palacio Chino, que posiblemente también sirva a modo de despedida para mÃ. Y claro, aunque comà bastante bien, ella misma me preguntó si no querÃa otro blizzard.
El resto del dÃa lo dediqué a jugar y ya ni siquiera quise encender la computadora. Solamente estuve jugando Mario Kart y Guitar Hero, y como tenÃa sueño por haberme levantado temprano, me recosté y me quedé dormido un rato sosteniendo la guitarra, al fin que sà podÃa hacerlo. Como a las diez de la noche llegó mi mamá, seguramente con sentimientos todavÃa de culpa, porque me llevó tacos para cenar, e inmediatamente se regresó a pasar tiempo con su amiga, pues estaban velando a la señora. Y asà terminó rápido el dÃa. Como lo dije, estoy seguro que no volverá a ser como antes, es más, no sé cómo vaya a ser de ahora en adelante.
Y claro que iba a seguir yo sólo los siguientes dÃas. Solamente me quedaba aceptar las muestras de culpa de mi mamá que sin que yo se lo pidiera trataba de mantenerme comprado con gustos aunque ni siquiera los pidiera, principalmente de comidas pues ha de estar razonando que ya no tendrá que volver a cocinarme ni podrá invitarme nada en posiblemente mucho tiempo, aún asÃ, se seguÃa yendo. El sábado hasta me compró un pastel -de cumpleaños- mismo que tampoco pido desde hace años, que sirvió más para compartir con Ãgueda y César que fueron a visitarnos, pero claro que el tema de la plática era que la señora habÃa fallecido. No me quedaba más que apreciar el estar yo solo y posiblemente razonar que sólo por tratarse de tradición el que un dÃa se te dedique, saca de onda que se cumpla el pedir pasar desapercibido.
El domingo se acordó también oficialmente sobre la visita de Luis Fernando a Los Mochis. Llegará para cuando yo ya no esté y estará más o menos un mes haciendo algo tipo prácticas profesionales de ingenierÃa civil. También mi mamá aprovechó para decirle a mi tÃa Chela eso de que me iba a Monterrey, y resultó interesante que ella querÃa haberse quedado a vivir allá, porque allá estudió, asà que me deseó mucha suerte. Sólo quedaba ya comprar los boletos y comenzar a preparar lo que me llevarÃa a Monterrey. Tentativamente la salida serÃa el jueves, ya que la confirmación de cuándo comenzaré será el miércoles y lo conveniente es que ya esté allá aunque comience hasta el 16. Se ha acordado que mi tÃa Antonieta viajará de Tampico a Monterrey para ayudarme en mi instalación, sobre dónde estaré y creo que para guiarme un poco en la ciudad, pues parece ser que ella la conoce relativamente bien.
Mientras más pasaban los dÃas, y sobre todo por estar solo, más nostalgia iba sintiendo. Algo similar a cuando hace meses fui a la otra entrevista, y ojalá que sea caso parecido, ya que estuve nervioso solamente antes de irme, y ya estando en la ciudad, el miedo, nervios y angustias se nulificaron. Pero es que la idea de que no regresaré a mi casa me traumatiza, el simple hecho de no saber cuándo, y que estaré solamente tan bien como yo mismo pueda valerme. Los demás tratan de contrarrestarlo diciéndome las cosas buenas que implica estar en esa ciudad, y es verdad, tiene muchas cosas buenas, pero mientras aún estoy en Los Mochis, solamente me puedo concentrar en lo que ya tengo aquÃ. Aún y con todos los sentimientos, creo que ya no tengo modo de llorar.
-Próximo avance-
Para mi suerte el qué y el cómo ya lo sé por la vez anterior que fui, aunque por experiencia sé de lo que se trata: borrón y cuenta casi nueva. Lo bueno es que parece que no estaré solo y el aprendizaje será gradual.. metropolitanamente hablando, claro. ¡Uno elige el camino a seguir!
Road 24: Monterrey




