Road 36: En camino a prueba

September 9, 2008    Category: Resumen semanal    No Comments »

Si.. definitivamente estoy muy nervioso por el viaje. Al final todo se reduce a saber controlarme, no pensar tanto las cosas, ser más espontáneo y todo eso que se supone hace la gente normal, pero a mí se me dificulta simplemente estar consciente de eso. Lo bueno es que como ya casi tengo que entregar el proyecto, sacar todas las tareas pendientes me mantienen la mente ocupada, lo que también causa que pase más rápido el tiempo. El miércoles incluso me quedé a comer en la cafetería para ahorrar tiempo, y vaya que se está volviendo menos común que me quede a la hora de la comida.

Desde la vez anterior fui de compras justo un día antes de salir de viaje, y esta ocasión también sucedió así, pues el jueves pasé al mediodía a la plaza para revisar si estaba la revista Shonen Jump que me había hecho falta. No la encontré, pero sí me compré Conexión Manga con disco, que hacía mucho tiempo que no me compraba. De regreso gracias a pláticas al parecer inevitables me retrasé un par de horas en el proyecto, además de que hubo otra vez un pastel de cumpleaños, por lo que ya no sé si es bueno o malo que haya tantos pasteles tan seguido.

Finalmente llegó el viernes, día de entrega del proyecto y día de la salida de viaje. Debo decir que tengo toda la experiencia de los viajes de carrera, además de la vez anterior, así que tenía una idea clara del día. En la mañana me dediqué por completo a la última parte del proyecto, así al mediodía me fui a la casa a comenzar a preparar las cosas que me llevaría, y pude darme cuenta de que comenzaba a nublarse de forma muy extraña. Por la tarde sí terminé por completo el proyecto y lo entregué sin contratiempos, y justo en ese momento se vio que comenzó a llover torrencialmente. Incluso al salir había muchas personas esperando poder salir porque se veía tan intensa la lluvia que el viento soplaba y cualquiera se mojaría por completo a pesar de llevar paraguas. Claro que yo además de paraguas siempre llevo impermeable.. y aún así me mojé mucho del pantalón, pero llegué bien a la casa.

Similar a la vez anterior, mientras estaba con los preparativos finales del equipaje también estaba platicando con Edgar quien me dijo que su mamá quería que la llamara antes de salir para saber a qué hora salía y más o menos a qué hora llegaba. Ya casi listo para salir había malas noticias: estaba lloviendo tempestalmente, con mucho viento y truenos y eso nunca es bueno para salir de viaje. Las cosas comenzaron a ponerse feo cuando al pedir el taxi nadie contestó, ni siquiera a otras dos bases. Recordé de la vez que se fueron mi mamá y mi tía Antonieta que cuando no hay taxis disponibles prefieren no contestar en la base, y considerando la lluvia muy posiblemente no había taxis disponibles. Estuve llamando durante media hora y no parecía ser posible el que llegara un taxi a domicilio… se ponía más feo.

Como ya lo había hecho hace un par de horas, decidí que antes de perder más tiempo lo mejor sería salir a buscar un taxi a la calle, con paraguas e impermeable, y salí a aventurarme. Al principio no parecía estar lloviendo tan fuerte, pero al llegar a las avenidas estaban totalmente inundadas.. por las banquetas, así que simplemente para llegar a la banqueta crucé charcos como veinte centímetros de profundidad, para de todos modos tener que caminar por la orilla de la calle. Aunque pasaban taxis éstos no se detenían, o iban ocupados. Incluso uno vacío al que le iba pegando con el paraguas no se detuvo, así que estaba comenzando a entrar en pánico. Llegué hasta la base de los taxis donde el teléfono sonaba sin nadie que lo contestara, ahora entendía que no contestaban porque simplemente no había nadie. En la rectoría del tec había alumnos refugiados y el guardia dijo que simplemente no había taxis disponibles. Esperaba que pasara algún taxi pero ninguno funcionaba, y así fue por veinte minutos.

En esos momentos decidí llamar a Raúl para pedirle ayuda, y resultó que estaba en Toluca así que no podría ayudarme de ninguna forma, y en su casa Emi no contestó, por lo que estaba completamente solo. Faltando veinte minutos para las diez yo estaba desesperado, realmente preocupado porque aunque pensaba que al final podría irme pasara lo que pasara, parecía que esta vez no podría ser. Ya ni siquiera estaba lloviendo tanto pero yo estaba completamente empapado de los tenis y los pantalones, además del cabello a pesar del impermeable, y también mi maleta estaba completamente mojada. Por primera vez en siete años había fallado en un viaje programado.. y tuve que regresar a la casa.

De regreso en la casa le hablé a mi mamá para decirle que no me había podido ir, pero me dijo que seguramente había pasado por algo, que no me sintiera tan mal y que descansara porque podía irme mañana en la mañana y no todo estaba tan perdido, porque seguía conservando el boleto de regreso. También le hablé a mi tía Chela y con esa idea le dije que trataría de salir mañana en la mañana, pero que de momento ya nada era seguro. Después de eso mi mamá me llamó nuevamente, para decirme que pusiera la televisión en las noticias, donde decían que Monterrey estaba inundado, que varias avenidas principales estaban completamente inundadas y que hasta había autos flotando dentro de las calles. Entonces comprendí que aunque hubiese conseguido un taxi o Raúl o Emi me hubiesen podido llevar, habría sido imposible cruzar esos caminos para llegar a la terminal. No me quedó más que quedarme a cenar, ver a House y a Brozo, y a tomarme un tequila porque la ocasión lo permitía.

Al ponerme a pensar sobre lo que había pasado me dí cuenta que ya no estaba nervioso por ir a SLP. Estar en esa situación me hizo enfocarme solamente en que yo quería llegar sin importarme lo que pasara, olvidándome de mi actitud o en el qué podría suceder o en todo lo negativo, me hizo darme cuenta de cuanto valoro realmente ir allá. Ya todo había pasado y solamente podía esperar el amanecer para poder intentar volver a irme. Por la mañana a las siete no hubo ningún problema para conseguir taxi, a domicilio. Esta vez iría a la terminal grande del centro y en el camino no me tocó ver calles inundadas, por suerte. Compré un boleto para las ocho y media de la mañana y ya estaba listo para irme. Aunque dormí varias horas, pude quedarme dormido sin muchos problemas en el camino, aún así me tocó ver nuevamente Spiderman 3 y Ratatouille, siendo que la que yo quiero volver a ver es La Familia del Futuro. Hubo una escala en Matehuala y de ahí en adelante lloviznó un poco en el camino, pero al parecer entrando a la ciudad ya no estaba lloviendo.. de todos modos pude ver una calle que se había convertido en un río, por lo que deduje que seguramente estuvo lloviendo muy recientemente.

Como cinco minutos antes de llegar a la terminal llamé a mi tía Chela para que supiera que ya había llegado, y dijo que llegaba por mí en unos veinte minutos. Por eso mismo me tomé mi tiempo para bajar y para ver curiosidades en las tienditas de recuerdos, y justo a los diez minutos resultó que ya habían llegado por mi y hasta fueron por mí Luis y Edgar ya que yo no estaba en el pasillo exterior, eso fue extremadamente rápido. Lo que dijeron era que sí había estado lloviendo mucho últimamente, y que sí fue mucha suerte que para esos momentos no estuviera lloviendo, ciertamente sería el colmo que después de haber pasado la tormenta la noche anterior llegara a otra tormenta en otra ciudad. Algo que sabía que era muy probable que sucediera es que al no ser temporada vacacional todos tuvieran actividades u obligaciones, así que tenía el plan B de salir yo sólo para no interrumpir. Al final Luis salió conmigo porque según él le habían cancelado sus planes, cosa que dudo pero igual aprecio el gesto. Fuimos a Plaza Tangamanga nada más para aprovechar para salir, y aproveché para conseguirme el mapa oficial de SLP así como ya tengo el de Monterrey.

Mucha de la plática fue que los de SLP se quejan de que es un rancho subdesarrollado, a lo que contesto "¿comparado con qué?" porque claro que comparándolo con Monterrey no tiene tantas cosas, pero comparándolo con Los Mochis está mucho más avanzado y tiene muchas atracciones nada despreciables. Así recorrimos la plaza como dos veces y luego pasamos a sentarnos a esperar más tiempo para la hora de que fueran por nosotros. Cuando mi tía pasó dijo que iríamos directamente a la feria, después de recoger a Brenda. Otra de las cosas que sabía que podían suceder es que tuvieran que hacer cosas por "obligación". Brenda tenía planes con sus amigas pero fue obligada a ir a la feria con nosotros y yo no pude evitar sentirme culpable por de alguna manera interferir en los planes de otras personas. Al final tuvo que ir al parecer de no muy buena gana, y en mí comenzó a brotar nuevamente negativismo, pero mi ideal aparecía constantemente como Yami Yugi para hacerme reaccionar. Interesante comparación.

Fue un largo camino a la feria y ya eran como las diez de la noche, pero pudimos llegar y sorprendentemente conseguir lugar de estacionamiento. Para ese momento había comenzado a lloviznar un poco pero yo ya estaba curado de espantos de lluvia además de que conservaba el paraguas de bolsillo y el impermeable por si acaso. No pude ver algunos espectáculos pero sí me tocó ver la presentación del teatro del pueblo, los juegos mecánicos, los lugares de comida y en la exposición mercantil hasta me pude comprar dos nuevos dijes de estrella y un peluche de Mio, el gato de Garu de la serie de Pucca. Pudimos hacer mucho tiempo porque a la media noche sería la presentación de Ricardo Montaner a quien sí podríamos entrar a ver, no sin antes pasar un susto porque no sabía si me dejarían entrar con un vasote largo de Coca Cola o simplemente con mi morral medio sospechoso. Sí pude pasar y decidimos sentarnos en lo más alto y alejado del palenque, para poder verlo todo y que nadie nos empujara ni nada.

La presentación estuvo buena, antes de eso hubo como media hora de pelea de gallos y de bingo, pero no fue tanto y Montaner comenzó a buena hora. No me sabía casi nada de las letras de las canciones aunque casi todas podía tararearlas. Lo que me gustó fue que al calor de la música Brenda parece que se había recuperado de la mala gana que tenía y hasta lo disfrutó un poco, así que me tranquilicé un poco más. De repente me di cuenta que ya no tenía mi paraguas de bolsillo, y no tenía ni idea de dónde pude haberlo perdido. Busqué mucho dentro de mi morral pero al final tuve que darlo por perdido completamente, y eso que estaba a punto de jubilarse pues lo tenía desde los tiempos de Culiacán. El concierto duró una hora y media y hasta celebró su futuro cumpleaños, pero al momento de irse nada más dijo gracias y desapareció para que luego dijeran que ya había sido todo. Definitivamente debe mejorar sus salidas.

Fue otro largo camino para salir y regresar a casa, además de decidir a dónde podríamos llegar a cenar.. ¡a las tres de la mañana! Cerca de la casa encontramos una taquería a la que llegamos y yo pude invitar los tacos pues ya era hora de que invitara algo. Estaban muy muy buenos y a pesar de todo lo que había pasado en las últimas treinta horas yo estaba con muy buenos niveles de conciencia despierta. Aún así, llegamos directamente a dormir, y sí, pude dormirme rápidamente y sin ningún problema, hasta ligeramente feliz de haber podido superar los bloqueos anteriores. También desperté relativamente temprano, como a las nueve de la mañana pero al notar que los demás no se habían levantado (al no escuchar más ruidos) intenté volver a dormirme, durmiendo una hora más, hasta que decidí levantarme bien.

Todavía hubo que hacer más tiempo pues los demás necesitaban prepararse para salir. En ese intervalo le entregué a Edgar sus playeras y pudo ver más o menos cómo jugaba Guitar Hero… después de no haber jugado como un mes por lo que no fue tan bien como yo hubiera deseado, pero al menos no se burló y doy las gracias por eso. Entonces ya estaban listos para salir y fuimos ya a comer a la Casa de la Arrachera. Está un poco retirado por lo que ví y comprendí, en otro municipio pero bien vale el ir hasta allá. Es como una especie de buffet, pero solamente de carnes y todos sus complementos. Comimos queso fundido con chorizo, guacamole, y mucha, mucha, pero mucha carne, muy buena. Mi apetito reaccionó de buena manera y no me pasó lo de llenarme con muy poca comida, así que pude ponerme a un nivel normal y demostrar que la comida estaba excelente.

Así el tiempo ya había pasado muy rápido. Era más del mediodía, como las tres de la tarde y yo salía a la media noche, aunque todavía se podían hacer algunas cosas. Saliendo fuimos al bazar, pero como ya no era muy temprano sólo quedaban algunos puestos abiertos, y no estaba en todo su esplendor. Como mi tía sabía que había perdido mi paraguas, su interés era que pudiera comprarme otro, así que de ahí fuimos más al centro a recorrer tiendas y changarros.. donde no encontramos nada. En ese intervalo pude sentir nuevamente ese impulso… por alguna razón que no comprendo tenía ese flujo poderoso de negativismo, y claro que yo estaba poniendo atención para saber de qué se trataba… no puedo creer la razón que esta vez causó ese impulso, de hecho un poco similar a la vez anterior… seguramente sólo a mí podría pasarme eso. Esta vez sabía qué hacer, consulté con mi ideal Yami y como plan A comencé a escuchar música que contrarrestaría el negativismo. Entonces fuimos a misa porque pues era domingo y es costumbre, pero no fue muy lejos de por ahí y no tengo problema con eso, y aproveché para meditar lo que acababa de pasar, que por suerte me tranquilizó por completo y lo comprendí.

Saliendo fuimos a Wal-Mart porque era un poco más probable que pudiera encontrar allí un paraguas de bolsillo, pero no, por alguna razón no hubo así que tendría que esperar a regresar a Monterrey porque eso es algo que sí tiene un alto nivel de prioridad. De regreso en la casa se manejó la posibilidad de que mi tío Luis saliera de viaje al mismo tiempo que yo porque tenía asuntos que arreglar en el DF, pero de momento no supe más. Vimos la película de El Código da Vinci que por cierto a pesar de verla empezada como por veinte minutos pude entenderle relativamente bien y hasta predecir eventos de la trama. Terminó como a las diez de la noche, y jugué como una hora con Edgar a Guitar Hero On Tour… así que más o menos sí pude hacer un poco de lo que creo que esperaba, aunque a muy bajo nivel. A las once ya era hora de salir de regreso.

La despedida fue rápida, porque de hecho mi tío consiguió boleto para la media noche igual que yo, así que de él me despedí en el andén y ya subí al autobús. Cuando el autobús tomó la avenida de salida, ya no era necesario que siguiera despierto, y quedé dormido rápido y profundamente. Desperté como media hora antes de llegar a la terminal de Monterrey, gracias a la alarma que tengo que poner porque no tengo ni idea de cuándo entro o cuando estoy cerca de llegar. Para fortuna no estaba lloviendo y parecía hacer buena temperatura. Esperé un poco el taxi pero al fin pude llegar con bien a la casa, a prepararme para irme a la oficina. No pasó mucho para que regresara a la temática del proyecto, que requería cambios menores y los atendía de inmediato, pero a manera de pruebas y no como algo que ya debiera estar funcionando formalmente. La mañana pasó rápido y decidí irme a la casa a comer y a dormir la siesta, que me cayó muy bien.

Por la noche entonces sí pude pensar mejor el resultado del viaje. Al menos no siento esa inmensa falla de la última vez, todo el tiempo estuve consciente y no dudé en consultar con el ideal.. creo que lo llamaré Ilead, porque lo de Yami no tiene sentido al ser justamente ideado para contrarrestar el negativismo en mí. Es algo que pensé que seguro funcionaría conmigo por mi misma forma de pensar y actuar, como si él fuera una tercera persona que me aconsejara en todo momento, y parece que funcionó. Aún así siento que no estuve del todo bien.. posiblemente otra vez sea porque estos viajes son extremadamente rápidos comparados con lo que hacía en vacaciones en alrededor de doce días, y además esta fue la primera vez que estaba yo completamente solo sin ningún control paternal. Entonces por mí parece que estuvo bien… pero lo que ví es que no tiene mucho sentido viajar, en sentido de visita, si las personas que visitas tienen ocupaciones y uno muy posiblemente llegue a interferir nada más. Lo sé, estoy consciente de que pensar así es nuevamente pensar negativamente, pero esta vez es algo que realmente creo, aunque estoy dispuesto a seguir analizándolo. De cualquier forma, esta vez me gustó y creo que puedo sentirme tranquilo… finalmente.

-Próximo avance-

Hacía realmente mucho tiempo, en mis parámetros, que no me enfermaba. Creo que esta vez es justificable, ni modo, esta vez no me molestaré. Ahora lo que se cocina es que mi tía Antonieta volverá de visita el fin de semana, y también se acerca el puente en el que podré regresar a Tampico después de más de diez años. Dije que podía volver a sentirme tranquilo, sí, pero ahora lo que parece suceder es… ah, parece que siempre tendré algo en que mantener la mente ocupada ¡Uno elige el camino a seguir!

Road 37: Una ruta de consciencia


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