Road 37: Una ruta de consciencia
September 16, 2008 Category: Resumen semanal No Comments »
Se me había hecho raro que no me hubiera enfermado ya en mucho tiempo; incluso esperaba enfermarme al poco tiempo de haber llegado a Monterrey, tanto que traje las medicinas de rutina previniendo la situación. Ahora después de todo este tiempo amanecí con esa particular molestia a la que ya estoy tan acostumbrado y odio tanto. De seguro tuvo que ver con haber caminado bajo la lluvia por más de una hora cuando estaba por salir a San Luis, o todos los cambios de temperatura que involucró el viaje, o la llovizna durante la FENAPO, o todo el humo de cigarro y de quién sabe qué más cosas en el palenque antes y durante el concierto de Ricardo Montaner. El caso es que se trata de la rutinaria molestia de las amígdalas, pero curiosamente esta vez es muy leve, casi como si no fuera enfermedad más que una simple molestia.
Como venía prevenido inmediatamente me tomé el medicamento, y durante el día si me fui sintiendo un poco peor, así que al mediodía me fui a la casa a descansar, ya que una hora de sueño más debe ser una gran ayuda para mí. Para esto ya en la oficina me dicen que ya nunca me quedo a comer con ellos y que siempre me voy a la hora de la comida, estos días por estar enfermo pero en otras nada más porque sí. Pensándolo bien es hasta ahora que puedo hacer eso de ir a casa al mediodía a descansar o comer o lo que se me diera la gana desde que estaba en preparatoria. La preparatoria fue el último nivel en el que iba a la casa a comer tuviera o no que regresar por la tarde a algo, ya que ni en secundaria ni en primaria regresaba a nada a la escuela. El caso de la carrera en Culiacán fue el parteaguas pues aunque los primeros días sí me iba al mediodía, al final prefería quedarme todo el día en el tec y comer ahí mismo o en algún otro lado, pero sin ir a la casa.
El proyecto está terminado, así que ahora lo que falta es hacer la documentación técnica y por mientras me siguen pidiendo es arreglar los errores propias de la liberación de un nuevo sistema, al menos de eso se encargan otras personas y yo sólo me dedico a debuggear. Lo malo es que finalmente llegó un punto en que me pidieron un cambio que implicaba cambiar por completo una estructura que yo había hecho, al nivel de que comencé a sentirme molesto porque es algo que ya había hecho y estaba bien… pero autoridades superiores querían que quedara de otra manera. Lo bueno es que mantuve la mente fría y comprendí que lo que estaba haciendo no era mío mío para mí, sino que solamente estaba construyendo algo para otras personas que no les importa nada sino que esté como lo quieran, así que por mi propio bien dejé de darle importancia y lo dejé tal cual lo pidieron, y al renunciar a ese lazo de propiedad dejé de sentir esa presión de estar cambiando algo que yo hice, pero que no es para mí.
También la "otra propuesta" en la que tengo funciones de diseñador me ha estado costando tiempo. El único momento en el que puedo dedicarle tiempo es por la tarde ya que el software lo tengo yo, así que no es como si dejara de ver mis programas o dejara de jugar, lo que ha causado que me duerma tarde.. considerablemente tarde desarrollando las propuestas y aplicando la misma idea "lo que estoy haciendo ni siquiera es para mí, lo que importa es que al cliente le guste". En realidad sigo creyendo que sí es mío, pero es mucho más conveniente desligarse de esa sensación por salud, de lo contrario mi pobre mente colapsaría en este mundo capitalista en el que casi siempre el cliente es el que manda.
El viernes finalmente recibí la llamada de mi tía Antonieta que ya había llegado de visita a la ciudad. Llamó al mediodía y claro que yo estaba en la casa ya descansando, y el plan es que llamaría por la noche para ponernos de acuerdo en lo que haríamos el fin de semana. Así esperé durante la tarde y aproveché para volver a jugar Guitar Hero, que por lo que pude ver en San Luis aún mantengo algo de nivel pero estoy totalmente frío en cuanto a la capacidad. Estuve jugando un rato a modo de práctica y recordatorio hasta que recordé que me faltaba algo en la carrera en Hard, la última canción antes del jefe final… ¡y resulta que lo pasé al primer intento! Es decir, había estado practicando en expert canciones al azar según yo nada más para pasar el rato, y al intentar pasar la canción -One- la pasé, relativamete bien aunque claro que yo estaba temblando nervioso por todos los movimientos que había que hacer. Justo cuando lo pasé recibí la llamada de mi tía quien decía que había estado llamando al celular y a la casa y yo no contestaba, y eso no podía ser porque yo estaba esperando su llamada, incluso en ese rato había entrado una llamada de mi mamá así que seguro estaba haciendo algo mal.
Quedamos en que como yo tenía que hacer algunas compras el sábado, ella me llamaría por la tarde ya que me desocupara, para que tuviera tiempo suficiente de hacer todo lo que necesite. Así el sábado me fui a la plaza a comprar tres cosas en específico: un nuevo paraguas de bolsillo, un teclado para el Wii y la revista Shonen Jump esperando que sea la que me falta y no la del mes siguiente. Claro que primero pasé a desayunar a Soriana y buscar allí el paraguas.. que no encontré, entonces pasé a plaza La Silla donde sí lo encontré. Entonces pasé a Office Depot donde el teclado más básico estaba a ochenta pesos, así que me parecía bien para lo que lo usaría en el Wii. Entonces pasé a buscar la revista… que no encontré, así que se me hace que esa ya no aparece. Entonces pasé a buscar nuevos tenis porque según yo ya va siendo tiempo de adquirir otro par, pero ninguno que vi me gustó, y es que soy bastante quisquilloso para lo que es ropa y calzado. Los nuevos modelos o las nuevas formas que tienen los tenis y zapatos no me convencen del todo, lo que limita mucho mis opciones y me hacen buscar mucho más antes de decidirme a comprar algo, así que lo que me compré fue algo de ropa y otra gorra, que aunque no uso, y de veras casi no uso, creo que sí es conveniente tener también varias opciones para cualquier ocasión.
Llegué a la casa como a las dos de la tarde y estaba cansado. El caminar entre las plazas y buscando entre aparadores siempre sí me cansó, aunque tenía que esperar la llamada de mi tía. Lo primero que hice fue probar el teclado en el Wii, que sí funcionó aunque no elimina la necesidad de tener que apuntar con el wiimote al botón "aceptar" cada que se introduce un texto, o al menos aún no encuentro un atajo que evite esa necesidad. Me dormí un rato esperando la llamada y para cuando desperté coincidió que llamó, así que quedábamos de vernos para el domingo al mediodía, porque ya era algo tarde y mejor me quedaba descansando y ella seguía acompañando a los nietos. Entonces seguí jugando algo de Guitar Hero y volví a topar con pared porque ni puedo contra Lou en Hard ni puedo seguir avanzando en expert. Vuelvo a odiar ese juego.
El domingo tenía que verme con mi tía a las doce del mediodía.. y me quedé dormido, pero como dijo que me fuera desayunado tuve que prepararme y comer un sandwich a toda costa antes de salir pues no sabría a qué hora comeríamos. Era la primera vez que me iría yo solo al departamento de mi tía, pero como ya había ido otras veces junto con ella y llevaba las indicaciones, todo estuve bien y pude llegar sin ningún contratiempo. Justo en cuanto llegué le llamó mi mamá, aunque no pude saludarla pero el caso es que quedó como si hubiésemos estado perfectamente sincronizados. La primera misión era llevar de regreso a la casa el taburete que quería darme mi tía, así que en un taxi lo llevamos, y de ahí nos fuimos a plaza San Agustín. En la plaza estuvimos caminando un rato, primero decidiendo dónde comer y luego buscando mis tenis. Aunque habíamos llegado a Sanborns no nos gustó que no tenían buffet, así que para variar ya que de todos modos pediríamos a la carta comimos en Chili’s. Estuvimos platicando un buen rato, sobre todo de que ahora nos hemos visto muy pero muy seguido ¿tal vez porque estoy por estos lares? y de ser así eso implicaría que si siempre hubiera vivido tan cerca a lo mejor hubiera hecho más seguido… ¿o no? Eso es justamente lo que estoy pensando… justamente eso…
Ya que comimos hicimos una última búsqueda de tenis hasta que me decidí por unos que más o menos me convencieron, porque convencerme tanto como los últimos que he comprado no sucedió. Entonces fuimos a Sanborns a tomar café con pastel y seguir platicando. Esta vez salió más el tema de lo que se haría el próximo fin de semana, ya que como se trata del puente de cuatro días por el día de la independencia, las cosas se pusieron para que pudiera ir de visita a Tampico con la posibilidad de que también mi tía Chela y familia fueran, sin ser nada seguro. Aunque se platicó de eso, la idea de mi tía es improvisar sobre la marcha, no preocuparse tanto por qué hacer desde antes aunque sí mantener la idea de qué hacer en el corto plazo. Terminando el café y pastel fuimos a la terminal a comprar mis boletos para el viernes… y en eso estábamos cuando me preguntó sobre por qué me daban "depresiones", yo estaba a punto de soltar la sopa pero por el movimiento de la terminal el tema se perdió y no tuve que decir nada.
Con los boletos comprados ya estaba todo bastante avanzado para el próximo fin de semana. Mi tía pasó a dejarme a la casa y ella se fue con Raúl a despedirse, ya que saldría hasta las diez de la noche de regreso a Tampico. Parece que después de todo Raúl y Emy no podrán ir como decía el rumor, entonces lo seguro es que yo sí iré y más o menos con 65% de probabilidad de que vaya mi tía Chela está esa tentativa. Esa noche hablé con mi mamá y le comenté que ya estaba todo listo para el viaje, o bueno, los boletos ya estaban comprados. Dijo que le parecía bien pero parece que ahora me comprende más que antes al preguntarme "¿pero tú estás seguro de que quieres ir?" y explicando que no porque no quisiera que fuera, sino que no me escucha convencido y feliz al 100% de ir.
Es lo que está sucediendo, ese siguiente nivel que está ocurriendo al tranquilizarme. Ahora que he estado viajando, que ocurrió el bloqueo y que aprendí a controlarlo está ocurriendo el siguiente paso, en el que parece que al conseguir lo que quiero, pierde sentido el haber hecho todo lo anterior. Es decir, parece que recuperé algo de control sobre mi comportamiento, pero eso que noté que viajar en épocas no vacacionales solamente implica perturbar a las demás personas detonó un nuevo tipo de negativismo en mí. Todo lo que había analizado y comprendido sigue ahí, pero ha retomado fuerza el pensamiento de que no importa de qué se trate, estoy mejor estando solo y sobre todo es mejor para las demás personas que no estén conmigo, ya que independientemente de lo que yo haga, así es como debo estar. Pero de repente hay instantes en los que todo eso se esfuma y me parece que las cosas no son ni tan complicadas ni tan dramáticas como hacía unos momentos lo estaba pensando. Comienza a asustarme que esa dualidad de personalidad, el estar alternando tan drásticamente entre positivo y negativo es bueno al menos en el sentido en el que no estoy sumergido únicamente en el negativismo, pero ese nuevo nivel de negativismo que se me está presentando es algo que de seguir así podría echar todo por la borda. Ya no estoy preocupado como antes, ahora lo que me preocupa es que.. ya no estoy convencido yo mismo.. estar convencido de eso, a pesar de tener toda la certeza de estarlo.
-Próximo avance-
Los preparativos finales. Ya no sé cuántos viajes he hecho este año, o bueno, sí lo sé pero ahora se planean en cuestión de días y muy seguidos unos de otros. No.. no puede ser, es como una nueva tradición ¡o yo diría maldicion! Pero debo estar en Tampico, eso por seguro. Ah.. había perdido esos recuerdos, ahora sí se trata de una reunión, así que.. el control.. control.. ¡Uno elige el camino a seguir!
Road 38: Repite repite repite




