Road 36: En camino a prueba
September 9, 2008 Category: Resumen semanal No Comments »
Si.. definitivamente estoy muy nervioso por el viaje. Al final todo se reduce a saber controlarme, no pensar tanto las cosas, ser más espontáneo y todo eso que se supone hace la gente normal, pero a mí se me dificulta simplemente estar consciente de eso. Lo bueno es que como ya casi tengo que entregar el proyecto, sacar todas las tareas pendientes me mantienen la mente ocupada, lo que también causa que pase más rápido el tiempo. El miércoles incluso me quedé a comer en la cafetería para ahorrar tiempo, y vaya que se está volviendo menos común que me quede a la hora de la comida. Desde la vez anterior fui de compras justo un día antes de salir de viaje, y esta ocasión también sucedió así, pues el jueves pasé al mediodía a la plaza para revisar si estaba la revista Shonen Jump que me había hecho falta. No la encontré, pero sí me compré Conexión Manga con disco, que hacía mucho tiempo que no me compraba. De regreso gracias a pláticas al parecer inevitables me retrasé un par de horas en el proyecto, además de que hubo otra vez un pastel de cumpleaños, por lo que ya no sé si es bueno o malo que haya tantos pasteles tan seguido. Finalmente llegó el viernes, día de entrega del proyecto y día de la salida de viaje. Debo decir que tengo toda la experiencia de los viajes de carrera, además de la vez anterior, así que tenía una idea clara del día. En la mañana me dediqué por completo a la última parte del proyecto, así al mediodía me fui a la casa a comenzar a preparar las cosas que me llevaría, y pude darme cuenta de que comenzaba a nublarse de forma muy extraña. Por la tarde sí terminé por completo el proyecto y lo entregué sin contratiempos, y justo en ese momento se vio que comenzó a llover torrencialmente. Incluso al salir había muchas personas esperando poder salir porque se veía tan intensa la lluvia que el viento soplaba y cualquiera se mojaría por completo a pesar de llevar paraguas. Claro que yo además de paraguas siempre llevo impermeable.. y aún así me mojé mucho del pantalón, pero llegué bien a la casa. Similar a la vez anterior, mientras estaba con los preparativos finales del equipaje también estaba platicando con Edgar quien me dijo que su mamá quería que la llamara antes de salir para saber a qué hora salía y más o menos a qué hora llegaba. Ya casi listo para salir había malas noticias: estaba lloviendo tempestalmente, con mucho viento y truenos y eso nunca es bueno para salir de viaje. Las cosas comenzaron a ponerse feo cuando al pedir el taxi nadie contestó, ni siquiera a otras dos bases. Recordé de la vez que se fueron mi mamá y mi tía Antonieta que cuando no hay taxis disponibles prefieren no contestar en la base, y considerando la lluvia muy posiblemente no había taxis disponibles. Estuve llamando durante media hora y no parecía ser posible el que llegara un taxi a domicilio... se ponía más feo. Como ya lo había hecho hace un par de horas, decidí que antes de perder más tiempo lo mejor sería salir a buscar un taxi a la calle, con paraguas e impermeable, y salí a aventurarme. Al principio no parecía estar lloviendo tan fuerte, pero al llegar a las avenidas estaban totalmente inundadas.. por las banquetas, así que simplemente para llegar a la banqueta crucé charcos como veinte centímetros de profundidad, para de todos modos tener que caminar por la orilla de la calle. Aunque pasaban taxis éstos no se detenían, o iban ocupados. Incluso uno vacío al que le iba pegando con el paraguas no se detuvo, así que estaba comenzando a entrar en pánico. Llegué hasta la base de los taxis donde el teléfono sonaba sin nadie que lo contestara, ahora entendía que no contestaban porque simplemente no había nadie. En la rectoría del tec había alumnos refugiados y el guardia dijo que simplemente no había taxis disponibles. Esperaba que pasara algún taxi pero ninguno funcionaba, y así fue por veinte minutos. En esos momentos decidí llamar a Raúl para pedirle ayuda, y resultó que estaba en Toluca así que no podría ayudarme de ninguna forma, y en su casa Emi no contestó, por lo que estaba completamente solo. Faltando veinte minutos para las diez yo estaba desesperado, realmente preocupado porque aunque pensaba que al final podría irme pasara lo que pasara, parecía que esta vez no podría ser. Ya ni siquiera estaba lloviendo tanto pero yo estaba completamente empapado de los tenis y los pantalones, además del cabello a pesar del impermeable, y también mi maleta estaba completamente mojada. Por primera vez en siete años había fallado en un viaje programado.. y tuve que regresar a la casa. De regreso en la casa le hablé a mi mamá para decirle que no me había podido ir, pero me dijo que seguramente había pasado por algo, que no me sintiera tan mal y que descansara porque podía irme mañana en la mañana y no todo estaba tan perdido, porque seguía conservando el boleto de regreso. También le hablé a mi tía Chela y con esa idea le dije que trataría de salir mañana en la mañana, pero que de momento ya nada era seguro. Después de eso mi mamá me llamó nuevamente, para decirme que pusiera la televisión en las noticias, donde decían que Monterrey estaba inundado, que varias avenidas principales estaban completamente inundadas y que hasta había autos flotando dentro de las calles. Entonces comprendí que aunque hubiese conseguido un taxi o Raúl o Emi me hubiesen podido llevar, habría sido imposible cruzar esos caminos para llegar a la terminal. No me quedó más que quedarme a cenar, ver a House y a Brozo, y a tomarme un tequila porque la ocasión lo permitía. Al ponerme a pensar sobre lo que había pasado me dí cuenta que ya no estaba nervioso por ir a SLP. Estar en esa situación me hizo enfocarme solamente en que yo quería llegar sin importarme lo que pasara, olvidándome de mi actitud o en el qué podría suceder o en todo lo negativo, me hizo darme cuenta de cuanto valoro realmente ir allá. Ya todo había pasado y solamente podía esperar el amanecer para poder intentar volver a irme. Por la mañana a las siete no hubo ningún problema para conseguir taxi, a domicilio. Esta vez iría a la terminal grande del centro y en el camino no me tocó ver calles inundadas, por suerte. Compré un boleto para las ocho y media de la mañana y ya estaba listo para irme. Aunque dormí varias horas, pude quedarme dormido sin muchos problemas en el camino, aún así me tocó ver nuevamente Spiderman 3 y Ratatouille, siendo que la que yo quiero volver a ver es La Familia del Futuro. Hubo una escala en Matehuala y de ahí en adelante lloviznó un poco en el camino, pero al parecer entrando a la ciudad ya no estaba lloviendo.. de todos modos pude ver una calle que se había convertido en un río, por lo que deduje que seguramente estuvo lloviendo muy recientemente. Como cinco minutos antes de llegar a la terminal llamé a mi tía Chela para que supiera que ya había llegado, y dijo que llegaba por mí en unos veinte minutos. Por eso mismo me tomé mi tiempo para bajar y para ver curiosidades en las tienditas de recuerdos, y justo a los diez minutos resultó que ya habían llegado por mi y hasta fueron por mí Luis y Edgar ya que yo no estaba en el pasillo exterior, eso fue extremadamente rápido. Lo que dijeron era que sí había estado lloviendo mucho últimamente, y que sí fue mucha suerte que para esos momentos no estuviera lloviendo, ciertamente sería el colmo que después de haber pasado la tormenta la noche anterior llegara a otra tormenta en otra ciudad. Algo que sabía que era muy probable que sucediera es que al no ser temporada vacacional todos tuvieran actividades u obligaciones, así que tenía el plan B de salir yo sólo para no interrumpir. Al final Luis salió conmigo porque según él le habían cancelado sus planes, cosa que dudo pero igual aprecio el gesto. Fuimos a Plaza Tangamanga nada más para aprovechar para salir, y aproveché para conseguirme el mapa oficial de SLP así como ya tengo el de Monterrey. Mucha de la plática fue que los de SLP se quejan de que es un rancho subdesarrollado, a lo que contesto "¿comparado con qué?" porque claro que comparándolo con Monterrey no tiene tantas cosas, pero comparándolo con Los Mochis está mucho más avanzado y tiene muchas atracciones nada despreciables. Así recorrimos la plaza como dos veces y luego pasamos a sentarnos a esperar más tiempo para la hora de que fueran por nosotros. Cuando mi tía pasó dijo que iríamos directamente a la feria, después de recoger a Brenda. Otra de las cosas que sabía que podían suceder es que tuvieran que hacer cosas por "obligación". Brenda tenía planes con sus amigas pero fue obligada a ir a la feria con nosotros y yo no pude evitar sentirme culpable por de alguna manera interferir en los planes de otras personas. Al final tuvo que ir al parecer de no muy buena gana, y en mí comenzó a brotar nuevamente negativismo, pero mi ideal aparecía constantemente como Yami Yugi para hacerme reaccionar. Interesante comparación. Fue un largo camino a la feria y ya eran como las diez de la noche, pero pudimos llegar y sorprendentemente conseguir lugar de estacionamiento. Para ese momento había comenzado a lloviznar un poco pero yo ya estaba curado de espantos de lluvia además de que conservaba el paraguas de bolsillo y el impermeable por si acaso. No pude ver algunos espectáculos pero sí me tocó ver la presentación del teatro del pueblo, los juegos mecánicos, los lugares de comida y en la exposición mercantil hasta me pude comprar dos nuevos dijes de estrella y un peluche de Mio, el gato de Garu de la serie de Pucca. Pudimos hacer mucho tiempo porque a la media noche sería la presentación de Ricardo Montaner a quien sí podríamos entrar a ver, no sin antes pasar un susto porque no sabía si me dejarían entrar con un vasote largo de Coca Cola o simplemente con mi morral medio sospechoso. Sí pude pasar y decidimos sentarnos en lo más alto y alejado del palenque, para poder verlo todo y que nadie nos empujara ni nada. La presentación estuvo buena, antes de eso hubo como media hora de pelea de gallos y de bingo, pero no fue tanto y Montaner comenzó a buena hora. No me sabía casi nada de las letras de las canciones aunque casi todas podía tararearlas. Lo que me gustó fue que al calor de la música Brenda parece que se había recuperado de la mala gana que tenía y hasta lo disfrutó un poco, así que me tranquilicé un poco más. De repente me di cuenta que ya no tenía mi paraguas de bolsillo, y no tenía ni idea de dónde pude haberlo perdido. Busqué mucho dentro de mi morral pero al final tuve que darlo por perdido completamente, y eso que estaba a punto de jubilarse pues lo tenía desde los tiempos de Culiacán. El concierto duró una hora y media y hasta celebró su futuro cumpleaños, pero al momento de irse nada más dijo gracias y desapareció para que luego dijeran que ya había sido todo. Definitivamente debe mejorar sus salidas. Fue otro largo camino para salir y regresar a casa, además de decidir a dónde podríamos llegar a cenar.. ¡a las tres de la mañana! Cerca de la casa encontramos una taquería a la que llegamos y yo pude invitar los tacos pues ya era hora de que invitara algo. Estaban muy muy buenos y a pesar de todo lo que había pasado en las últimas treinta horas yo estaba con muy buenos niveles de conciencia despierta. Aún así, llegamos directamente a dormir, y sí, pude dormirme rápidamente y sin ningún problema, hasta ligeramente feliz de haber podido superar los bloqueos anteriores. También desperté relativamente temprano, como a las nueve de la mañana pero al notar que los demás no se habían levantado (al no escuchar más ruidos) intenté volver a dormirme, durmiendo una hora más, hasta que decidí levantarme bien. Todavía hubo que hacer más tiempo pues los demás necesitaban prepararse para salir. En ese intervalo le entregué a Edgar sus playeras y pudo ver más o menos cómo jugaba Guitar Hero... después de no haber jugado como un mes por lo que no fue tan bien como yo hubiera deseado, pero al menos no se burló y doy las gracias por eso. Entonces ya estaban listos para salir y fuimos ya a comer a la Casa de la Arrachera. Está un poco retirado por lo que ví y comprendí, en otro municipio pero bien vale el ir hasta allá. Es como una especie de buffet, pero solamente de carnes y todos sus complementos. Comimos queso fundido con chorizo, guacamole, y mucha, mucha, pero mucha carne, muy buena. Mi apetito reaccionó de buena manera y no me pasó lo de llenarme con muy poca comida, así que pude ponerme a un nivel normal y demostrar que la comida estaba excelente. Así el tiempo ya había pasado muy rápido. Era más del mediodía, como las tres de la tarde y yo salía a la media noche, aunque todavía se podían hacer algunas cosas. Saliendo fuimos al bazar, pero como ya no era muy temprano sólo quedaban algunos puestos abiertos, y no estaba en todo su esplendor. Como mi tía sabía que había perdido mi paraguas, su interés era que pudiera comprarme otro, así que de ahí fuimos más al centro a recorrer tiendas y changarros.. donde no encontramos nada. En ese intervalo pude sentir nuevamente ese impulso... por alguna razón que no comprendo tenía ese flujo poderoso de negativismo, y claro que yo estaba poniendo atención para saber de qué se trataba... no puedo creer la razón que esta vez causó ese impulso, de hecho un poco similar a la vez anterior... seguramente sólo a mí podría pasarme eso. Esta vez sabía qué hacer, consulté con mi ideal Yami y como plan A comencé a escuchar música que contrarrestaría el negativismo. Entonces fuimos a misa porque pues era domingo y es costumbre, pero no fue muy lejos de por ahí y no tengo problema con eso, y aproveché para meditar lo que acababa de pasar, que por suerte me tranquilizó por completo y lo comprendí. Saliendo fuimos a Wal-Mart porque era un poco más probable que pudiera encontrar allí un paraguas de bolsillo, pero no, por alguna razón no hubo así que tendría que esperar a regresar a Monterrey porque eso es algo que sí tiene un alto nivel de prioridad. De regreso en la casa se manejó la posibilidad de que mi tío Luis saliera de viaje al mismo tiempo que yo porque tenía asuntos que arreglar en el DF, pero de momento no supe más. Vimos la película de El Código da Vinci que por cierto a pesar de verla empezada como por veinte minutos pude entenderle relativamente bien y hasta predecir eventos de la trama. Terminó como a las diez de la noche, y jugué como una hora con Edgar a Guitar Hero On Tour... así que más o menos sí pude hacer un poco de lo que creo que esperaba, aunque a muy bajo nivel. A las once ya era hora de salir de regreso. La despedida fue rápida, porque de hecho mi tío consiguió boleto para la media noche igual que yo, así que de él me despedí en el andén y ya subí al autobús. Cuando el autobús tomó la avenida de salida, ya no era necesario que siguiera despierto, y quedé dormido rápido y profundamente. Desperté como media hora antes de llegar a la terminal de Monterrey, gracias a la alarma que tengo que poner porque no tengo ni idea de cuándo entro o cuando estoy cerca de llegar. Para fortuna no estaba lloviendo y parecía hacer buena temperatura. Esperé un poco el taxi pero al fin pude llegar con bien a la casa, a prepararme para irme a la oficina. No pasó mucho para que regresara a la temática del proyecto, que requería cambios menores y los atendía de inmediato, pero a manera de pruebas y no como algo que ya debiera estar funcionando formalmente. La mañana pasó rápido y decidí irme a la casa a comer y a dormir la siesta, que me cayó muy bien. Por la noche entonces sí pude pensar mejor el resultado del viaje. Al menos no siento esa inmensa falla de la última vez, todo el tiempo estuve consciente y no dudé en consultar con el ideal.. creo que lo llamaré Ilead, porque lo de Yami no tiene sentido al ser justamente ideado para contrarrestar el negativismo en mí. Es algo que pensé que seguro funcionaría conmigo por mi misma forma de pensar y actuar, como si él fuera una tercera persona que me aconsejara en todo momento, y parece que funcionó. Aún así siento que no estuve del todo bien.. posiblemente otra vez sea porque estos viajes son extremadamente rápidos comparados con lo que hacía en vacaciones en alrededor de doce días, y además esta fue la primera vez que estaba yo completamente solo sin ningún control paternal. Entonces por mí parece que estuvo bien... pero lo que ví es que no tiene mucho sentido viajar, en sentido de visita, si las personas que visitas tienen ocupaciones y uno muy posiblemente llegue a interferir nada más. Lo sé, estoy consciente de que pensar así es nuevamente pensar negativamente, pero esta vez es algo que realmente creo, aunque estoy dispuesto a seguir analizándolo. De cualquier forma, esta vez me gustó y creo que puedo sentirme tranquilo... finalmente. -Próximo avance- Hacía realmente mucho tiempo, en mis parámetros, que no me enfermaba. Creo que esta vez es justificable, ni modo, esta vez no me molestaré. Ahora lo que se cocina es que mi tía Antonieta volverá de visita el fin de semana, y también se acerca el puente en el que podré regresar a Tampico después de más de diez años. Dije que podía volver a sentirme tranquilo, sí, pero ahora lo que parece suceder es... ah, parece que siempre tendré algo en que mantener la mente ocupada ¡Uno elige el camino a seguir! Road 37: Una ruta de consciencia
Road 35: En competencia propia
September 2, 2008 Category: Resumen semanal No Comments »
-Trivia- ¿Qué tienen en común la temporada actual y la temporada pasada? ¿Algúna clave o patrón que las relaciona? Parece ser algo curioso. La respuesta al final. -Ahora el capítulo- Alguien con quien también he estado platicando y sobre todo porque solemos usar términos muy paranormales o también fantásticos es con Marco. Con él estuve platicando acerca de los sellos, los cuadros candado de mi personalidad y como lo esperé resultó que sí me entendía en los términos que le mencionaba, como el asunto de las máscaras y los elementos de personalidad, que el mencionó como personalidades múltiples. Al igual que las demás personas, me dijo que para acabar con ese conflicto interno debería pensar menos las cosas y actuar más espontáneamente, a lo cual también le contesté que era muy difícil, pero al menos él sí me entendía que estaba rodeado de sellos que limitaban mi comportamiento. Entonces lo que me decía era que seguramente acabaré con el conflicto porque según él yo en el fondo era bastante positivo y estaba seguro que de alguna u otra forma todo terminaría para bien, o moriría en el intento, sumado a que lo que dice Maura que todo lo que tengo ocasionalmente de ñoñez e ingenuidad en ocasiones me hacen ver solamente las cosas buenas de los momentos, lo cual contra el negativismo es algo muy bueno y efectivo, al menos anímicamente. El resto de los días sería solamente trabajo en proyecto y meditar al respecto. También está ocurriendo algo, que casi todos los días me estoy yendo a comer a la casa para tomar una siesta al mediodía, aprovechando que también la comida para llevar de la cafetería es bastante más sana y en cantidades más medidas que la barra express, lo cual podría además ayudarme un poco en la reducción de calorías diarias. Durante toda la semana el pensamiento recurrente es controlar el pesimismo y la energía negativa. Ya estuve pensando mucho sobre lo que sucedía, ahora se trata de resolverlo y es primero tratando de convencerme a mí mismo de que así como antes me controlaba totalmente bien, ahora puedo volver a hacerlo recuperando confianza en mí mismo de saber que puedo hacerlo. Lo que me complica un poco las cosas es que al menos la mitad de esa mejoría que necesito tiene que ver con tratar con personas, algo que nunca me interesó y de hecho no estoy tan seguro que siga importándome, pero las pruebas demuestran que tiene que ver casi totalmente con mi relación con la sociedad y las personas que tenga el desbalance enérgico. El miércoles me llamó mi tía Chela, que al parecer al enterarse que posiblemente iría a SLP pronto, llamaba para invitarme a que llegara a su casa, y que fuera con ellos a la feria. Mi mamá y mi tía Antonieta me decían que le avisara yo a ella que iría, pero en vez de eso y antes de que me decidiera fue ella quien me habló, y por su plática volví a sentir cómo algunos sellos comenzaron a cuartearse, esa sensación de que otras personas están siendo gentil contigo sin ninguna razón aparente. Entonces ya quedó la posibilidad de que iría pronto bajo su invitación... aún así... algo... Gracias a la meditación y hasta a aquella galleta de la fortuna de la otra vez que decía "brindar la felicidad es merecer la felicidad" más o menos he recuperado casi por completo el control de la mayoría de las situaciones, sobre todo también escuchando música. El viernes ocurrió un detalle, y es que también iba a irme a comer a la casa, pero en el último momento decidí quedarme a comer en el tec e ir con los compañeros. Como también se estaban juntando muchos como la otra vez, comencé a sentir la necesidad de separarme por ser demasiados, pero en cambio seguí junto a un grupo y aunque sí me senté en una mesa de al lado, lo que dije fue que sería mejor apartar esa otra mesa para los demás que faltaban, y justamente en ese momento llegaron los demás y en vez de sentarme por separado, resulté ser el que unió a las dos mesas. Eso sí, sí me puse tenso por un momento, y no debí haberme puesto tenso por algo así, al menos el resultado fue distinto e inesperado. Le había pedido a Marco que el sábado me acompañara al mercado fundadores para buscar las tiendas de rock, así que temprano el sábado me levanté a prepar desayuno, hot cakes que tenía pensado hacer hace como una semana pero hasta ahora coincidió que tendría tiempo y ganas de hacerlos. A pesar de haber quedado de vernos a las 10 de la mañana, Marco me envió un mensaje diciendo que apenas se iba levantando, así que pedía una hora y media más además de que me conectara al messenger. Lo que me dijo fue que ni siquiera sabía dónde quedaba el mercado, así que tuvimos que estar buscando por Internet dónde podría estar. Además, salió con que tenía una tocada o concierto en no sé dónde a la una de la tarde, y se seguía haciendo tarde así que comencé a incomodarme porque no sabría cuánto tiempo tardaría en el mercado, y si todavía él y su hermana podrían llegar a tiempo a su evento. Para cuando pasó por mí ya eran las doce del mediodía, avisando repentinamente por teléfono porque se desconectó imprevistamente del messenger sin decir a qué hora estaría; es más, yo creí que ya se había cancelado y tal vez debería irme solo. Enconces llegó y por lo que ví saliendo del mercado se irían a su evento. La única referencia que tenía del mercado era lo que me había dicho Artemisa, que estaba feo y tal vez era algo peligroso, pero al verlo por dentro parecía bastante normal e incluso más accesible que otros mercados que están todos sucios y llenos de carnicerías. Eso sí, toda el área de música y bandas está en el sótano, lo que sí le da un aire más denso y dentro del ambiente oscuro en el que suelen estar las bandas. Entre los puestos pude encontrar las camisetas que Edgar quería, así que al fin había podido cumplir esa promesa, además de que me quedó la nueva referncia para mí para buscar cosas más adelante por si lo llego a necesitar. Por cierto, me sorprendió que yo ya reconociera la mayoría de las bandas que veía, eso sí, no me gusta del todo la imagen que la mayoría maneja, sobre todo tan envuelto de muerte y cosas del diablo, pero por alguna razón es justamente eso lo que les gusta más a los fans... no lo entiendo. Salimos exactamente a la una de la tarde, así que me despedí de Marco y partí con rumbo a la terminal para comprar los boletos a SLP, pues ya sería el viaje la próxima semana. La verdad estoy partido en dos emociones, una muy alegre de que ahora sí puedo visitar la ciudad más seguido por estar más cerca, pero por otro lado estoy totalmente nervioso porque no quiero que vuelva a suceder lo de la otra vez de consumirme en pesimismo y apartarme y bloquearme y todo eso, es algo que me hace sentir que mejor no debería ir, pero conscientemente sé que al ser esa reacción de origen negativo es precisamente algo que no debo hacer. Además, ahora tenía el paquete de las camisetas y algún día tendría que entregarlas, así que compré los boletos para el próximo viernes y como regreso el lunes a la media noche. Saliendo de la terminal ya sentía hambre, así que me quedé a comer en Burguer King, cosa que también me tranquilizó un poco más. Al regresar a la casa estaba bastante cansado, con sueño, porque entre la despedida de Marco y la llegada a la terminal estuve paseando por todo el centro, caminando mucho y sobre todo entre la multitud de personas, regresando incluso al mismo lugar al que fui la semana pasada, a la plaza México. Llegué a dormirme una hora, ya que estaban las olimpiadas y las narraciones me terminaron de aburrir. Lo que tenía que hacer era ir al supermercado, así que despertando volví a salir, esta vez con la posibilidad de que llovería, pero no le di mucha importancia y me fui a hacer las compras. Parece que ayudó el no ir en fin de semana de quincena porque aunque no estaba precisamente vacío, tampoco había demasiadas filas como en otras ocasiones. De regreso en la casa ahora sí me dispuse a jugar TLOZTP hasta muy noche, y después dormir. Recordé que no había puesto los despertadores por si quería despertarme temprano el domingo, pero como ya había comprado lo que más me interesaba ya no importaba si me levantaba temprano o tarde, además me quedé jugando todavía un rato NDS. Y precisamente me desperté como al mediodía, así que apliqué el procedimiento de ni siquiera desayunar y salir a plaza La Silla para ver si ya habían llegado las revistas del próximo mes, pues seguramente no tendría mucha oportunidad de regresar la próxima semana. Antes de llegar a La Silla llegué a la plaza de enfrente, plaza Garza Sada en donde llegué a Office Depot a comprar un desarmador muy pequeño porque lo había estado necesitando, y también un descansa muñecas para uso del mouse. Después ya pasé a La Silla por las revistas, de las cuales solamente estaban Atomix y Naruto pero no Club Nintendo ni Shonen Jump, lo cual indicó que tendría que regresar de todos modos la siguiente semana. Pasé a comer en Vips un sobrevalorado corte de carne y después regresé a la casa. Edgar estaba conectado y como pocas veces me sacó plática sobre lo que hice en el día, y hasta dedujo que lo que estaba haciendo era comprando sus playeras. Ahora me parece algo un poco curioso que yo resulte en ocasiones tan fácil de deducir, y en otras ocasiones simplemente nadie me entienda nada. Y también tratándose de personas a quienes no se les entendía nada, estaban pasando la película de Cantinflas "su señoría", en donde se volvía embajador y de su voto dependería el futuro del color del mundo. Entonces tuve un recuerdo... esa película nos la pusieron en la clase de Formación Humana y Compromiso Social, para mostrarnos cómo una sola persona puede hacer toda la diferencia colosal. Esa clase así como me puso nervioso sobre todo por todo lo que tenía que ver con interacción de personas, también me agradó muchísimo porque era única en el sentido en el que lo que se evaluaba era cómo mejoraba uno como persona, con su interés sí en comprometerse con los demás pero también en reconocerse a uno mismo y entender qué tipo de persona es uno, incluyendo personalidad, cualidades y defectos. Qué apropiado recordar eso justo ahora, de veras. El lunes comenzó la última semana del proyecto que tengo en desarrollo, así que como los clientes son RH todo el departamento cuenta con ese proyecto para quedar bien.. ya que de quedar mal, no solamente Sistemas de Información y el equipo queda mal, sino que posiblemente todo Informática se manche por el mandamás de RH. Lo malo es que están ocurriendo muchas intrigas, pues al haber pedido solamente como medida de seguridad el aplazar dos días más el proyecto, resulta que el jefe nivel 2 se puso bastante... inquieto con esa solicitud, pues al parecer los niveles superiores lo que quieren es justamente quedar bien con los clientes, a costa de darle la espalda al equipo de desarrollo con tal de cumplir en tiempos y especificaciones. ¿Cómo me enteré de eso? El jefe nivel 1 me lo platicó en confianza, pero esa plática fue secundaria porque lo que quería hacerme era una propuesta de proyecto adicional. Como desde que llegué mencioné que tenía algo de formación diseñadoril por interés propio y todo el tiempo que me junté con Maura, ahora en un proyecto externo que tiene necesita un programador-diseñador, pero que más o menos sí tenga nociones diseñadoriles, y me consideró a mí. También me trajo un recuerdo... Krlos y el señor Doblevé en su momento me consideraron para los proyectos externos que ellos manejaban, aunque nunca llegó a concretarse nada. Ahora estoy ante una situación similar, pero no debo olvidar el deber principal. Creo que los próximos tiempos se pondrán muy interesantes... y eso me da nervios, pero supongo que es para bien. -Próximo avance- El tiempo se acaba. El proyecto requiere salir pero ya, además al aceptar una segunda responsabilidad también hay que cuidar esos detalles. Llegó el momento de viajar otra vez, pero justamente lo que más temía que no estaba bajo mi control ocurrió. Aún así se debe seguir en el camino y ganar más experiencia. ¿Intentando el control de energía negativa? ¡Y yo sigo esperando esa visualización ideal! ¡Uno elige el camino a seguir! Road 36: En camino a prueba -Respuesta a la trivia- La temporada pasada: Dash. Trataba una temática azul y dinámica, y los capítulos eran Keys. Temporada actual: Lock. Trata una temática roja, lenta y complicada, y lo capítulos son Roads. ¿La relación? Además de que son básicamente lo mismo en cuanto a estructura sobre todo a nivel sitio Web pero con cambio de color, la anterior trataba sobre ver las cosas buenas ante lo malo, y esta sobre cómo dejar de ver las cosas malas ante lo bueno. Además, es como si hubiese habido un intercambio de símbolos, pues tratándose de Dash posiblemente quedaría más apropiado usar Roads, mientras que tratándose de Lock también habría quedado apropiado usar Keys, pero el intercambio se debe precisamente a los factores intercambiados. Mientras en Dash todo pasaba rápido, la liberación de la escuela y el posible surgimiento de una nueva personalidad se daba a través de llaves, Keys. En cambio en Lock ya se trata de un entorno libre en el que en mi caso debo dejar de ver lo malo sobre lo bueno, y esa libertad -y dicho sea de paso, también viajes- es eligiendo caminos, Roads. Coincidencias y similitudes al fin.




