STR - Tale 29
August 25, 2009 Category: Resumen semanal No Comments »
A veces hay momentos en los que te detienes un momento y ves que, si recuerdas cómo eran las cosas antes, te das cuenta de que suceden cosas que en el pasado las veías como algo ajeno, o que sólo le pasan a otras cosas, y ahora son cosas que te pueden pasar regularmente, estés o no acostumbrado a eso.
Tale 29: Red the right - Fuera de la portada
Ahh, empieza el curso de verano de la maestría, todo con la intención de poder terminarla un poco antes, además de que creo que era obligatorio llevar cursos de verano. Lo interesante de los cursos de verano es que son intensivos, o sea que si un curso normalmente se lleva a lo largo de seis o tres meses, el mismo contenido debe cubrirse en tan sólo un mes, tareas y proyecto incluido. A tan sólo dos días de haber comenzado el curso de verano ya teníamos que empezar a organizarnos para la primera entrega de tarea, en este caso un.. caso, para el viernes, y no cualquier caso, sino un caso de más de veinte páginas con muy pocos dibujos y muchas muchas pero muchas letras.
Mi mamá llamó para avisar que llegó bien a Los Mochis, y hasta a mí me pareció que estuvo poco tiempo en San Luis, y eso que no era yo el que estaba de vacaciones. Nuevamente como llamé un poco la atención en la oficina cuando contesté el teléfono y parece que hablaba de alguien que viajaba y llegaba a alguna terminal o algo. Ya estaba tranquilizándome cuando Luis me comentó que me invitaba a jugar videojuegos con un amigo, y considerando que tenía sueño o flojera o qué se yo, se me hizo raro que yo aceptara sin pensarlo demasiado, quién sabe, tal vez estaba en un momento de apertura y ganas de hacer algo distinto. Además, la invitación era para esa misma tarde, pero ya que su amigo dijo que no le daría tiempo, quedamos que iríamos el jueves, con tiempo para arrepentirme.
No es que pensara arrepentirme (que sí era posible) pero como que la gente ha llegado a conocerme un poco, y Luis se la pasó diciéndome que no fuera a rajarme, y pues no, no me rajé, así que a la salida de la oficina salimos, y lo malo es que yo ya sabía que sería lejos, o eso creía, y tenía razón. Algo que luis no me dijo antes de salir y que según tuvo razón en no decirme era que muy cerca de donde íbamos, el día anterior habían baleado una casa, con conflicto y respuesta de disparos y toda la cosa, y sí es impactante ver cómo quedó la pared que recibió los disparos, como si fuera un panal. Además, parecía que estaba próxima una tormenta porque hacía viento fresco, caían gotitas intermitentemente y las nubes se veían cargadísimas.
Para cuando jugamos, para mi sorpresa no era tan malo como lo pensaba, al menos en box y esa cosa de disparos, porque en fútbol no soy para nada bueno, pero en eso no me importa porque el fútbol, bueno, no me importa para nada. Cuando salimos a comprar la cena, pude ver que en dirección hacia mi casa las nubes estaban furiosas, soplaba un viento de tormenta y los rayos revoloteaban como canarios contentos.. o furiosos. De hecho en la taquería tenían el noticiero en la televisión y de repente se pudo ver que se les fue la luz en el estudio, o al menos la luz de soporte, porque las luces de efecto y los monitores y obviamente las cámaras siguieron funcionando, pero ahí si empecé a paniquearme porque tal vez no podría ir a mi casa a dormir esa noche. Pero sí pude, porque para cuando salimos a eso de las once ya todo había pasado, o al menos lo peor porque de camino sí seguía lloviendo un poco, pero en mi casa ya no llovía y al fin pude volver a estar tranquilo, pero eso sí, ahora antes de aceptar cualquier invitación me fijaré en el estado del tiempo, aunque eso siempre siempre siempre debí haberlo hecho.
El siguiente día sería el día cero, o el nuevo día cero, porque el primero ya había pasado, mientras estaba de vacaciones. Existía el rumor de que habría un nuevo recorte en la oficina por tratarse de quincena y porque la crisis todavía estaba, así que supongo que eso influyó en parte para haber aceptado la invitación del día anterior. Como sea, estuve bastante ocupado todo el día porque una de las cosas que debía hacer era implementar algo en un sistema que implicaba AJAX, así que como había recordado todo lo que había hecho en el sitio implementando AJAX, estaba inspirado, concentrado y sabía justo lo que tenía que hacer. No sólo eso, por la tarde recibí una llamada de Recursos Humanos porque tenían una duda con mi sistema, que resolví en el mismo rato y dado que son los de recursos humanos los que se encargan de contrataciones y despidos, supongo que me da al menos micropuntos a favor. Al final del día ya hasta se me había olvidado eso del recorte, y cuando me volví a acordar, ya había pasado todo, había llegado el fin de semana y otra preocupación había pasado.
El sábado pasó algo que me temía desde que me dieron el carro: hubo partido en el estadio que está realmente cerca de mi casa. Me levanté bastante tarde, así que para el momento en que quise salir para ir a recoger la ropa y luego comer, toda la calle estaba llenísima de carros, y recordando el año pasado, esos días hay multitudes de gentes trasladándose al estadio que desde lejos parece como una marea. Horrible. Qué bueno que no saqué el carro, y de hecho creo que al menos hasta que sepa que ya no habrá juegos ya no sacaré el carro los días sábados. El sábado no pudo ser todo descanso, porque teníamos la entrega del caso y eso significó el primer desvelo del periodo, aunque creo que me quedé dormido hacia el final de la conversación con el equipo, cosa que nunca antes me había pasado.. que yo recuerde. El domingo sí que salí, y había una razón especial: la hamburguesa Portobello Mushroom que me había recomendado Nicolás, así que me lancé al infinito y de hecho era la primera vez que entraba yo solito al drive thru, y así obtuve mi hamburguesa y me fui a comer a casa, y estaba deliciosa.
Habiendo pasado lo de la invitación a jugar y lo de los balazos y la tormenta, eso de aceptar otra invitación pasó más rápido de lo que pensaba. El martes salí con los de la oficina a ver Terminator. Yo no soy fan de Terminator, de hecho hasta estaba en plan de ahorro no yendo al cine, y aún así acepté ir al cine y me gustó la película. Tal vez últimamente pienso menos las cosas, o no sé que cosas, pensar menos de seguro hace que haga más rápido las cosas y no me sienta nervioso, lo cual, creo que es bueno, ¿es bueno?
Normalmente no recuerdo qué es lo que sueño, y generalmente mis sueños son fantásticos, no por ser geniales, sino porque son cosas aparentemente difíciles o imposibles de ocurrir en la realidad. ¿Cambios en eso? O peor ¿premuniciones?
Tale 30: Orange the haze - En tus sueños




