STR - Tale 43
December 2, 2009 Category: Resumen semanal No Comments »
Siempre he tenido el interés por capturar las cosas. No así como capturar un animal y mantenerlo en una jaula, sino capturar por ejemplo momentos en fotografías, pensamientos en dibujos o hasta recuerdos en sonido. Nunca me decidí a tomar un curso formal de fotografía, o video, o dibujo, o sonido, qué mal estoy, pero son cosas que ya que no es algo que dedico tanto tiempo ni siquiera como hobby, sería divertido mejorar a mi propio ritmo descubriendo yo mismo técnicas a prueba y error para notar evolución, eso sí, sin esperar algo así como ser profesional o incluso tener ojo crítico. Son gustos que mantengo simplemente como potencialmente desarrollables.
Tale 43: White the wait - Relecturas
Después de un par de meses yendo a clases de natación es el momento de las pruebas físicas finales, las horribles, horribles pruebas. En realidad no son tan horribles ni exhaustivas, pero sí me ponen tenso porque pues eso de evaluarme físicamente no me parece muy agradable que digamos. Las pruebas iban a ser en el domo acuático, así que al menos no tuve la desventaja de la vez anterior de llegar todo cansado de la caminata hasta el estadio, aunque la distancia de la oficina al domo acuático es prácticamente la misma de que la casa al estadio… pero igual yo no sentí el cansancio. Además, solamente iban a ser abdominales y lagartijas, así que no tendría problema por la caminata que se dejaría para otro día. Contra todo mi negativismo y para sorpresa mía, dupliqué mis puntajes anteriores, por lo que podría verdaderamente alegrarme, pero de todos modos siento que debería poder más, eso sí, dándome más tiempo, al fin que yo siempre me tardo.
Las malas noticias fueron que al día siguiente de todos modos amanecí igual de adolorido que la vez anterior, o tal vez menos, un poquito menos. El día anterior a Anna por pura casualidad se le ocurrió revisar el estado del envío de la visa, y por alguna razón ya aparecía en la ciudad, así que había que ir a recogerla lo más pronto posible porque las fechas decían que ya tenía una semana en espera. A mí me tocó manejar esa vez porque pues nadie más quiso y a mí me servía saber cómo llegar a Plaza San Agustín con alguien que me dijera por dónde debía irme. Comimos comida china y fue la primera vez que me atendió una.. eh.. ¿china? que no hablara golpeado como si estuviera regañando, además que la comida estaba muy buena y daba de probar antes de que pidieras. De ahí ya pasamos a recoger la visa, y de hecho yo pensaba que el sobre estaba vacío porque no se sentía que tuviera nada, tendría que descubrirlo llegando a la oficina.
Cuando estábamos listos para regresar, la máquina para pagar el boletito del estacionamiento no lo quiso leer, y como yo era el del carro empecé a paniquearme, intentando e intentando, pero el boletito no quiso funcionar. Entonces, que bueno que iba acompañado porque me dijeron que así nos fuéramos y en la caseta podría pagar, y en efecto, me salvé de ese maligno boleto, y pude llegar al tec de regreso porque me fueron diciendo exactamente por dónde irme. Al llegar a la oficina pude abrir el sobre, y sí, parecía que no traía nada porque lo único que traía es un sobrecito con una hoja y una credencial, que en efecto es la visa, y la hojita te dice qué hacer y qué no hacer.. bueno, nada más qué hacer cuando estés en la fila en la frontera para literalmente pasarte de la raya. Hasta comenzaron a sonar posibles planes para ir de compras en las próximas semanas, y eso suena bastante tentador.
El sábado tenía pensado ir al cine, pero me sentí tan cansado y con la posibilidad de dormir mucho preferí lo segundo, eso y levantarme muy tarde para jugar y ver Super Hero Time, que ahora sí puedo decir que es costumbre, nueva pero costumbre. De todos modos por la noche tuve que hacer tarea, de la monografía del mal y que para mi mala suerte me distraje mucho viendo, ahora sí para variar, videos en Youtube. Me la pasé viendo videos de Dragon Ball en todas sus generaciones. Apenas entonces me enteré de que el ending que pusieron en México de Dragon Ball en realidad fue el segundo ending original, y que hubo hasta cuantro endings, el último incluyendo a Goku ya grande. Como soy muy apegado a esa serie sentí bastante nostalgia, especialmente con el último final de Dragon Ball GT, y me siento mal de que fue doblado en varios idiomas pero no en español mexicano. Ya para dormirme sentí algo raro en la garganta, pero me pareció que pasaría, oh qué equivocado estaba.
Cuando me levanté para sacar el carro ya sentía algo que claramente era principio de amigdalitis. Entonces tomé de inmediato mis medicamentos de rutina y volví a dormir profundamente. Pero ahora sí me levanté temprano… relativamente, para ir al cine a ver Los Fantasmas de Scrooge, ya prácticamente sin molestia en la garganta. Tenía idea de qué se trata la película, por el libro y porque tengo muy presente que he visto un especial de Los Picapiedra en el que representan esa obra, pero en este caso no esperaba demasiado de la película más que la historia en sí. El estilo que usaron no fue mi favorito, muy parecido a El Expreso polar, es decir, que nada más quisieron ahorrarse el pagarle a actores y quisieron hacer los personajes realistas y exagerados a la vez. Lo que más me gustó fue el espíritu de la navidad presente, que aunque sabía de antes que tenía aires de Santa Claus, no tenía idea que también era una especie de Santa fusionado con Jesús.
Saliendo fui a Sam’s, donde parece que la navidad ya había llegado.. bueno, eso casi desde septiembre. Como siempre, aproveché y me compré algo que para nada tenía pensado comprar, en este caso unos discos de música navideña para ir entrando en ambiente. Muy ambientado, sí, pero para hacer el examen de la semana, que.. bueno, también es nueva costumbre, aunque esto durará sólo hasta que termine el semestre. Siguiendo con la nostalgia del día anterior, en Disney Channel al fin estrenaron La Familia del Futuro, película que tiene un no se qué que qué se yo que me llega, bueno, en realidad sí sé qué es lo que tiene pero prefiero callar. Después de hacer el examen y ver la película seguí dibujando, seguramente inspirado por la nostalgia de Dragon Ball y La Familia del Futuro. En realidad no pasaron más de tres o cuatro horas desde que se terminó, y justo cuando estaba por dormirme, Disney Channel la repite, y ya que es de mis películas favoritas y podía aguantar, otra vez me puse a verla antes de quedarme dormido.
Todavía falta algo de las pruebas físicas, la caminata, y dado lo que sentí la vez pasada, esta vez debería estar más atento a cómo lo hago, eso si llego, porque justo antes de irme hay una pequeña crisis que hay que arreglar. Me encantan las películas de ciencia ficción ¿o de farsa? o como sea, las del fin del mundo me distraen bastante, aunque faltan un par de años para el 2012. Y ya va siendo hora de que pruebe unas tlayudas, o mínimo unas tostadas o algo más de antojitos mexicanos, y.. oh, no, examen final.
Tale 44: Red the brick - Las diversas entregas




