STR - Tale 51
January 13, 2010 Category: Resumen semanal No Comments »
Otro año pasa, otro año llega. Realmente admito que ha habido años mejores, aunque este tuvo cosas muy buenas en su modo muy particular, le faltaron cosas para superar años pasados, pocas pero le faltaron. En el nuevo año tengo algunas nuevas esperanzas: suena bonito, se escribe bonito, y será el año del tigre, mi signo zodiacal chino. Destino, cuento contigo. Tale 51: Brown the belt - Hacia el tigre ¿Hace cuanto tiempo que tengo este cinturón? Ése es el problema. No tengo más de un año con él, o uno a lo mucho. Las buenas noticias es que tengo que cambiarlo porque me queda grande, demasiado grande de hecho, y las malas noticias es que no me gusta cualquier cinturón, es como buscarme zapatos, no cualquiera me convence. Junto con el cinturón, también tengo tiempo teniendo que cambiar mi monedero y la cartera, porque literalmente están en tiempos extras, el monedero parchado con un remendo de hilitos y mi cartera ya no cierra porque se botó el cierre. Como según yo compré la cartera en plaza Soriana, fuimos allá para ver si tenía suerte encontrando de la misma, pero no, y más recordando que fue en una islita de accesorios. Pensé que no sería muy buena idea salir, pues estaba haciendo frío y parecía que iba a llover, pero dado lo que ya he pasado en otros lados supongo que no importa incluso que se caiga el cielo, estoy en casa. Como no había en Soriana, pasamos a ver cómo estaba la plaza, tal vez allí sí habría algo, y sí, pero solamente un cinturón, y aunque seguimos buscando ya no encontramos más, así de todos modos llegamos a comer a Liverpool. Fue durante la comida que mi mamá me contó más de cómo le fue de viaje, y que realmente no tuvo mucho tiempo para hacer nada, así que si normalmente parece muy poco tiempo, esta vez le debe haber parecido microscópico. Para el miércoles ya era tiempo de ir viendo las cosas para año nuevo, así que salimos con Águeda para comprar de una vez las cosas y luego no estar a las carreras. Ya que no estaban ni César ni los compadres, esta vez los niños andaban conmigo y fue bastante parecido a lo que pasó cuando fuimos a El Fuerte, sólo que, bueno, la tía Antonieta ya me había dicho que bajara la guardia y todo eso, de todos modos ahora estoy bastante relajado y sobre todo, no tuve esa rara sensación de que no tenía que estar en ese lugar, sino todo lo contrario, sentía que era justo donde tenía que estar. La verdad es que extrañaba estar en mi lugar, y sobre todo, sentir que estaba donde tenía que estar, no donde se suponía. El caso es que mientras yo estaba cuidando a César y Mariana, mi mamá y Águeda vieron lo de las compras, y también salió una invitación para ir al cine más tarde, la misma película que tenían pensado ver desde la semana pasada, así que como no tenía nada más que hacer sí acepté. Después de que terminó Betty la Fea fuimos a seguir buscando la cartera y monedero, esta vez a Plaza Fiesta, pero tampoco hubo éxito, o bueno, a medias, porque en Coppel sí encontré una cartera aunque no de la que buscaba, pero igual cumplirá su función, aunque me recuerda a la que usaba cuando estaba en secundaria, un poco. Llegamos a comer a La Cabaña porque tenía antojo, pero no resultó tan buena idea, porque está demasiado caro, no sirven mucho y de pilón al principio los platos no estaban totalmente limpios. Aunque en ese intervalo mi mamá me siguió contando de su aventura potosina navideña. De regreso a la casa nada más me dio tiempo de estar un rato en Internet y luego ya pasaron por mí para ir al cine, aunque César no alcanzó a llegar y llevarían en su lugar a Ximena. Otra vez la haría un poco de niñero, pero sólo un poco porque ya con sólo un niño más los otros dos se animan y sólo quieren estar jugando y así, y pude ver tranquilo Alvin y las ardillas 2, o eso pensé. Más o menos a media película comencé a sentir una molestia en el estómago, molestia que fue empeorando hasta antes de dormir, que se convirtió en dolor con temperatura y mucho malestar. Fue una de las peores noches del año, si no es que la peor, porque no podía dormir, por el frío y por el dolor, y luego por el asco y las posibles ganas de vomitar, aún así logré quedarme dormido en algún momento de la noche. El tiempo me pasaba muy lento, porque aunque sentía que trataba de dormir mucho rato, en realidad sólo pasaban treinta o sesenta minutos, hasta que al fin pude levantarme y tomar algo. En este momento lo que más temía era que si estaba muy mal del estómago, aún tomando medicinas y reposando tal vez no me repondría a tiempo para volver con seguridad a Monterrey, mucho menos disfrutar la cena de año nuevo, pero como no podía hacer nada más que esperar, sólo le pedí a El Vaso que me recuperase a tiempo. Sorprendentemente para la cena ya casi no sentía malestares, eso sí, no pude comer demasiado pero al menos pude probar de todo. Cuando llegó el momento de las doce uvas, la verdad es que no tenía idea de qué más pedir salvo tres o cuatro cosas seguras que quisiera lograr en el nuevo año, pero contrario a años anteriores, después de pedir los nuevos doce deseos analicé qué ocurrió con los doce anteriores, y al parecer... cumplí más o menos la mitad, mientras que los otros seis tuvieron resultados variados, pues mientras algunos tuvieron un efecto parcial o neutro, otros resultaron en un efecto completamente opuesto al que esperaba, pero en fin. El resto de la noche fue de karaoke, no canté porque nunca pusieron canciones que yo me sabía o que mínimo supiera el tono, pero fue muy divertido tomar video y ver el espectáculo de las comadres cantando y bailando. Desde que desperté el primero de enero, tuve que hacerlo comenzando a preparar otra vez la maleta para el regreso. No me gusta, aunque ya llevaba dos semanas, no quería irme, simplemente no quería. Igual que el veinticinco de diciembre, el primero de enero no es un día que rinda mucho, así que solamente estuve un rato en Internet, y el resto de la noche estuve dibujando, y comparando mis dibujos de años anteriores. Ahora que estamos en el dos mil diez y veo que tengo registros de dibujos de dos mil cinco y dos mil seis, me sorprende que parece que realmente he tenido un avance considerable en mis dibujos, pues ahora los de antes parecen menos proporcionados y sin mucho cuidado, y ahora logro plasmar mejor la estética a lo que me parece que es necesario. Mientras dibujaba, continuaba viendo la serie de Astroboy, que al parecer no lograré terminar de ver, pues todavía me faltan como veinte capítulos y mañana no creo lograr hacer nada más. Lo guardaré para la próxima vez que venga. Por la mañana lo primero que escucho es mi mamá que me encarga el teléfono. Hoy llega mi tía Alba de visita, y yo me voy por la tarde, por lo que podré verla un rato. Pero lo primero es recibirla, así que cuando llamó mi mamá salió rápido para recogerla, mientras yo seguía preparando la maleta y preparándome yo psicológicamente. Cuando llegaron lo hicieron junto con Diony, así que todos fuimos a desayunar, al mismo desayuno que me han llevado cuando llego de vacaciones así que ya es casi una tradición. Pude comer un poco, y de ahí pasamos a dejar a Diony, de quien ya ahora sí me despedí porque ya me tocaba otra vez irme. En la casa platicamos un rato más y yo ya casi tenía lista la maleta cuando me dijeron que tenían dulces para darme, así que pude guardar algunos para llevar de regreso. Al mediodía me llamó Laura, que estaba muy enferma de gripe y prefería despedirse por teléfono, que me deseó buen viaje y que pudiéramos vernos pronto, y de hecho por el tono que tenía parece que sí estaba un poco acongojada, pues incluso en los abrazos de año nuevo parecía que las comadres me abrazaban con un sentimiento, muy sentimental aunque suene redundante, y es algo que no logro explicar, como si fuera un aprecio que pocas veces logro percibir, y debe ser que de hecho yo también estoy apreciando mucho más a las comadres y compadres. Las despedidas estuvieron más intensas cuando llegaron Águeda y César, pues los niños eran los que hasta dijeron que no me fuera y así, que realmente me sacó de onda pues nunca había pasado, y con eso de que se van a cambiar a Culiacán, hasta a Águeda y César los percibí más sentimentales. Cuando llegó el momento de irme, ahora era yo el que quería aferrarme a una pared o algo, y de verdad no quería moverme.. pero sabía que tenía que hacerlo, tan sólo esperando que pudiera regresar lo antes posible y que el tiempo me durara más. Hasta mi mamá y mi tía me notaron mucho más aferrado, curiosamente, por que yo mismo no me notaba tan aferrado, pero al parecer si lo demostraba, mucho más de lo que yo mismo pudiera verlo. De ahí en adelante lo que ya me tenía memorizado: tres horas a Culiacán, y llegar a tiempo al aeropuerto. Hasta eso, la película que pasaron en el autobús fue Quisiera ser millonario, que al fin la vi y sí me pareció bastante buena, y me hizo el rato más corto. Llegando a Culiacán tenía dos horas de colchón, así que aproveché para comprar una tarjeta de teléfono, mi revista Club Nintendo de enero y hasta me dio tiempo para comer de la comida china que me gustaba cuando estaba en la carrera, lamentablemente ya no me supo tan buena. Cuando llegué al aeropuerto ya había fila para registrar el vuelo, así que me desdoblé del mundo y me hice pasar rápido el rato, jugando en el DS hasta el momento del despegue. El vuelo nocturno me pareció.. casi romántico, aunque debe haber sido que en este vuelo los asientos ya se reclinaban y el diseño era un poquitito distinto al de ida, eso sí, ya estaban pegando publicidad en las alacenas como todo buen camión lo hace. Llegando a Monterrey todo fue bastante rápido, mi maleta fue de las primeras y no hice fila ni esperé para el taxi, y llegué bastante rápido a la casa. Solamente quería dormir y que los meses pasaran rápido. Tenía todo el domingo para descansar, para hacer lo que quisiera, y sí, lo que quería era estar en cama, y no sé, la nostalgia me hace variar mis prioridades, pues sólo quería estar con familia y así, o hacer justamente cosas que me quedan a gran distancia. Pero si lo que realmente quiero es que el tiempo pase rápido, tengo algo que exactamente hará que me distraiga de todo lo demás y mi vida pase volando: el trabajo fácilmente hará que me concentre en lo que tenga que hacer y en un abrir y cerrar de ojos tendré otra vez tiempo para ir a donde quiera, con quien quiera o lo que sea. Esta vez tengo algo que también consideraré: los doce deseos, que de hecho hace tiempo que considero todo el año, pero esta vez tengo un recordatorio, o más de uno, que constantemente me recordarán que es lo que tiene tanta importancia para mí. Ya nos lo habían dicho justo antes de irnos: tenemos pendientes que no debemos olvidar, y no hay plazo que no se cumpla, ahora es el momento de terminar con estas obligaciones. El jefe no bromeaba cuando dijo que tendríamos que poner esfuerzo extra, y pues, en estos momentos mi única obligación es hacer justamente lo que debo hacer, pero no olvido qué es lo que quiero. Ah, pero el clima, me encanta pero esto es demasiado, de veras. Tale 52: Black the computer - El deber en tiempo
STR - Tale 43
December 2, 2009 Category: Resumen semanal No Comments »
Siempre he tenido el interés por capturar las cosas. No así como capturar un animal y mantenerlo en una jaula, sino capturar por ejemplo momentos en fotografías, pensamientos en dibujos o hasta recuerdos en sonido. Nunca me decidí a tomar un curso formal de fotografía, o video, o dibujo, o sonido, qué mal estoy, pero son cosas que ya que no es algo que dedico tanto tiempo ni siquiera como hobby, sería divertido mejorar a mi propio ritmo descubriendo yo mismo técnicas a prueba y error para notar evolución, eso sí, sin esperar algo así como ser profesional o incluso tener ojo crítico. Son gustos que mantengo simplemente como potencialmente desarrollables. Tale 43: White the wait - Relecturas Después de un par de meses yendo a clases de natación es el momento de las pruebas físicas finales, las horribles, horribles pruebas. En realidad no son tan horribles ni exhaustivas, pero sí me ponen tenso porque pues eso de evaluarme físicamente no me parece muy agradable que digamos. Las pruebas iban a ser en el domo acuático, así que al menos no tuve la desventaja de la vez anterior de llegar todo cansado de la caminata hasta el estadio, aunque la distancia de la oficina al domo acuático es prácticamente la misma de que la casa al estadio... pero igual yo no sentí el cansancio. Además, solamente iban a ser abdominales y lagartijas, así que no tendría problema por la caminata que se dejaría para otro día. Contra todo mi negativismo y para sorpresa mía, dupliqué mis puntajes anteriores, por lo que podría verdaderamente alegrarme, pero de todos modos siento que debería poder más, eso sí, dándome más tiempo, al fin que yo siempre me tardo. Las malas noticias fueron que al día siguiente de todos modos amanecí igual de adolorido que la vez anterior, o tal vez menos, un poquito menos. El día anterior a Anna por pura casualidad se le ocurrió revisar el estado del envío de la visa, y por alguna razón ya aparecía en la ciudad, así que había que ir a recogerla lo más pronto posible porque las fechas decían que ya tenía una semana en espera. A mí me tocó manejar esa vez porque pues nadie más quiso y a mí me servía saber cómo llegar a Plaza San Agustín con alguien que me dijera por dónde debía irme. Comimos comida china y fue la primera vez que me atendió una.. eh.. ¿china? que no hablara golpeado como si estuviera regañando, además que la comida estaba muy buena y daba de probar antes de que pidieras. De ahí ya pasamos a recoger la visa, y de hecho yo pensaba que el sobre estaba vacío porque no se sentía que tuviera nada, tendría que descubrirlo llegando a la oficina. Cuando estábamos listos para regresar, la máquina para pagar el boletito del estacionamiento no lo quiso leer, y como yo era el del carro empecé a paniquearme, intentando e intentando, pero el boletito no quiso funcionar. Entonces, que bueno que iba acompañado porque me dijeron que así nos fuéramos y en la caseta podría pagar, y en efecto, me salvé de ese maligno boleto, y pude llegar al tec de regreso porque me fueron diciendo exactamente por dónde irme. Al llegar a la oficina pude abrir el sobre, y sí, parecía que no traía nada porque lo único que traía es un sobrecito con una hoja y una credencial, que en efecto es la visa, y la hojita te dice qué hacer y qué no hacer.. bueno, nada más qué hacer cuando estés en la fila en la frontera para literalmente pasarte de la raya. Hasta comenzaron a sonar posibles planes para ir de compras en las próximas semanas, y eso suena bastante tentador. El sábado tenía pensado ir al cine, pero me sentí tan cansado y con la posibilidad de dormir mucho preferí lo segundo, eso y levantarme muy tarde para jugar y ver Super Hero Time, que ahora sí puedo decir que es costumbre, nueva pero costumbre. De todos modos por la noche tuve que hacer tarea, de la monografía del mal y que para mi mala suerte me distraje mucho viendo, ahora sí para variar, videos en Youtube. Me la pasé viendo videos de Dragon Ball en todas sus generaciones. Apenas entonces me enteré de que el ending que pusieron en México de Dragon Ball en realidad fue el segundo ending original, y que hubo hasta cuantro endings, el último incluyendo a Goku ya grande. Como soy muy apegado a esa serie sentí bastante nostalgia, especialmente con el último final de Dragon Ball GT, y me siento mal de que fue doblado en varios idiomas pero no en español mexicano. Ya para dormirme sentí algo raro en la garganta, pero me pareció que pasaría, oh qué equivocado estaba. Cuando me levanté para sacar el carro ya sentía algo que claramente era principio de amigdalitis. Entonces tomé de inmediato mis medicamentos de rutina y volví a dormir profundamente. Pero ahora sí me levanté temprano... relativamente, para ir al cine a ver Los Fantasmas de Scrooge, ya prácticamente sin molestia en la garganta. Tenía idea de qué se trata la película, por el libro y porque tengo muy presente que he visto un especial de Los Picapiedra en el que representan esa obra, pero en este caso no esperaba demasiado de la película más que la historia en sí. El estilo que usaron no fue mi favorito, muy parecido a El Expreso polar, es decir, que nada más quisieron ahorrarse el pagarle a actores y quisieron hacer los personajes realistas y exagerados a la vez. Lo que más me gustó fue el espíritu de la navidad presente, que aunque sabía de antes que tenía aires de Santa Claus, no tenía idea que también era una especie de Santa fusionado con Jesús. Saliendo fui a Sam's, donde parece que la navidad ya había llegado.. bueno, eso casi desde septiembre. Como siempre, aproveché y me compré algo que para nada tenía pensado comprar, en este caso unos discos de música navideña para ir entrando en ambiente. Muy ambientado, sí, pero para hacer el examen de la semana, que.. bueno, también es nueva costumbre, aunque esto durará sólo hasta que termine el semestre. Siguiendo con la nostalgia del día anterior, en Disney Channel al fin estrenaron La Familia del Futuro, película que tiene un no se qué que qué se yo que me llega, bueno, en realidad sí sé qué es lo que tiene pero prefiero callar. Después de hacer el examen y ver la película seguí dibujando, seguramente inspirado por la nostalgia de Dragon Ball y La Familia del Futuro. En realidad no pasaron más de tres o cuatro horas desde que se terminó, y justo cuando estaba por dormirme, Disney Channel la repite, y ya que es de mis películas favoritas y podía aguantar, otra vez me puse a verla antes de quedarme dormido. Todavía falta algo de las pruebas físicas, la caminata, y dado lo que sentí la vez pasada, esta vez debería estar más atento a cómo lo hago, eso si llego, porque justo antes de irme hay una pequeña crisis que hay que arreglar. Me encantan las películas de ciencia ficción ¿o de farsa? o como sea, las del fin del mundo me distraen bastante, aunque faltan un par de años para el 2012. Y ya va siendo hora de que pruebe unas tlayudas, o mínimo unas tostadas o algo más de antojitos mexicanos, y.. oh, no, examen final. Tale 44: Red the brick - Las diversas entregas
STR - Tale 42
November 10, 2009 Category: Resumen semanal No Comments »
Cuando era pequeño mi imaginación se parecía mucho a la de Bobby de.. El Mundo de Bobby, claro, porque lo que imaginaba era bastante lúcido, aunque no sé si todos los niños tienen la imaginación tan poderosa. Tratándose de disfrazarme, una vez cuando estaba en el kinder quise disfrazarme de ¿fantasma? ¿vampiro? No importa realmente de qué, aunque creo que era de vampiro. ¿Por qué habría querido disfrazarme de vampiro? Algo que no puede salir de día y está condenado a tener que acudir a otras personas aunque sea por su sangre. Mucho tiempo después el que haya querido hacer algo así es todo un caso hasta para mí. Tale 42: Cyan the shoot - Dos columnas Cada vez me siento más cansado, culpo al cambio de clima y que de seguro el ejercicio acaba con mi resistencia.. irónicamente. Me siguen presionando en natación, presión que comienzo a creer que necesito porque sólo así he avanzado más que el tiempo en el que no me presionaban. Ese día retomaron lo de la otra vez, que querían ir a comer pero esta vez en forma de carne asada, y yo automáticamente me puse tenso, porque primero no conozco bien a todos los de la clase, segundo, será de noche, ya está oscureciendo más temprano, tercero, ignoro cómo moverme por el mundo, y así podría sacar cualquier pretexto. La carne quedó según esto para el lunes, y el viernes nos pondríamos de acuerdo para eso, yo preferí no decir nada, porque capaz que sí me animo y voy, pero mi instinto natural es huir de esas cosas. En la casa algo está pasando, y es que ya me está urgiendo mi casa propia y ese tipo de seguridad que sentía de estar yo solo en mi propio territorio... supongo que eso se remonta a los instintos primitivos de proteger territorio y todo eso. La cosa no es que esté cansado de estar en casa ajena, que sí lo estoy, pero ya me está haciendo falta sentir que tengo el control de toda el área en donde estoy, aunque estoy consciente de que más poder implica más responsabilidad y bla, bla, bla. Últimamente ha habido detalles de que los vecinos de cuarto, o bueno, un vecino de cuarto se está pasando de ruidoso y así, y pues yo comprendo que la casa es de todos, y por eso mismo me da más prisa por tener mi lugar propio, donde dominaré con mano de hierro, o algo así. La flojera que parece que traigo no es nada más de mí, en la oficina también hay una especie de ánimo de hartamiento del horario de oficina. A la hora de la comida ha habido ronda de películas, tanto así que ya vimos Sector 9 y La Profecía del no nacido, más o menos acondicionando la salita que tenemos, y hasta postre hubo porque habían llevado un pay para todos. El viernes que llegó el día de ver lo de la carne asada de natación noté que no había casi nadie, y de hecho estuvimos nada más otro compañero y yo, y Maya no fue, por lo que estaba otra salvavidas que más o menos me dijo qué tenía que hacer, siguiendo los ejercicios que ya tenía. Toda la clase estuvo tranquila, ya que por lo menos estuve haciendo los ejercicios a mi ritmo y lo que según yo me va a servir para dejar de batallar con mi lado izquierdo, por lo que no dejaba de acordarme de Kamen Rider W. Al acabar la clase recordé eso de que nos íbamos a poner de acuerdo para la carne asada, pero no hubo nada, así que me fui y sin tener que decir que no a nada. De cualquier forma salí tan cansado que el hambre se me multiplicó demasiado, de camino a la casa tuve que comprarme algo de comer, y para variar decidí comprarme una ensalada. Lo bueno es que dentro del tec está un Super Salads, y a esa hora ya estaba todo vacía y me atendieron de volada, así que me pedí una ensalada completa y para llevar, no fuera a ser que cerraran el changarro mientras estuviera a media ensalada. Justo antes de que empezara a comer llamó la tía Antonieta, diciendo que estaba en Monterrey por Halloween y venía con Esmeralda, así que quería que mañana fuera a casa de Raúl para vernos. Se me hizo raro siendo que que yo recuerde no tenía demasiado que había venido, y dice que no le gusta dejar solo a mi tío, pero en fin, le dije que por mí estaba bien, pero tenía que revisar todo lo que tenía que hacer para el fin de semana, que sí era mucho, incluyendo dos exámenes y una tarea, así que no debía bajar la guardia. Al colgar comencé a comer, y la ensalada estaba realmente deliciosa, Santa Fé sin nada de tomate y sí mucho queso. No sé qué me pasó, si era demasiada hambre, o estaba demasiado deliciosa o una combinación de ambas, que di una mala mordida y rompí dos picos del tenedor de plástico. La cosa se puso fea cuando salió solamente un pico y no reconocí el faltante en el bocado que tenía, y me empecé a paniquear por el caso de House en el que un tipo se come un palillo y le perfora el intestino. Todavía peor, al seguir comiendo volví a dar otra mala mordida y entonces sí le partí toda su mandarina en gajos al tenedor, pero ya no me comí nada del plástico. Me dormí relativamente temprano, con la intención de que mañana me rindiera el día, y más o menos lo logré levantándome a las nueve, y tratar de ir al gimnasio al menos un rato. En recepción me la volvieron a hacer de tos, porque según yo llego muy seguro con mi credencial de estudiante y me dicen que los de UV no tenemos acceso, entonces saco la de exatec y me dicen que ellos pagan una cuota de quinientos morlacos, y entonces saco la credencial de empleado y ya me dicen que soy de todo... y por suerte no me dijeron que los empleados tienen que estar registrados en PBI, así que me dejaron pasar y pude revisar las máquinas. Como no encontré hojas de rutina, hice lo que según yo me iba a ayudar en natación que eran ejercicios de los músculos laterales y de hombro, y sentí buenos resultados. Llegando a la casa me bañé y caí totalmente rendido, y me quedé dormido plácidamente, con la alarma porque a las dos tendría que salir para ir con la tía. Antes de irme quise pasar por algo a Sams y fue un gran error, porque siendo sábado a las dos el tráfico estaba a todo lo que daba y a vuelta de rueda, así que sufrí un poquito pero no entré en pánico. Al llegar a casa de Raúl parece que ya ni me esperaban porque la tía estaba dormida y Esmeralda estaba viendo Charlie y la fábrica de chocolate con los niños, así que me puse a verla con ellos. Yo sé que Esmeralda cuando está junto a sus sobrinis queridos es como si yo fuera poco menos que un conocido -que casi no nos conocemos- pero estoy acostumbrado a eso. En un rato se apareció la tía Antonieta y me llevó a comer, porque quería que comiera con ella un puchero de res que creo que ella hizo. En un rato fueron llegando más primos de los niños y yo empecé a sentir que era la hora de irme, pero en realidad no había estado tanto tiempo, y como todos empezaron a disfrazarse y hasta Esmeralda se disfrazó de taco playero, mejor me quedé y me tocó ir a pedir dulces en bolita para pasar un poco más el rato. Al principio casi no daban dulces, pero como a los veinte minutos algunas casas ya empezaron a abrir y se vieron más grupitos de pedidores de dulces. Lo más bonito fue cuando en una casa al abrir la puerta salió corriendo un perrito disfrazado de.. de... ¡hot dog! Pero estaba hermoso, lástima que yo no llevaba cámara. El mayor rato lo pasamos afuera de la casa dando dulces, y Ricardo, el primo mayor que iba disfrazado de jinete sin cabeza asustó a muchos niños chiquitos porque salía gritando desde la cochera oscura. Después de unas dos horas ya se acabó todo y yo todavía me quedé como una hora más platicando como hasta las diez cuando ya me pareció justo irme. Todavía antes de irme a la casa pasé al supermercado y había mucha gente, no demasiada pero sí me pareció mucha para la hora que era, además de que había muchos disrazados que no sé si ya regresaban o apenas iban. Llegando a la casa... llegando a la casa me puse a pensar en todo lo que pasó. Contrario a lo que estaba pensando todo este tiempo y con lo que suelo hacer cuando voy a alguna reunión.. a pesar de decir más que sí, sigo sintiéndome igual de alejado, y todavía peor, me siento más antisocial que antes, porque sí, estoy ahí y medio participo, pero sigo con la sensación de que yo no debería estar ahí, en todo caso he vuelto a practicar la fachada, la máscara y la adaptación, pero en esencia sigo siendo igual o más antisocial, eso me temo. Eso puedo sentirlo todavía más tratándose de el sentido de pertenencia, no siento pertenecer realmente a nada, si tratan de integrarme siento que es falso, y de mí no nace tratar de integrarme, porque de igual forma siento que es mejor ahorrarme un rechazo, aunque sí me atreva más a hacerlo. Pero bueno, todo eso ya había pasado y al menos me puse a pensarlo más después de que había pasado y no durante como en mis peores momentos. El domingo fue un día en el que tuve que dedicarme completamente a lo que me faltaba de leer, contestar y escribir.. eh.. de ser necesario. Me di un gusto y volví a pedir pollo feliz, con la experiencia de que llega rapidísimo y en abundancia, demasiada abundancia, carne con ensalada, como dos kilos de tortillas, mucha salsa y hasta puré de papa. No salí para nada y pude jugar un rato, pero luego tuve que desvelarme más para compensar que el sábado no hice nada. En fin, al menos está habiendo algo más de variedad en lo que hago, aunque.. el tiempo pasa más y las fechas se acercan... Pruebas físicas. El tiempo pasó muy rápido y llegó el momento de comparar resultados del antes y el después. Y sobre el antes y el después... soy bastante nostálgico, sí, pero nada me causa más nostalgia que poder ver, oír y sentir el pasado, especialmente lo que me trae buenos recuerdos. Aunque algo que definitivamente no me da nostalgia ni extraño es enfermarme, sobre todo de la garganta que es mi karma. Tale 43: White the wait - Relecturas
STR - Tale 41
November 3, 2009 Category: Resumen semanal No Comments »
Detesto que se forme esa extraña.. cosa o lo que sea bajo el mouse de la computadora. Desde tiempos en los que los mouse todavía tenían una bolita para detectar el movimiento, allí se formaban líneas de suciedad, por lo que había que quitar la bolita y limpiar los rodillos, ahora la situación es similar pero con la base misma del mouse, pues en las pequeñas bases de las esquinas se forman acumulaciónes de suciedad y dificultan mover el mouse. ¿Cómo es que un problema que debió solucionarse cuando los mouse comenzaron a usar lectores ópticos sigue vigente? La solución ha sido la de siempre: cada cierto tiempo o hasta que cause problemas para moverse, hay que darle la vuelta al mouse y limpiarlo. Tale 41: Magenta the arc - Fuera del margen Esto de los proyectos, de migración y de todo eso en el trabajo se está poniendo intenso, tal vez no en el sentido de que no quede para hacer nada más, pero sí psicológicamente con una sensación de "esto se va a poner feo, pronto se va a poner muy feo", por lo que lo mejor es sacar las cosas en cuanto aparezcan, y no dejar que nada de nada se acumule, no vaya a ser que luego pase como con ciertas materias en la escuela, en donde todo era para ya y no quedaba de otra más que hacer las cosas a marchas forzadas. Estábamos en esa época del año en la que en el campus hacían la Expotec, o bueno, no la época porque supuestamente era en septiembre, pero ahora la estaban haciendo por estos días y al parecer es algo que uno no debe perderse por nada, así que el miércoles fuimos después de comer, a ver nada más, porque se supone que se pone verdaderamente bueno hasta la noche. Por lo que ví se trata de una exposición principalmente nacional, donde cada estado tiene su pedazo de lugar y puede solamente exponer qué hay en dicho estado, o hacer vendimia y creo que hasta reservar unas vacaciones por allá. También había espacios de otros países, como Colombia o Venezuela, que en general promovían el turismo hacia alla. Entre las curiosidades pude comprarme un nuevo tarjetero, porque el mío ya estaba en las últimas, y de hecho también debí comprarme una nueva cartera, pero la mía parece que todavía puede aguantar y tal vez hasta tener arreglo. Por la tarde llegué según yo ya medio retrasado para natación, y resultó que iba a haber una competencia, de la cual yo no recuerdo haber sido informado.. aunque estaba una gran lona anunciando dicha competencia para ese día y hora... así que aunque estuve esperando un ratito a ver qué iba a pasar, era un hecho que no habría clase, así que me fui. Lo bueno de haberme ido temprano es que pude ver nuevamente Kamen Rider Dragon Knight, y entre la relajación de ver un programa que esperaba y el sueño que fui agarrando, a pesar de tener que leer decidí dormirme temprano, y ojalá hubiera servido de algo porque al día siguiente me levanté con mucha flojera como si no me hubieran rendido las horas. Como no podíamos nada más ir a ver a la Expotec y no comer nada, volvimos a ir, esta vez para comer algo de todo lo que mostraban, y resultó ser una de las comidas más caras de mi vida, con un huarache de noventa pesos y un agua de cuarenta, más el postre de doce pesos, que eso sí estaba muy bueno, era una especie de empanada de budín. El lugar estaba bastante lleno y había una especie de banda alemana, que contrario a lo que uno esperaría, growleo y tonos oscuros, eran más bien tradicionales y costaba diferenciarla de una banda tradicional y regional mexicana. A la salida estaban haciendo un concurso de comida, en donde parejas participaban comiendo lo más que pudieran en un periodo de tiempo, y era con causa de ayudar a combatir la hambruna y así. Lo que faltaba era un postre, otro para mí, pero era algo que habíamos probado el otro día, unas nieves tradicionales de Michoacán, creo, y la nieve de tequila estaba deliciosa, de hecho justo cuando me iban a servir a mí le pusieron más tequila a la nieve. Con la nieve y el fresco que estaba haciendo el clima se sentía ya muy agradable, lo cual es desafortunado para natación, porque no dan ganas de ir, para nada. El problema últimamente y culpo a la natación de ello es que por las mañanas me cuesta mucho, y digo realmente mucho trabajo levantarme. No digo que necesariamente el resto del día esté quedándome dormido, pero sí me está costando mucho despertarme y eso me causa problemas para sacar el carro a tiempo para conseguir lugar. El domingo por segunda vez casi me quedo dormido a pesar de escuchar la televisión y las dos alarmas, y de que técnicamente dormí una hora más por el cambio de horario, es algo que me resulta muy frustrante. Como siempre, tuve que hacer examen en domingo, más por mi desidia que por tener que hacerlo en domingo, pero la buena noticia es que descubrí que también pasan Kamen Rider Dragon Knight los domingos a las siete y media. Las cosas buenas no podrían durar por mucho tiempo. El clima seguía mejorando para mi gusto, pero eso era malo para natación, y el lunes estuvo lluvioso y frío, y faltar por esas razones no es una opción justificable. Lo peor es que por lo mismo que están yendo muy pocos, la instructora me pone más atención y me hace hacer cosas que tengo que perfeccionar, como es nadar sin agarrarme tan seguido de la orilla para.. para respirar, y recobrar aliento porque me canso. El detalle es que yo sigo muriéndome de miedo por temor a la posibilidad de que al tratar de salir a respirar no lo lograré, que no levantaré suficiente la cara para agarrar aire o que me dará un calambre o algo así. Sé que es algo que se supone tengo que dominar por mi propio bien, pero el miedo es grande en mí y me resulta una tortura porque obviamente no estoy en buena condición física. Y aún así, parece que más o menos voy logrando sobrellevar lo que me piden que haga. Cada vez deseo más que lleguen los fines de semana, casi al mismo nivel que cuando estaba en la carrera y quería regresar a casa. De alguna u otra forma parece que en la oficina estamos tratando otra vez de pasarla mejor en ausencia de nuestras casas. Además, alguien que dice que no le gusta viajar mucho, viene otra vez de visita y creo que ahora sí debería ir, pero sobre todo, la ansiedad me mata, no literalmente, claro. Tale 42: Cyan the shoot - Dos columnas
STR - Tale 29
August 25, 2009 Category: Resumen semanal No Comments »
A veces hay momentos en los que te detienes un momento y ves que, si recuerdas cómo eran las cosas antes, te das cuenta de que suceden cosas que en el pasado las veías como algo ajeno, o que sólo le pasan a otras cosas, y ahora son cosas que te pueden pasar regularmente, estés o no acostumbrado a eso. Tale 29: Red the right - Fuera de la portada Ahh, empieza el curso de verano de la maestría, todo con la intención de poder terminarla un poco antes, además de que creo que era obligatorio llevar cursos de verano. Lo interesante de los cursos de verano es que son intensivos, o sea que si un curso normalmente se lleva a lo largo de seis o tres meses, el mismo contenido debe cubrirse en tan sólo un mes, tareas y proyecto incluido. A tan sólo dos días de haber comenzado el curso de verano ya teníamos que empezar a organizarnos para la primera entrega de tarea, en este caso un.. caso, para el viernes, y no cualquier caso, sino un caso de más de veinte páginas con muy pocos dibujos y muchas muchas pero muchas letras. Mi mamá llamó para avisar que llegó bien a Los Mochis, y hasta a mí me pareció que estuvo poco tiempo en San Luis, y eso que no era yo el que estaba de vacaciones. Nuevamente como llamé un poco la atención en la oficina cuando contesté el teléfono y parece que hablaba de alguien que viajaba y llegaba a alguna terminal o algo. Ya estaba tranquilizándome cuando Luis me comentó que me invitaba a jugar videojuegos con un amigo, y considerando que tenía sueño o flojera o qué se yo, se me hizo raro que yo aceptara sin pensarlo demasiado, quién sabe, tal vez estaba en un momento de apertura y ganas de hacer algo distinto. Además, la invitación era para esa misma tarde, pero ya que su amigo dijo que no le daría tiempo, quedamos que iríamos el jueves, con tiempo para arrepentirme. No es que pensara arrepentirme (que sí era posible) pero como que la gente ha llegado a conocerme un poco, y Luis se la pasó diciéndome que no fuera a rajarme, y pues no, no me rajé, así que a la salida de la oficina salimos, y lo malo es que yo ya sabía que sería lejos, o eso creía, y tenía razón. Algo que luis no me dijo antes de salir y que según tuvo razón en no decirme era que muy cerca de donde íbamos, el día anterior habían baleado una casa, con conflicto y respuesta de disparos y toda la cosa, y sí es impactante ver cómo quedó la pared que recibió los disparos, como si fuera un panal. Además, parecía que estaba próxima una tormenta porque hacía viento fresco, caían gotitas intermitentemente y las nubes se veían cargadísimas. Para cuando jugamos, para mi sorpresa no era tan malo como lo pensaba, al menos en box y esa cosa de disparos, porque en fútbol no soy para nada bueno, pero en eso no me importa porque el fútbol, bueno, no me importa para nada. Cuando salimos a comprar la cena, pude ver que en dirección hacia mi casa las nubes estaban furiosas, soplaba un viento de tormenta y los rayos revoloteaban como canarios contentos.. o furiosos. De hecho en la taquería tenían el noticiero en la televisión y de repente se pudo ver que se les fue la luz en el estudio, o al menos la luz de soporte, porque las luces de efecto y los monitores y obviamente las cámaras siguieron funcionando, pero ahí si empecé a paniquearme porque tal vez no podría ir a mi casa a dormir esa noche. Pero sí pude, porque para cuando salimos a eso de las once ya todo había pasado, o al menos lo peor porque de camino sí seguía lloviendo un poco, pero en mi casa ya no llovía y al fin pude volver a estar tranquilo, pero eso sí, ahora antes de aceptar cualquier invitación me fijaré en el estado del tiempo, aunque eso siempre siempre siempre debí haberlo hecho. El siguiente día sería el día cero, o el nuevo día cero, porque el primero ya había pasado, mientras estaba de vacaciones. Existía el rumor de que habría un nuevo recorte en la oficina por tratarse de quincena y porque la crisis todavía estaba, así que supongo que eso influyó en parte para haber aceptado la invitación del día anterior. Como sea, estuve bastante ocupado todo el día porque una de las cosas que debía hacer era implementar algo en un sistema que implicaba AJAX, así que como había recordado todo lo que había hecho en el sitio implementando AJAX, estaba inspirado, concentrado y sabía justo lo que tenía que hacer. No sólo eso, por la tarde recibí una llamada de Recursos Humanos porque tenían una duda con mi sistema, que resolví en el mismo rato y dado que son los de recursos humanos los que se encargan de contrataciones y despidos, supongo que me da al menos micropuntos a favor. Al final del día ya hasta se me había olvidado eso del recorte, y cuando me volví a acordar, ya había pasado todo, había llegado el fin de semana y otra preocupación había pasado. El sábado pasó algo que me temía desde que me dieron el carro: hubo partido en el estadio que está realmente cerca de mi casa. Me levanté bastante tarde, así que para el momento en que quise salir para ir a recoger la ropa y luego comer, toda la calle estaba llenísima de carros, y recordando el año pasado, esos días hay multitudes de gentes trasladándose al estadio que desde lejos parece como una marea. Horrible. Qué bueno que no saqué el carro, y de hecho creo que al menos hasta que sepa que ya no habrá juegos ya no sacaré el carro los días sábados. El sábado no pudo ser todo descanso, porque teníamos la entrega del caso y eso significó el primer desvelo del periodo, aunque creo que me quedé dormido hacia el final de la conversación con el equipo, cosa que nunca antes me había pasado.. que yo recuerde. El domingo sí que salí, y había una razón especial: la hamburguesa Portobello Mushroom que me había recomendado Nicolás, así que me lancé al infinito y de hecho era la primera vez que entraba yo solito al drive thru, y así obtuve mi hamburguesa y me fui a comer a casa, y estaba deliciosa. Habiendo pasado lo de la invitación a jugar y lo de los balazos y la tormenta, eso de aceptar otra invitación pasó más rápido de lo que pensaba. El martes salí con los de la oficina a ver Terminator. Yo no soy fan de Terminator, de hecho hasta estaba en plan de ahorro no yendo al cine, y aún así acepté ir al cine y me gustó la película. Tal vez últimamente pienso menos las cosas, o no sé que cosas, pensar menos de seguro hace que haga más rápido las cosas y no me sienta nervioso, lo cual, creo que es bueno, ¿es bueno? Normalmente no recuerdo qué es lo que sueño, y generalmente mis sueños son fantásticos, no por ser geniales, sino porque son cosas aparentemente difíciles o imposibles de ocurrir en la realidad. ¿Cambios en eso? O peor ¿premuniciones? Tale 30: Orange the haze - En tus sueños




